Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

El Griego

(Ven, 1952, Greek Warrior en Idealism por Omaha)

Por Juan Macedo

 

Tal vez el primer gran ídolo criollo después de Burlesco, un gran caballo que llenó los titulares de una época. Todo comienza cuando Don Mario Di Polo trajo al país varias yeguas preñadas, entre ellas Idealism, y el producto que ella traía resulto ser El Griego, que nació (según rumores de pasillo) en las caballerizas de Dorta en San Martín, Caracas, y posteriormente fue enviado al Haras Shangri-La para terminar de ser criado. Al fin, según el StudBook, queda registrado como criado en el Haras Shangri-La.

 

 

Debutó para los colores del Stud Miami de Don Mario Di Polo con su entrenador de siempre Charles G. Shamshoian el 3 de julio de 1954 donde rodó y derribó a su jinete, José Antonio Sayago. Cuando hizo su tercera presentación el 28 de agosto agenció record de 55”4 para los 900 metros, derrotando por cinco cuerpos a Polidor. Seguidamente fracasó desde el tercer lugar tras escaparse sin jinete durante unos 600 metros.

 

A partir del 9 de octubre comenzó una racha de ocho victorias consecutivas, que incluye un galopón de 10 cuerpos sobre Desquite en el Clásico Antonio José de Sucre agenciando 91”2 para los 1400 metros con la monta de José A. Sayago, además de derrotar (ya como tresañero) a los mejores criollos de la época como El Ché, Malquerido, As De Oro, Flamenca y Aguinaldo.

 

Luego de perder una imposible con Tangón por cabeza sólo porque se abrió a tres cuarto de cancha, precisamente cuando traía una ventaja apreciable, prosiguió su campaña derrotando al veloz criollo Arijuna en 1100 metros con la conducción de Elacio Peña. El 8 de mayo de 1955 se adjudicó el Clásico Albert H. Cipriani por cinco cuerpos de ventaja sobre Volador en tiempo récord de 62” para el kilómetro y la monta de Juan Eduardo Cruz. Enfrentó por primera vez a los importados el 14 de mayo derrotando por cuerpo y medio a Tononó parando el teletimer en 74”1 (el mismo récord para los criollos, pero con menos handicap), pero acto seguido apenas pudo llegar séptimo a cinco cuerpos de El Chama en 1400 metros.

 

El 18 de junio inicia otra racha de triunfos, en la que derrota dos veces más a los importados Aliado (dejando marca récord para criollos de 73” para los 1200 metros) y Tanning, galopar a Novelesco por 11 cuerpos en el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación agenciando 104”1 para la milla con la monta de Federico Dupuy, otro galope de 11 cuerpos (esta vez sobre Cedrón) en el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría muy bien conducido por Manuel Camacaro, donde estableció record de 116”1 para los 1800 metros, y rematar con un triunfo por tres cuerpos sobre Polizonte en el Clásico Ciudad de Caracas, esta vez dejando record de pista de 117” para los 1800 metros.

 

 

Con muchas pretensiones fue inscrito para participar el 30 de octubre en el Gran Premio Clásico Simón Bolívar de 1955, registrándose así como el primer criollo que intervino en la magna prueba del hipismo venezolano. Fue una carrera inolvidable ya que corrió en punta los primeros 1200 metros, electrizando a la multitud que le tributó una cerrada ovación cuando pasó por primera vez frente a las tribunas con amplia ventaja, algo que pagó con creces al final ya que finalizó en el último lugar a más de 30 cuerpos. Al menos a su propietario Mario Di Polo y al entrenador debemos abonarles la audacia del desafío y la lección dada, aunque esto último nadie lo aprendió en ese momento en el que el caballo criollo era objeto de una protección que llegó a los límites de la humillación.

 

 

Corrió dos veces más contra los importados de la cuarta serie (entre los que contaba Cantenac), sin deslucir, hasta que volvió a su lote en el Clásico Clausura (la única vez que se corrió para criollos en El Paraíso por razones desconocidas, después de 12 años de historia de ser una carrera abierta) y participaron 4 ejemplares: Namur, Maraquero, Cedrón y El Griego, donde este último ganó por 17 cuerpos sobre Maraquero, agenciando récord de 131”2 (ya que era la primera vez que los criollos corrían la distancia)

 

Ya como cuatroañero comenzaron sus problemas físicos, apenas participó dos veces en el primer semestre de 1956 en la tercera serie de los importados, sin deslucir ante Tudor y Ace Var. Tras la retención de la matricula a Shamshoian por el caso de Miss Val, El Griego pasó a la cuadra de "Pastelito" Armando Fernández Alfaro para reaparecer el 12 de agosto en los 1800 metros del Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación y derrotar por casi dos cuerpos al crack Arrendajo, agenciando 119” y bajo la experta conducción de “Mano E’Tigre Raúl Bustamante, en lo que fue su último triunfo. Participó nuevamente en la segunda y tercera serie de importados sin deslucir ante Lujoso, Chiquitico y Ansiedad. Pero el 6 de diciembre participó en el Clásico Cría Nacional en 2400 metros, donde fracasó rotundamente al llegar sexto a 34 cuerpos de Abolengo, que fue su última carrera, la que nunca debió correr.

 

 

Luego de varias semanas enfermo de paraplejía, El Griego murió en la mañana del 25 de enero de 1957. Fue presa de una enfermedad que, segun criterio de algunos veterinarios, debióse a los constantes esfuerzos que hizo en su vida activa. Participó 34 veces y logró 19 triunfos (6 clásicos), un segundo, cuatro terceros y cinco cuartos, para producir en metálico la cantidad de 460.346,20 bolívares (quedando como el líder de los criollos y segundo detrás de Integro). Considerado, sin dudas, como el mejor caballo criollo de la década de los 50 y parangonable con Burlesco.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista Hipódromo, Sr. Roque Yoris.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, lunes 16 de Enero de 2006
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