Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

La Menor

(Ven, 1965, Tarareo en Mocosita por Garrick)

Por Juan Macedo

 

Es emocionante cuando, en el deporte de los reyes, el llamado sexo débil logra superar a los machos en una competición atlética, generando una serie de comentarios y suposiciones por demás interesantes. En la historia hípica nacional han sido muchas las féminas capaces de batir a los machos, pero castaña La Menor tiene una historia inédita. Nacida el año 1965 en el incipiente Haras Karen Sissy de “El PavoDomingo Noguera Mora, lució durante su vida pistera los colores naranja y negro del Stud E y C de la Sras. Evelyn Penso de Noguera y Cecilia Reverón de Guzmán.

 

Bajo el entrenamiento de su criador, “El Pavo” conocía el potencial de la hija del argentino Tarareo. Debutó en el Hipódromo La Rinconada el 27 de mayo de 1967 asegurando la monta de “El MonstruoGustavo Ávila, quien la lleva a un contundente triunfo con ventaja de seis cuerpos sobre Lilly agenciando tiempo de 33”4 para los 600 metros. Un mes después se mantuvo imbatible en 600 metros al derrotar de punta a punta a La Gacela por 3 ½ cuerpos y en tiempo de 34”4. El 15 de julio recorrió los 800 metros en 46”2 y nuevamente superó a La Gacela por 3 ½ cuerpos.

 

Pero el 2 de agosto La Menor pierde su invicto sorpresivamente en 900 metros ante Irlanda que la alcanzó y superó por ½ cuerpo. Esa derrota no amilana a sus allegados, ya que confirman su participación en la Copa Edgar Ganteaume a escenificarse el 9 de septiembre con la monta oficial de Gustavo Ávila, y en dicha carrera confirmó su casta campeonil al lograr un excelente triunfo soportando un handicap de ¡57 kilos! con ventaja de ½ cuerpo sobre La Diabla, parando los cronómetros en 60”4 para el kilómetro.

 

Su hegemonía no queda allí, ya que el 8 de octubre ratifica su liderazgo dentro de las potrancas de su generación al ganar de manera cómoda el Clásico Ciudad de Caracas, superando a Cobra con ventaja de 2 ¾ cuerpos, fue una carrera donde se vio a la conducida por Gustavo Ávilaprácticamente” jugar con el lote, corriendo a placer para dejar registro de 73”1 para los seis furlones.

 

Un mes después le tocó el turno en los 1400 metros de la Polla de Criadores, pero nuevamente Irlanda le propina otra derrota, quedando en el segundo lugar a ½ cuerpo. La virtual campeona dosañera, a pesar de esa última derrota buscaba más allá, iba a participa el 10 de diciembre ante los mejores potros dosañeros en el Clásico Comparación en recorrido de 1400 metros. Esta vez Gustavo Ávila no fue de la partida con la hija de Tarareo, fue José Luis Vargas, y éste no desaprovecho la oportunidad que le brindaba la historia para enmarcarse en ella. En esa carrera La Menor demostró que era el mejor ejemplar dosañero al superar por medio cuerpo a Canelo y agenciar un excelente crono (para la época) de 87”2 para el recorrido.

 

La flamante campeona dosañera reaparece el 7 de enero de 1968 con Gustavo Ávila up enfrentando al lote C para criollos donde supera a Haydeé con ventaja de 3 ¾ cuerpos y tiempo de 79”3 para los 1300 metros. Seis días después aparece inscrita en la milla de la Copa Celestino Martínez y fue sorprendida nuevamente por Irlanda por apenas ½ cuerpo. Corre seguido y se anota un nuevo triunfo a expensas del lote B para criollos, esta vez superando a la rendidora Bushido con 3 cuerpos de ventaja y agenciando 73” para los 1200 metros. Lo que nadie se imaginaba en ese momento es que ese iba a ser su última victoria en la pista de La Rinconada.

 

En febrero, La Menor comienza una racha negativa de carreras, realizando tres carreras inexplicables ante Titán, El Tordo y Coquivacoa (los respectivos ganadores de esas carreras) que oscurecen su campaña y que al final se justifica por una lesión en una rodilla que la aleja del espectáculo hípico por siete meses. No fue hasta el 6 de octubre cuando reaparece, enfrentado al lote B para criollos con la monta de Gustavo Ávila, decepcionando al quedar undécima a 13 cuerpos de Soriyer. Tres semanas después, ante el mismo lote, muestra mejoría al quedar quinta a seis cuerpos de Soriyer. Pero el 2 de noviembre fracasa ruidosamente al quedar a 25 cuerpos de Yaguarón, finalizando muy mal la carrera debido a un recrudecimiento de su vieja lesión.

 

 

Armado de una gran paciencia, Domingo Noguera Mora se dedica a cuerpo y alma a la recuperación de su campeona y después de dos años vuelve a tener otra oportunidad ante su afición, reapareciendo el 10 de octubre de 1970 en recorrido de 1100 metros con la monta de Gustavo Ávila ante el lote C para criollos logrando el tercer lugar a 3 cuerpos de Samaris. Un sexto a seis cuerpos de Donkaster y un décimo a 17 cuerpos de Amarilis en la Copa Francisco J. Sucre son la antesala del final de su campaña, que fue el 7 de noviembre cuando obtiene el quinto puesto a 3 ½ cuerpos de Don Luis en distancia de 1200 metros.

 

La historia de La Menor, que inicia en la brillantez del triunfo y culmina en la oscuridad de la derrota, se resume con un total de 21 actuaciones en la pista de La Rinconada, de los cuales en 8 oportunidades cruzó la raya en ganancia, además de acumular 3 segundos, un tercero y un cuarto, totalizando la cantidad de Bs. 240.793 en premios. Retirada a la cría regresó a su terruño, el Haras Karen Sissy, donde cumplió su nuevo rol como matrona, destacando por intermedio del ganador selectivo Sol Mayor y los ganadores El Urogallo (Semental) y Asturiana (madre de Atajo y Esquema).

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica.

                                              

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de noviembre de 2009

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados