Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Bárbara

(Ven, 1966, Mogul en Ducchess of Wrexe por Whistler)

Por Juan Macedo

 

Fue la primera gran consentida de Doña Peggy de Azqueta. Nació el 6 de enero de 1966 en el Haras Anamar y por supuesto corrió para los colores clásicos (negro con media luna en pecho y espalda) del Stud Chivacoa y entrenada por Millard Faris Ziadie.

 

Se mantuvo invicta durante sus primeras cinco presentaciones, todas como dosañera. Dos carreras en 800 metros, dos en 900 metros (en la segunda oportunidad que fue el 1 de septiembre de 1968 dejó récord de pista de 53” exactos, conducida por Don Carlos Pérez) y el Clásico Ciudad de Caracas en 1200 metros registrando 75”. En esta prueba selectiva, Bárbara acusó algunos problemas físicos, no obstante defendió exitosamente su invicto de punta a punta, llevada magistralmente por Don Balsamino Moreira, pero ajustadamente sobre La Marqueseña, e inicio un período de escepticismo.

 

Los méritos logrados como dosañera en ese año 1968 fueron más que suficientes para obtener el título como Campeona Dosañera.

 

Luego de ese clásico, Bárbara fue tratada de una lesión no muy grave en una de sus manos, enviada al haras al respectivo reposo, incluso se llegó a presumir que de una vez se iba a dedicar para la cría, debido a su excelente pedigree, nieta nada menos que del legendario Bold Ruler. Transcurrida la temporada de descanso, la familia Azqueta decidió verla en acción nuevamente, volvió al óvalo caraqueño y fue preparada para su reaparecida, pero luego apareció otra complicación, un principio de pulmonía que tendió a agravarse. Afortunadamente sorteó con éxito esos nuevos problemas y reapareció el 26 de abril de 1969 en 1200 metros, en una carrera común ante yeguas criollas de la categoría D, fracasando llegando sexta a cuatro cuerpos de la ganadora Misoa, sin mostrar su velocidad característica y así terminando su invicto.

 

 

Pero la semana siguiente se desquitó del mismo lote, conducida por Ignacio José Ferrer, esta vez más recuperada ya que salió a marcar los parciales y trasponiendo la meta con un cuerpo a la rendidora Púrpura en 1400 metros, parando los relojes en 86”3 demostrando ser una excelente velocista. Se insinuó la idea de inscribirla en el Clásico José Antonio Páez ante Astrum, pero sus lesiones recrudecieron y, a pesar de los grandes esfuerzos que se hicieron para recuperarla, fue retirada definitivamente a la cría en su natal Haras Anamar, pero no se le conoció descendencia. Así concluyó su vida pistera con apenas 7 actuaciones para seis  triunfos y total acumulado en metálico de Bs. 136.049.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Diario El Nacional

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 16 de Marzo de 2006

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