Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:
El Corsario
(Ven, 1969, Wa Wa Cy en Real Number por Pet Bully)
Por Juan Macedo

 

Un extraordinario caballo castaño que perteneció a la generación nacida en 1969, era un producto del Haras Shangri-La de la familia Azpúrua. Alojado en un principio en la de Eduardo Azpúrua Sosa, corrió para los colores del Stud El Corsario de Faro Di Magio, posteriormente pasaría al establo de Antonio Bellardi donde cumpliría también una campaña exitosa y finalmente con Don Vittorio Catanese. El Corsario desde sus tiempos de potro fue un caballo delicado, padecía de una pequeña periostitis, que quizás en ocasiones se le hizo presente para estropearle algunas probables victorias en carreras de jerarquía.

 

 

Estrena cancha un 29 de agosto de 1971, a los dos años, en distancia de mil metros, donde arriba en la tercera posición a cuatro cuerpos del ganador Rivelino, para que venga a ganar en su segunda salida, en distancia igual a la anterior, tras buena demostración. Llegaría segundo de Acapulco en el Clásico Antonio José de Sucre para después adjudicarse la Polla de Potros de Acrica en forma por demás cómoda, en lo que podríamos llamar una gran carrera por parte del descendiente de Wa Wa Cy, que dominó en todos los terrenos. De aquí pasa al Comparación, donde se impondría a un selecto grupo que conformaban los mejores de su generación, entre ellos Molinero. No sin antes haberse adjudicado un segundo lugar del criollo Rodas en el Juvenil del Caribe corrido en Venezuela en el marco de una de las ediciones del Internacional del Caribe. Todas sus actuaciones a los dos años, menos la primera, las hace bajo las órdenes del maestro campeón Balsamino Moreira.

 

 

 

Con el mismo jinete inicia la escalada del año siguiente, al intervenir en el Francisco de Miranda, prueba en la cual alcanzaría el lugar de escolta inmediata casi tres cuerpos detrás de Cencerro. Retoma su cadena de éxitos, ahora con la conducción de José Luis Vargas, el cual había sido el jockey encargarlo de debutarlo, y con él consigue 2 triunfos más y un segundo. Para así de seguidas ir a un cotejo bastante fuerte para él, como lo era el José María Vargas (cuando también lo corrían los tresañeros), debido al cambio de distancia a temprana edad. Sin embargo logra arribar en el segundo lugar, tras dura lucha con el valiente Don Luis, que lo dominaría relativamente fácil. Para que luego, después de un tercero en una carrera común, vaya al Páez.

 

 

En el Clásico José Antonio Páez, donde los galopa por margen de siete cuerpos bajo la conducción de Jesús Rodríguez, pues Varguitas, jinete oficial de la cuadra de Eduardo Azpúrua, condujo a Molinero que en un futuro cercano se convertiría en su archirrival. Después de haber ganado el Páez, sólo lo corren en el segundo paso, el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría, donde pensaban todos sus allegados que ganaría aún más fácil que la vez anterior. Sin embargo no resultó así, pues tendría que sortear una serie de inconvenientes para lograrlo, cuando Molinero casi lo derrota. Para poder entender lo sucedido, buscaremos resumir lo que allí pasó. Tras haber tomado la punta, el hijo de Wa Wa Cy sufre el acoso del entrenado de Ziadie (Molinero), el cual le plantea dura lucha viniéndose ambos en su toma y dame, hasta que Molinero se adueña definitivamente del lugar de honor, parecía desvanecerse entonces la triple corona para el excelente potro. Tanto, que a escasos 50 metros para la llegada todo se veía terminado para El Corsario, que no daba muestras de vida. De repente, a 25 metros para el final, empareja de nuevo la carrera, doblegando a Molinero en propia sentencia por escasa diferencia, en lo que fue un final angustiante. Posteriormente a la carrera el entrenador Azpúrua diría, que el jinete le provocó un pequeño tropiezo que no era necesario, además que le pegó incesantemente cuando se le amugó, todas esas cosas por poco le causan la derrota, así lo haría ver el entrenador. Pasa a la tercera prueba de la triple diadema, el Clásico República de Venezuela, y una vez más seguros del triunfo sus allegados, en esta oportunidad parecía imposible su derrota por cuanto sus enemigos en el papel no reunían las condiciones físicas locomotoras para esos metrajes, ni tenían la calidad extra para superarlo. Ahora el comportamiento resultaría diferente, pues se cambia la táctica de la carrera, considerando que El Corsario tenía con qué ganar y mucho que perder, entonces toman la decisión de sacarlo adelante para evitar cualquier imprevisto. La estrategia resultó, pues el entrenado de Eduardo Azpúrua se les fue adelante con entera comodidad y prácticamente les gana de punta a punta, si acaso en los 600 finales Molinero lo presiona, pasándolo a dominar por medio cuerpo. Sin embargo, ya en los últimos cuatrocientos metros, El Corsario retoma el mando para nunca más aflojarlo, en pasado final Silbido ocupaba la segunda posición. La proeza se ha consumado, Venezuela tenía su segundo triplecoronado. El entrenador recibía doble satisfacción, una como criador y la otra como cuidador, algo que enorgullece a cualquiera. Su dueño Faro di Magio, confundido con amigos y simpatizantes celebra la hazaña llevada a cabo por su consentido, un hecho que alegró a muchos y entristeció a pocos. La cría nacional se veía recompensada con un nuevo lauro, lo cual la fortalecía.

 

 

 

El Corsario se impone en el Clásico Cavepro ratificando sus títulos campeoniles, es llevado al Gran Premio Clásico Simón Bolívar pero es afectado por una fuerte gripe de la cual no se recupera totalmente y fracasa ante McKenna’s Gold. Participa en el Clásico Cría Nacional pero apenas puede figurar cuarto a ocho cuerpos de Arrecife, para luego ganar dos carreras en el máximo lote común para criollos, siendo su víctima en esa oportunidad la rendidora Juleyma. Suficientes méritos para obtener el título de Campeón Tresañero.

 

 

Después de nueve meses de inactividad (producto de sus conocidos problemas de salud) reaparece en el Clásico Cavepro de 1973 figurando quinto a ocho cuerpos de Inteligente, pero luego logra adjudicarse entre otras pruebas el Clásico Cría Nacional, confirmando con esto su clase que lo había hecho acreedor a grandes títulos. Volvió a participar en el Gran Premio Simón Bolívar pero no corrió con suerte y cayó derrotado por los importados encabezados por Vaticinio. Es seleccionado, gracias a su excelente campaña, para representarnos en el Confraternidad del Caribe a celebrarse en Panamá, dentro del marco del Internacional del Caribe. Y se impondría ante los veteranos de otros países caribeños en forma por demás convincente, dejando récord para la distancia de 2000 metros y demostrando el magnifico estado que atravesaba para aquel instante.

 

 

 

Para que el año 1974 reedite hazañas anteriores, al anexarse dos nuevas pruebas de corte clásico, el Presidente de la República bajo la preparación de Antonio Bellardi y el Cría Nacional nuevamente, pero esta vez con el entrenamiento de Vittorio Catanese. Su última exhibición fue el 25 de enero de 1975, cuando por primera vez llegó fuera de carrera, corriendo en Primera Serie. Al igual que el primer triplecoronado, terminó su vida pistera con 17 triunfos a su favor, 7 segundos, 5 terceros, 3 cuartos y 3 quintos en 42 presentaciones y acumuló Bs. 1.405.391.

 

 

Retirado a la cría inicialmente al Haras Karen Sissy y luego al Haras Los Rada de la familia Rada, tuvo poca descendencia, destacando con ejemplares de la talla de Begonia, Olamis, Miss Cumbia, Ciza, Barba Azul, Sol de Oriente, Jube (madre de Mijail), Teresita (madre de Sir Anthony), entre otros. 

 

Fuentes: La Biblia del Hipismo Venezolano, www.hipicomputo2000.com

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de Junio de 2006

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados