Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Caripote

(Ven, 1970, White Face en Carmenvictoria por Préndase)

Editado por Juan Macedo

 

Pocos casos se ven en la historia hípica nacional con caballos como Caripote, un ejemplar zaino, pequeño y contrahecho, que nació el 20 de abril de 1970 en el Haras Panadera y cuya característica principal era la de haber sacado la cara blanca de su padre White Face. Por lo demás, cualquiera que lo hubiera visto cuando potro, se hubiera negado rotundamente a comprar­lo, ya que parecía cualquier cosa, menos un purasangre de ca­rreras. Pero el destino de los grandes ca­ballos está signado por caracte­rísticas muy especiales. Cierto es que nadie hubiera dado medio por Caripote, de haberlo visto, pero la persona que lo compró no lo vio y precisamente por eso, por no haberlo visto, fue que lo adquirió. ¿Cómo sucedió esto?

 

El Sr. Manuel Montenegro, siempre como hípica entusiasta, acude al hipódromo con regularidad para disfrutar de su espectáculo preferido. En una de esas tardes en que la diosa fortuna suele son­reírle a los seres humanos, el se­ñor Montenegro acertó la triple apuesta, que abonó jugosos dividendos, y varios boletos en ta­quilla, en otras carreras. Con la suma ganada decidió arriesgarse en la difícil empresa de ser pro­pietario de caballos. Con esta idea fija en la mente acudió a la subasta del Haras Karen Sissy a tratar de comprar algún potro, pero los precios eran muy altos y no logró su objetivo.

 

Más adelante el señor Monte­negro decidió comprar unos ca­miones para su granja y realizó el negocio de los camiones por intermedio del entrenador Mario Palumbo. Este logró enterarse del deseo de su cliente en hacer­se de un caballo de carrera y le ofreció en venta un potro. Según Palumbo aquello era una ganga. Le mostró el pedigree del pro­ducto y Don Manuel que­dó satisfecho y luego de breve discusión convinieron en el pre­cio de Bs. 35.000, los cua­les pagó al instante. Cuando las personas encarga­das por el señor Montenegro fue­ron al Haras Panadera a llevarse al hijo de White Face en Carmenvictoria y vieron al mismo, la decepción que les produjo fue tan grande, que sí el negocio no se hubiera realizado, el potro de seguro no hubiera sido llevado a La Rinconada.

 

Y así llegó Caripote al Hipó­dromo La Rinconada, Don Manuel se asoció con el Dr. Gustavo Bustamante y se lo encargaron al en­trenador José "Yeyo" Núñez, pa­ra ver qué se podía hacer con él. Así llegó el mes de noviembre de 1972 y el potro no había lo­grado debutar. Las cañeras y una cantidad de problemas en su sa­lud lo habían impedido. Ansioso de ver si lo que había invertido valía la pena, el dueño comuni­có al entrenador su deseo de que se inscribiera al caballo. "Yeyo" le manifestó que todavía el ejemplar estaba atrasado en su entrenamiento y qué no era re­comendable correrlo así. Pero fue tal la insistencia, que el prepa­rador accedió y así el potro apareció anotado con el numero 11, formando llave con Calendario, el 18 de noviembre de 1972, en distancia de 1300 metros con los colores verde, amarillo y blanco del Stud Caripote. Conducido por Adone Bellardi confrontó innumerables tropie­zos en esa primera carrera y corrió lejos, mientras Katmandú se iba a la punta y ganaba la com­petencia. Pero en los 300 finales el hijo de White Face volaba prácticamente para lograr un tre­mendo tercer lugar a tres cuerpos.

 

Tanto el due­ño como el entrenador quedaron gratamente impresionados con la actuación del ejemplar y de ahí fue llevado directamente a la Po­lla de Criadores para Potrillos a escenificarse el 3 de diciembre, donde debió en­frentar entre otros a ejemplares de la talla de Sol Mayor, Hikari y Preludios. Solamente el prime­ro logró superarlo, ya que la ven­taja que dio Caripote en los pri­meros metros fue decisiva y con su gran atropellada obtuvo un segundo lugar a nueve cuerpos, repleto de méritos. El señor Montenegro se dio cuenta de que tenía un buen caballo que en el futuro le depararía inmensas satisfacciones.

 

El 7 de enero de 1973 fue inscrito en el Clásico Francisco de Miranda, teniendo como rivales a Altivo, Inteligente, Guache, Preludios y Tessa, entre otros. Fue superado por Altivo, Inteligente y Guache, por lo que su cuarto lugar a ocho cuerpos fue muy bueno y anunciaba que de un momento a otro lograría salir airoso, hecho que se cumplió en su siguiente demostración, dos semanas después, donde batió por cuatro cuerpos a Armando L. en distancia de 1700 metros que recorrió en 114” y estrenando la monta de Hugo Mendoza, quien terminó siendo su jockey oficial.

 

Luego volvió a ganar, esta vez en 1400 metros derrotando por cabeza a As de Espada y agenciando 88”, obtuvo dos segundos detrás de los clásicos Nurejev y Altivo respectivamente; y un cuarto puesto en el Clásico José María Vargas a ¾ cuerpos de Inteligente antes de lesionarse. Esta lesión le impidió estar en la partida del Clásico José Antonio Páez, pri­mero de la triple corona venezo­lana, carrera ganada por la ex­traordinaria Tessa.

 

El potro reapareció el 26 de mayo y sin ser exigido a fondo derrotó a Cazagüire en 1700 me­tros parando los relojes en 112”4. Con esta carrera el señor Montenegro inscribió a Caripote en los 2000 metros del Clásico Ministerio de Agricultura y Cría, con una gran certeza de que el caballo saldría airoso. El nieto de Préndase no lo decepcionó. Corrió le­jos, como era su costumbre, en los primeros metros. Pero a par­tir de los 600 finales fue descon­tando ventaja paulatinamente y en los 300 ya estaba segundo de Inteligente, al cual rebasó sin problemas para superarlo por 3 ½ cuerpos agenciando 130”4.

 

Hubo quienes pensaron que es­te triunfo había sido obra de la casualidad; sin embargo, el 15 de julio el pequeño cara blanca echó por tierra todas las dudas al respec­to y de­mostró en los 2400 metros del Clásico República de Venezuela, donde derrotó nuevamente a Inteligente por la misma ventaja y en tiempo de 158”.

 

 

Esta fue su última victoria, to­da vez que intervino en el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación, donde anduvo último lejos y comenzó a recuperarse a mitad de carrera, pero entonces su avance no fue tan firme como en anteriores oportunidades. De los 200 a la raya Caripote se acercó definitivamente a los punteros y de haber tenido mas terreno para la atropellada, les gana con seguridad. Cayo cuarto a 3 ½ cuerpos de Inteligente, Señorial y Silbido. Luego, el 2 de septiembre, en los 2000 metros del Clási­co Cavepro no logra pasar del cuarto lugar, esta vez a siete cuerpos de Inteligente.

 

El 22 de septiembre en una carrera de la Serie C para criollos en recorrido de 1700 metros sus le­siones hicieron crisis y terminó claudicando, en carrera que ganó Áspera. Esa lesión lo alejó de­finitivamente de las pistas. Caripote pudo haber dado más en la cancha, sin embargo, como suele sucederle a los grandes corredores, debió pagar tributo­ a su garra y. Sólo corrió en 14 oportunidades obteniendo cinco vic­torias, ade­más de 3 segundos, un tercero y 4 cuartos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 403.376.

 

Retirado a la cría, inicialmente fue pensionado en el Haras San Marcos del señor Antonio José Istúriz donde pres­tó servicios como reproductor. Luego fue adquirido por el Haras El Guamito del Dr. Juan Carlos Alzaibar, donde culminó su vida como reproductor, destacando por intermedio de la selectiva Terecaya y los ganadores Torpedo, Bluejay, Casco a Casco, Pispireta, Peanut, Muchacha, Aclamada, Ma Petite, Vocación, Caricara, Upa, Pascuita, entre otros.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, Sr. Iván Roa

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 02 de agosto de 2007

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados