Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Giraluna

(Ven, 1959, Fervent en Marisma por Mar Caspio)

Por Juan Macedo

 

Cuando nos describen algo resaltando sus cualidades, suponemos que se trata de algo especial, con un físico fuera de lo común y de un linaje sangre azul, descendiente de los mejores. Pero la castaña Giraluna, que nació el 24 de marzo de 1959 en el Haras Macapo, se trataba de una plebeya. A pesar de ser hija de un buen semental norteamericano y su abuelo un destacado reproductor argentino, su línea materna pertenece a los PPC (puros por cruzamiento), o sea que existe en su línea baja una yegua que no era purasangre.

 

 

Giraluna corrió para la chaquetilla con girasol amarillo y media luna blanca del Stud de su mismo nombre de los Sres. Eugenio Mendoza y Luis Armando Campos Arteaga, bajo el entrenamiento de Antonio Jacial. El Sr. José Miguel Romero comenta "Recuerdo a la yegua Giraluna, era una de mis favoritas aún cuando no ganara, me gustaba su nombre, me gustaba su estampa, era briosa, guapa, vivaz, cuando corria contra los machos yo sabia que les ganaria como efectivamente ocurrió en varias ocaciones, enfrentó y ganó a yeguas importadas, siempre estaba en el marcador, aunque subiera de lote siempre era peligrosa, fue guapa en cada una de sus carreras y por eso la disfrutamos y recordamos".

 

Debuta el 23 de septiembre de 1961 con Cecilio García, siendo dosañera, de manera triunfal y al galope, derrotando a Edilicia con ventaja de 4 ¾ cuerpos y en tiempo de 62” para el kilómetro. Leves problemas físicos la alejan de las pistas perdiéndose las carreras más importantes para las potrancas, para enfrentarse en su reaparecida a la Campeona Relicario ocupando el tercer lugar a 2 ½ cuerpos y luego segunda a 1 ½ cuerpos con Gustavo Ávila. Finaliza el año con Juan Eduardo Cruz en sus lomos derrotando a La Canana por 7 largos y en tiempo de 80”3 para los 1300 metros

 

Inicia 1962 superando a Rita María por 4 ½ cuerpos en tiempo de 67”3 para los 1100 metros. La racha de triunfos continua y por supuesto su ascenso en las Categorías de criollos, derrotando a Coronation por 4 ½ cuerpos en 80”4 para los 1300 metros, a Coco de Oro por un cuerpo en 74”2 para los seis furlones, a Abrasivo dos veces por tres cuerpos en 80” para los 1300 metros y 73”1 para los 1200 metros respectivamente.

 

La racha culmina al enfrentarse al máximo lote para criollos con la monta de Raúl Bustamante, donde llega quinta a 15 cuerpos de Polizón, pero se reivindica con Gustavo Ávila al ganarse a Prenda y Faetón por dos cuerpos en una carrera de la Categoría C, agenciando 79”2 para los 1300 metros. Algo sucede y fracasa estrepitosamente con Luís Bolívar en la categoría B ante la clásica Lanzeta y sus propietarios deciden probar suerte con un nuevo entrenador, Luis Enrique Araya.

 

El 9 de junio participa en la milla del Clásico Hipódromo La Rinconada con Juan Eduardo Cruz, donde realiza una carrera de antología y logra superar a Relicario por pescuezo, pero en una decisión muy polémica para la época, la hija de Fervent fue distanciada al segundo lugar. Giraluna regresa al lote común donde pernota sin saborear las mieles del triunfo. Reaparece con Balsamino Moreira el 20 de octubre en los 1800 metros del Clásico Prensa Nacional, carrera donde asombra a todos y de manera arrolladora supera ampliamente por ¡12 cuerpos! a Anamigra agenciando 115”.

 

De regreso al máximo lote para criollos figura cuarta a 5 cuerpos de Polizón y culmina el año figurando segunda a cabeza del ganador clásico Valentón.

 

En la primera semana de enero de 1963 figura quinta a 3 cuerpos de Bello Hyp, pero víctima de una gastritis sale a un merecido descanso de dos meses. De regreso a la pista, ahora bajo el entrenamiento de Juan Eugenio Vidal, logra figuraciones destacadas detrás de los fenomenales Crillón, Noche Del Sur, Fair Kill y Rompemar hasta que el 4 de mayo con Juan Eduardo Cruz se reivindica para superar por 1 ¼ cuerpos a Hy Long recorriendo los 1400 metros en 86”1.

 

Tres semanas después hace su primer enfrentamiento ante los importados en el lote de la novena serie con Juan Eduardo Cruz, donde logra un cómodo triunfo por 6 ¼ largos sobre Brown Sugar II agenciando 86”3 para los 1400 metros, a la semana repite su triunfo ante el mismo lote esta vez con ventaja de ¾ cuerpos sobre Electivo en tiempo de 102” para la milla.

 

Sube a la octava serie de importados donde figura quinta a 4 ¾ cuerpos del campeón peruano Daré y al mes logra quedar segunda apenas a ½ cuerpo de Maipó. Esa corta pasantía le sirvió para adjudicarse dos triunfos más, con Héctor Revello up, superando a Hands Up por ¾ cuerpos en tiempo de 85”4 y luego a Orellano por ½ cuerpo agenciando 79”1.

 

En la séptima serie de importados sigue destacando con buenas figuraciones pero sin lograr reverdecer laureles, para regresar al orbe selectivo con Carlos Cruz el 28 de noviembre enfrentando a los machos nativos en la milla y media del Clásico Cría Nacional ocupando el tercer lugar a 6 ¾ cuerpos del crack Rompemar. A las dos semanas enfrenta por primera vez a las yeguas importadas en prueba selectiva alguna en el marco de los 2000 metros del Clásico Fuerzas Aéreas logrando un meritorio tercer lugar a 8 cuerpos de la argentina Omelia.

 

Regresa a la séptima serie con Juan Eduardo Cruz superando en buena lid a Endimión por ½ cuerpo agenciando 100”3 para la milla y finalizar el año ya en la sexta serie ocupando el tercer lugar a 8 ½ cuerpos de Daré.

 

El 9 de enero con muchos tropiezos ocupa el sexto lugar a 2 ½ cuerpos de Vernet y a la semana realiza una tremenda exhibición con Walter Carrión ocupando el segundo lugar a ½ cuerpo de Escaño en la Copa Día del Periodista Hípico. Acto seguido participa en los 1700 metros del Clásico Radio y Televisión ocupando un honroso tercer lugar a 4 cuerpos de Omelia.

 

Dos semanas después, el 8 de febrero, Giraluna cumple con una hazaña en nuestro hipismo para ejemplares nativos, y es derrotar a las importadas en una prueba selectiva. Fue en el marco de la Copa Alberto Smith con la monta de Juan Eduardo Cruz donde logra superar por cabeza a Bizerta, además de la campeona Omelia y la selectiva La Sierra, agenciando 101”1 para la milla. Acto seguido participa en la quinta serie donde ocupa el quinto lugar a 10 cuerpos de Rompemar.

 

Con nuevo entrenador, E. Bermudez, el 2 de marzo figura cuarta a 6 ¼ cuerpos de Disparado y tres semanas después participa en el Clásico José María Vargas para ocupar el tercer lugar a 10 cuerpos de Rompemar. En otra carrera de antología con Walter Carrión, se bate contra las importadas para quedar tercera apenas a ¾ cuerpos de La Sierra en los 1400 metros de la Copa Arturo Michelena.

 

Atravesando un gran momento, Giraluna se anexa par de triunfos en la quinta serie, derrota a For Ever por un cuerpo en tiempo de 80” para los 1300 metros y después a Mimado por 1 ¾ cuerpos agenciando 78”3 para la misma distancia. Realiza dos presentaciones opacas ante Tronado en el máximo lote, pero se mejora una enormidad al figurar segunda de Tania a 4 ½ cuerpos en los 1800 metros de la Copa Mathieu Valery.

 

El 7 de junio Giraluna demuestra que sus actuaciones ante los importados no son mera casualidad y con Walter Carrión logra un sensacional triunfo en la Copa Allen Thomas, superando por cabeza a la Campeona Omelia agenciando 86”1 para los 1400 metros. Pero la hija de la argentina pura por cruzamiento (PPC) Marisma había entregado lo mejor de si y sus últimas carreras fueron para el olvido, finalizando su campaña el 29 de agosto al finalizar quinta a 11 cuerpos de Franja Blanca y Vimarquesa que finalizaron igualadas para el primer lugar en la Copa Luis A. Landaeta.

 

La inigualable Giraluna, merecedora de una prueba selectiva en su honor, completó una abultada pero inefable campaña de 59 actuaciones de las cuales 19 fueron de forma victoriosa, además de 11 segundos, 10 terceros y 3 cuartos, acumulando la cantidad de Bs. 457.927 en metálico. Lamentablemente se desconoce lo sucedido después de su retiro. Don Roque Yoris Soules concluye "Verdaderamente grande  Giraluna, en esos tiempos había que embraguetarse corriendo, nada de programación selectiva. Ir al hipódromo nos deparaba sinnúmero de carreras inolvidables. En esos tiempos, caballos que sin ser selectivos alcanzaron en el sentir del aficionado el sitial de campeones, hoy borrados por el tiempo como tales. Excelente y merecido reconocimiento a esta yegua inmortal en el recuerdo de los pocos que sobrevivimos esa época".

 

Fuentes: Sr. Antonio Aragonés, Revista Gaceta Hípica, Sr. Roque Yoris Soules, Sr. José Miguel Romero Travieso.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 18 de diciembre de 2008

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