Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Isamar

(1989, Flag Admiral en Dumyat por Gentleman’s Word)

Por Juan Macedo

 

Desde el momento que Dumyat culmina su campaña pistera, Don Matteo Camarda comienza a darle seguimiento, ya que se iniciaba en la cría con el caballo Sir, pensionado en el Establo Don Juan, buscando tener potros y la yegua la quería comprar para este padrillo pero no la pudo negociar. Después de dos productos, nace en el Haras Tamanaco el 16 de febrero de 1989 una potranquita alazana por Flag Admiral. Como yearling fue enviada a la subasta del Haras Tamanaco de 1990 como relleno, por cumplir una cuota de caballos y no gustaba a los probables compradores porque era muy pequeña.

 

 

Don Matteo compró la potranca para él, pero se la dejó al Sr. Ramón Silva Alcázar que tenía el Stud R.A.S.A. y que tenía varios caballos conmigo. En esa subasta, él quería comprar a una yegua hija de Mr. T And Me (que se llamó Burla), pero el precio subió y no la pudo comprar. Molesto al principio, el Sr. Silva ni la veía, al tiempo se dio cuenta que la potranca movía las patas de verdad.

 

Registrada con el nombre de Isamar, con un tamaño no muy llamativo y un peso físico ligero que rondaba los 400 kilogramos, debutó el 14 de julio de 1991 con la monta de Dubis Barboza en 800 metros, figurando segunda a dos cuerpos de Teutónica. En su segunda carrera se enfrenta a la ganadoras en la Copa Tapatapa con la monta de Ramón Eduardo Ibarra, carrera que ganó la invasora valenciana Océano Azul y nuestra Isamar apenas puede llegar sexta a 16 cuerpos.

 

En su tercera carrera, en el lote de perdedoras con la monta de “El Pumita” José Luis Rodríguez figura quinta a 15 cuerpos de Cantaura, pero se supera al “romper el maiden” por 11 ½ cuerpos sobre Nessun Dorma, agenciando 66”2 para los 1100 metros. Vuelve al lote selectivo al participar en la Copa Manuel Azpúrua Alcántara, donde figura segunda a 2 ½ cuerpos de Cantaura.

 

Don Matteo Camarda y el Sr. Silva confían en su pupila y la inscriben en el Clásico Edgar Ganteaume con la monta de José Luis Rodríguez, donde la nieta de Gentleman’s Word saca a relucir su verdadero potencial y derrota de manera aplastante por 9 cuerpos a la ganadora clásica y entonces invicta Teodora, y más lejos a su némesis Cantaura, registrando tiempo de 86”4 para los siete furlones.

 

 

A partir de ese momento inicia una de las campañas más contundentes para yegua alguna en la pista de La Rinconada, con un corazón de reina y una agilidad para mover las patas como ninguna otra, tanto así que los narradores hípicos de la época decían en la última curva "Allá viene la Maquinita de hacer Dinero". Derrota por 15 ½ cuerpos a Groseille en los 1400 metros de la Copa John Phelps, agenciando 85”3, a continuación galopa por 5 ½ cuerpos a Doña Rosa en el Clásico Ciudad de Caracas en tiempo de 86”3 para los siete furlones.

 

 

Agenciando 92”2 para los 1500 metros y sacando 5 ¼ cuerpos sobre Negrita se anexa la Copa Peggy de Azqueta, para que el 23 de noviembre derrote fácilmente por casi cuatro cuerpos a Sakichima en los 1400 metros de la Copa Roque Yoris, parando los cronómetros en 84”3. Se toman el riesgo de inscribirla para participar el 15 de diciembre en la milla del Clásico Comparación donde confirmó su enorme clase al figurar segunda a 8 ½ cuerpos del crack Catire Bello, derrotando al resto del lote de potros que encabezó Santu Pretu. Sus hazañas en la pista fueron suficientes para obtener el título como Campeona Dosañera.

 

 

 

Ya como tresañera, se mantuvo incólume al derrotar por 14 cuerpos a Tamarisk en el Clásico John Boulton, agenciando 85”2 para los 1400 metros. Siguió su extraordinaria campaña en la Copa Manuel Tello Berrizbeitia, donde aplastó a Sakichima por 9 ½ cuerpos y dejando en los relojes 99”1 para la milla.

 

 

Demostrando su versatilidad y pasta campeonil, el 15 de marzo de 1992 participa por primera vez en los cuatro codos del ovalo caraqueño en el Clásico Congreso de la República, donde ganó de una manera realmente contundente por 6 cuerpos sobre Cantaura, agenciando 114”3 para los nueve furlones.

 

 

El destino tenia otras ideas diferentes a las que podrían tener sus allegados y seguidores de Isamar. A finales de marzo, de manera absurda, la nieta de Hoist The Flag sufre un percance en una mañana de traqueos, motivado a la presencia de unos niños pertenecientes a un jardín de infancia que llevaron a jugar a las playas de tribuna A de La Rinconada, y con los gritos de los chiquillos la potranca se asustó y chocó contra la baranda, quedando en la pista, con una fractura craneal. A pesar de los intentos por parte del personal veterinario en salvarla, tuvo que ser sacrificada.

 

De esta forma triste e injusta culmina la vida pistera de Isamar, una campeona que nunca olvidaremos quienes tuvimos la oportunidad de verla correr. Ganó 9 carreras, además de figurar 3 veces segundas en 14 actuaciones y acumular la cantidad de Bs. 5.574.300 en premios producidos.

 

Fuentes: Sr. Matteo Camarda, Sr. Rafael López, Ing. Luis Lezama, Revista Gaceta Hípica.

                                                                                                   

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 19 de octubre de 2006

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