Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Admiración

(Ven, 1985, Galeno en Despoina por Prince Turian)

Por Juan Macedo

 

Galeno fue un caballo importado en vientre nacido en el Haras Montalbán que no tuvo campaña pistera por sus múltiples problemas físicos. Por su llamativo linaje fue enviado al Haras Las Trinitarias. Existe una historia no confirmada de que el enfermizo Galeno era muy libidinoso y un día se escapó de su potrero, con la suerte (para él) de encontrarse con la bella Despoina, enamorándola y haciéndola suya. Cuentan que el esfuerzo realizado por Galeno fue extremo para sus fuerzas y a los pocos días murió. Pero Despoina logró conservar la semilla viva de Galeno y a los 11 meses, el 5 de marzo de 1985, parió una hermosa zaina que sus propietarios registraron en el Studbook con el nombre de Admiración.

 

Luciendo la chaquetilla amarilla con círculos azules del Stud Vigamo y bajo el entrenamiento de Marcelo Oirdobro, la hija de Galeno debutó en el Hipódromo La Rinconada el 5 de Julio de 1987 con la monta de Rafael Torrealba ocupando el cuarto lugar a cinco cuerpos de Tierrardiente.

 

Continuó en campaña enfrentando a buenas corredoras como Fairy, Camaldoli, Lady Marcia, La Rookie, Chuchería, Garza Blanca, sirviéndole de escolta. Incluso participó en la milla del Clásico Periodistas Hípicos donde figuró tercera a 5 ¼ cuerpos de Miss Cristal, aún siendo perdedora.

 

Fue en su décima actuación pública, el 28 de noviembre, cuando cristalizó su primera victoria con la monta de Ramón Eduardo Ibarra con ventaja de 2 ½ cuerpos sobre Equivocación, agenciando 82”1 para los 1300 metros. Corrió una vez más en ese año 1987, fue en la milla de la Copa Manuel Fonseca donde figuró cuarta a 11 cuerpos de Winter Garden.

 

Reapareció el 17 de enero de 1988 y tras cuatro actuaciones haciendo pasantías en el lote de G-1, el 13 de marzo saboreó nuevamente las mieles del triunfo con la acertada conducción de Rafael Bravo Gómez con ventaja de 2 ½ cuerpos sobre Glasnot y recorriendo los seis furlones en 74” flat. La semana siguiente, subida de lote, logró un decoroso segundo lugar a 1 ¼ cuerpos de Luna Pier, motivo que impulso a sus allegados a participar el 2 de abril en la Copa Gelinotte, donde cumplió figurando tercera a 7 cuerpos de la veloz Jam.

 

Luego de defeccionar con “El PumitaJosé Luis Rodríguez al quedar quinta a 6 cuerpo de Maryll, participó en el Clásico Hipódromo La Rinconada con la monta de “El PelusaJosé Luis Vargas donde atropelló con energías sorprendiendo a propios y extraños al quedar tercera apenas 1 ¼ cuerpos de Beauty Mary. Se esperaba que esa atropellada fuera más efectiva en los dos kilómetros del Clásico Prensa Nacional pero los pronósticos no se dieron, ya que Admiración apenas figuró sexta a 22 cuerpos de Luna Pier.

 

Regresó al lote común y con José Luis Rodríguez logró un bonito triunfo al superar con 2 ¾ cuerpos a Laromme agenciando 93” exactos para los 1500 metros. Luego de dos actuaciones aceptables en el lote de G-3, la nieta de Pago Pago participó en el Clásico Día de la Armada donde originalmente figuró cuarta a 17 cuerpos de Luna Pier, pero por carambola fue subida al tercer puesto (ya que En Breve, que había figurado segunda, fue descalificada al último lugar).

 

Luego de ocupar el quinto lugar a 6 ¼ cuerpos de Ardillita, el 27 de agosto se anotó un brillante triunfo con Germán González protagonizando un final no apto para cardíacos sacando nariz de ventaja sobre Ismitra y dejando crono de 81”3 para los 1300 metros.

 

Fracasó en el Gran Premio Nacional desde el octavo lugar a 12 cuerpos de Luna Pier, pero esa derrota no limitó el entusiasmo de sus propietarios, quienes la inscribieron en el Clásico El Corsario que se corrió el 15 de octubre y con la monta de Rafael Bravo Gómez la zaina le hizo honor al nombre y en espectacular actuación causó “admiración” en los aficionados presentes esa tarde en el principal ovalo del país al protagonizar un final de antología y aventajar a Imagine por apenas cabeza, agenciando 86”4 para los siete furlones.

 

 

No conforme con esa brillante carrera, Admiración iba por más. El 8 de noviembre, en marco del Clásico Simón Rodríguez, fue la actriz principal en otro final dramático, esta vez la veloz Turquita cedió ante el avance de la hija de Galeno, parando los relojes en 72”2 para los seis furlones.

 

 

Con un mes de descanso, el 3 de diciembre participó en los 1800 metros del Clásico Fuerza Aérea Venezolana donde figuró tercera a 2 ¼ cuerpos de Módena. Dos semanas después, el 18 de diciembre, la consentida de Marcelo Oirdobro cerró la boca de algunos “expertos” que comentaban que Admiración no llegaba a las distancias de aliento, ya que en los 2000 metros del Clásico Instituto Nacional de Hipódromos logró doblegar en final reñido a Módena dejando crono de 130”2 para el recorrido y así cerrando el año como la segunda de su generación.

 

 

Ya con 4 años, Admiración inició triunfalmente. Fue el 15 de enero de 1989 con la monta de Rafael Bravo Gómez cuando atropelló con fuerzas y en los últimos metros le sacó pescuezo de ventaja a As Cirensica para dejar crono de 98”1 para la milla. El 4 de febrero regresó al lote selectiva en el marco del Clásico Arturo Michelena donde se conformó con el segundo lugar a 3 ¼ cuerpos de Singerie. Dos semanas después fracasó con atenuantes en el Clásico Andrés Eloy Blanco al quedar sexta apenas a 4 cuerpos de Epic Dancer.

 

Pero se presentó una variable que pudo haber afectado en el desempeño de la hija de Galeno. A finales del mes de febrero sucedió “el caracazo” y las autoridades hípicas aprovecharon para acondicionar la pista, transformándola en una pista voladora donde cayeron casi todos los récords de pista de la época. A partir de ese momento Admiración no fue la misma ¿Coincidencia? Fueron 8 actuaciones, en su mayoría poco decorosas, donde la zaina no fue enemiga. Un momento de brillantez sucedió el 10 de septiembre, durante la escenificación de los 1800 metros del Clásico Cavepro, donde Admiración aprovechó una pista pesada para atropellar oportunamente y derrotar de manera dramática a Bethania, agenciando 116” exactos.

 

 

Luego de figurar tercera detrás de Brickel y Lady Marcia, sus allegados decidieron arriesgarse y el 29 de octubre Admiración participó en el Gran Premio Simón Bolívar de Gran Edward con la mala suerte de que el jinete rodó de su cabalgadura. El 12 de noviembre figuró segunda a 7 ¼ cuerpos de Sueño de Plata y a la semana ocupó el tercer puesto apenas a ¾ cuerpo de Sólida en la Copa Leopoldo Manrique Terrero. Cerró el mes de diciembre figurando séptima a 7 cuerpos de Candy Amor en el Clásico Fuerza Aérea Venezolana y con un decepcionante quinto a 19 cuerpos de Kinski en el Clásico Instituto Nacional de Hipódromos.

 

Ya con cinco años, Admiración reapareció el 24 de marzo de 1990 ante el máximo lote común donde figuró cuarta a 9 cuerpos de Brickel, viéndose muy disminuida. Corrió cinco veces más de manera indecorosa, siendo su mejor actuación el 27 de mayo figurando cuarta a 6 ¼ cuerpos de Fezzi en la Copa Francisco Urbina.

 

Tras realizar una extensa campaña de 58 veces, donde ganó 9 veces y además de 10 segundos, 10 terceros, 9 cuartos y 4 quintos, acumulando la cantidad de Bs. 4.062.765 en premios, no supe mas de ella. No se le conoció descendencia. Pero mientras tuvimos el placer de ver correr a Admiración, hizo valer su nombre y dejó bien parado a su padre Galeno, que representa un record en la cría nacional (y me atrevo a decir que a nivel mundial) donde el único descendiente de un semental es ganador clásico.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 25 de octubre de 2012

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