Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Burking

(Ven, 1992, Burkaan en Nocturnal Gem por Nocturnal Boy)

Por Juan Macedo

 

Muchas personas ligadas al medio hípico han considerado que una de las arrancadas más explosiva en la historia hípica venezolana fue la del castaño Burking, nacido el 10 de febrero de 1992 en el Haras San Isidro del Dr. Amín Saiden y que fue adquirido por el Sr. Custodio Correa Dos Ramos para correr los colores blanco y rojo del Stud Mondego. Bajo el entrenamiento de Juan Carlos Ávila y con un peso físico que rondaba los 450 kilos debutó el 17 de diciembre de 1994 logrando un bonito triunfo de punta a punta con ventaja de 5 ½ sobre Sargento Ortiz. Reapareció a mediados de abril de 1995 donde fracasó dos veces consecutivamente. Allí pasó a la cuadra de Oscar Carmona.

 

Reaparece el 30 de julio triunfando de manera sorprendente con ventaja de 13 cuerpos sobre Cártago agenciando un excelente crono de 76”3 para los 1300 metros con la monta de Ángel Alciro Castillo, quien sería su monta oficial. Allí inició una racha de triunfos hasta el 9 de septiembre cuando participa en el Clásico de los Sprinters, donde derrotó a Rado por 3 ½ cuerpos en tiempo de 71”3. Dos semanas después demuestra que sus triunfos no fueron obra de la casualidad al triunfar en los 1400 metros de la Copa El Corsario, con ventaja de 3 ¼ cuerpos sobre Astur y parando el teletimer en un asombroso 83”2.

 

Luego fracasa ruidosamente en una carrera del lote común en recorrido de 1600 metros, donde ocupa el octavo lugar a 12 cuerpos de Colonial. El 9 de diciembre baja a su distancia ideal, 1200 metros, y esta vez con la conducción de Richard Bracho se reivindica anotándose la Copa Cañonero, donde derrotó a Beat Them con ventaja de 2 ¾ cuerpos, dejando registro de 72”2. De esa manera obtuvo los méritos suficientes para ceñirse el titulo como el Campeón Sprinter.

 

Problemas físicos lo alejan del ruedo caraqueño por un lapso de cinco meses, hasta reaparecer el 27 de abril de 1996 con Ángel Alciro Castillo en los 1200 metros de la Copa José Luis Fernández, pero a pesar de mostrar su conocida velocidad se vio muy disminuido, además de cargar afuera toda la carrera, y apenas pudo ocupar el cuarto lugar a 8 ½ cuerpos de Rado. A la semana fracasa en el lote común al quedar sexto a 7 ¾ cuerpos de Tikitiki por la misma maña de cargar afuera y sus propietarios deciden probar suerte nuevamente con el entrenador Juan Carlos Ávila.

 

Reaparece el 6 de julio con Douglas Valiente up en el lote común corriendo derecho y ocupando el cuarto puesto a 4 cuerpos de Toscanelli, una semana después participa en los 1200 metros de la Copa Germán Rodríguez Roye con Ángel Castillo donde luego de animar toda la carrera cae con todos los honores ante la atropellada de Jet Prince, quedando segundo apenas a pescuezo.

 

Corre dos veces más en el lote común donde no logra destacar hasta que el 8 de septiembre participa por segunda vez en el Clásico de los Sprinters buscando reeditar su triunfo del año anterior, esta vez con la conducción del supercampeón Juan Vicente Tovar, y después de puntear toda la carrera fue relegado al segundo lugar a 3 ¾ cuerpos de Anfíbol. Tres semanas después corre en la Copa El Corsario, ocupando un magro séptimo lugar a 7 cuerpos del nuevo rey de la velocidad, Anfíbol.

 

Pero Juan Vicente Tovar no se baja de los lomos del veloz Burking y el 20 de octubre obtiene un sensacional triunfo aventajando a Anfíbol por 1 ¾ cuerpos en tiempo de 71”4 para los 1200 metros, pero su aceleración inicial fue tal que los comisarios quedaron locos de la partida del hijo de Burkaan y fue descalificado sin razón alguna, ya que el ejemplar salio al tiro.

 

 

Con esa carrera, cuyo resultado oficial fue injusto, Burking demostró que había recuperado esa condición que lo hizo famoso y durante el mes de noviembre obtuvo dos triunfos más, ambos a expensas de Kingmambo y por la misma ventaja, apenas a pescuezo, agenciando excelentes cronos de 77”1 y 72”4 para los recorridos de 1300 y 1200 metros respectivamente. Lamentablemente la vieja lesión trunco su campaña y lo alejó de las pistas venezolanas.

 

Reaparece el 14 de septiembre de 1997 con la monta de Juan Vicente Tovar en el Clásico de los Sprinters, pero fracasa ruidosamente ante Anfíbol. Continúa su campaña intermitentemente debido a las lesiones durante el resto del año 1997 y 1998 sin ser la sombra del sensacional velocista de años anteriores y fue retirado a la reproducción, pero no se le conoció descendencia.

 

 

 

Sorpresivamente aparece inscrito el 6 de enero de 2001 en el Hipódromo Nacional de Valencia, en una carrera de reclamo, en recorrido de 1200 metros, pero como era de esperarse ocupó el último lugar a 18 cuerpos del ganador Lenox. Un final no merecido para este noble campeón. Su campaña fue de 27 actuaciones, donde en 9 ocasiones logró pasar la raya final en ganancia, además de 2 segundos, un tercero, 2 cuartos y un quinto, acumulando en premios la cantidad de Bs. 8.755.700.

 

Fuentes: Revista Hipódromo, Diario Meridiano, Hipicomputo2000, Sr. Agustín Pérez (fotos)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 02 de agosto de 2007

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