Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Lavandero

(Ven, 1955, Le Lavandou en Patois por Dante)

por Juan Macedo

Para quienes tuvieron la oportunidad de vivir la época, como es el caso de mi padre, es inolvidable la emoción que dejó, a través de su campaña pistera y de sus descendientes, aquel gran caballo criollo llamado Lavandero, destacado castaño importado en vientre hijo del francés Le Lavandou, en la matrona Patois, hija de Dante y nieta del no menos Hyperión. Nacido en el Haras El Placer el 8 de abril de 1955, y críado por Dr. Luis Guillermo Pulgar Morillo en el Haras Cocotío, corrió para sus colores oro viejo con banda transversal negra del Stud San Isidro, bajo el cuido de Guillermo Andrade por más de 6 años después, siempre con gran calidad.

Cuadro de Lavandero

El Dr. Pulgar, en una entrevista, comentó que Patois llegó a Venezuela en el punto exacto del parto y que desde Maiquetía fue llevada al Haras El Placer del Sr. Agustín Hernández para que al día siguiente naciera Lavandero. Sus marcas distintivas eran el lunar blanco en la frente, el pie izquierdo calzado a media caña y cordón blanco por encima del ollar derecho. Fue registrado en la oficina de registro y programaciones el 25 de julio de 1957 y a pesar que los cronistas lo tenian por pequeño y discreto, debutó a los 2 años el 24 de agosto con el chileno Carlos Pezoa en 900 metros finalizando tercero. de El Encanto. El 14 de septiembre gana su primera carrera agenciando 62" para el kilómetro. Cinco triunfos en diez actuaciones en la pista durante ese año y la temporada extraordinaria de 1958, incluyendo el Clásico Antonio José de Sucre (10/11/57) con Jesús Bolívar agenciando 74" para los 1200 metros, fueron suficientes para ser obtener el título de Campeón Dosañero.

A los 3 años se adjudicó cuatro triunfos en 17 salidas, incluyendo el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación (10/08/58) agenciando 116"2 para los 1800 metros con Carlos Pérez y el Clásico Cría Nacional parando el teletimer en 159"3 para los 2400 m con Pedro Jesús González, además de ser distanciado del primer al cuarto lugar en el Clásico Hipódromo Nacional (04/05/58), ganado por la vía legal por Lanzarina, la pupila del Coronel Murillo, una de las sanciones históricas del hipismo venezolano que causa el retiro de la actividad hípica a Don Luis Guillermo, vendiendo su pupilo al Sr. Julio Pocaterra y el Stud K.O.P.A. También figuró segundo por pescuezo en el Clásico República de Venezuela detrás de Lanzarina.

A pesar que a los 4 años corre apenas en 5 ocasiones por incipientes dolencias, logra ganar el 5 de julio de 1959 la Copa Inauguración del Hipódromo La Rinconada con Ignacio José Ferrer dejando récord de 130"3 para los 2 kilómetros (era la primera vez que se corria la distancia en La Rinconada) y figurar segundo en los Clásicos Fuerzas Armadas de Cooperación y el Cría Nacional, ambas oportunidades detrás del campeón del Chamariapa, Canario. También figuró tercero de Canario en el Clásico Inauguración, pero fue descalificado por no llevar el peso reglamentario.

Tuvo una gran campaña a los 5 años redondeándola con seis triunfos (incluyendo a los importados en el lote común como Virginio, Reading, Dionisio, Reclutado, Yaracuy, Jet  y Gorda Colifa) en 15 carreras, incluyendo su segundo triunfo en el Clásico Cría Nacional (27/11/60) esta vez con Juan Eduardo Cruz, registrando 159"2 para los 2400 metros para superar por apenas pescuezo a Diamela. Hay que agregar los récords de pista que dejó, uno el 12 de marzo  cuando para los relojes en 113"3 para los 1800 metros; y el 24 de julio, cuando agenció 98"3 para la milla, este récord duro casi ocho años. A los 6 años obtiene un solo triunfo, en el marco del Clásico José María Vargas (19/03/61) con la monta magistral de Juan Eduardo Cruz y 59 kilos de handicap, agenciando 126"3 para los dos kilómetros superando dramaticamente por medio cuerpo a Diamela y Europa, además de un segundo lugar a medio cuerpo de Lluvia, la consentida de Don Mario Palumbo, en el Clásico Cría Nacional.

Lavandero en uno de sus triunfos

A los 7 años logra ganar en tres ocasiones en once salidas, de las cuales destaca un segundo lugar en el Clásico José María Vargas a un cuerpo de la campeona Lluvia, de esa manera consagrándose como uno de los pocos criollos en lograr figuración clásica a esa edad. Su última victoria la alcanzó el 12 de agosto de 1962 batiendo su propio récord, agenciando 113"3 para los 1800 metros y galopando por 6 cuerpos a los importados Don Temis y Virginio, batiendo su propia marca que el había agenciado hace dicho registro dura casi 5 años. Es imperante mencionar que también dejó récord para la distancia de 1700 metros, agenciando 105" y fue el 6 de mayo. Cerró el año 1962 arribando quinto en el Clásico Clausura ganado por Primordial.

En 1963, ya a los 8 años, lo pusieron en venta en enero cuando apareció un aviso de media página en la revista Gaceta Hípica en el que sus propietarios lo ofrecían en venta para la cría por Bs. 50.000. Lavandero entonces estaba viejo, cansado y lesionado. En el aviso publicitario exaltaban sus bondades pisteras y su origen de Nearco y Hyperion, con el propósito de que algún criador se entusiasmara pero no tuvo ninguna demanda como futuro semental, así que siguió corriendo comenzando campaña en febrero y realizando otras nueve actuaciones sin lograr ganar, ya en el ocaso de su capacidad corredora, hasta el 30 de noviembre de 1963, cuando llegó cuarto a 14 cuerpos de Rompemar en el Clásico Cría Nacional.

Amén de su campaña extensa y productiva, Lavandero también batió el récord de pista de los 1700 metros en 1958 y el de milla el año 1960. Logró ganar Bs. 731.846,45 en premios, récord de dinero para un criollo de la época, gracias a 20 triunfos, 14 segundos, 14 terceros, 10 cuartos y 5 quintos en un total de 75 actuaciones.

 

Ya en el Haras Santa Cruz, su paso por la cría lo llevó a ser conceptuado entonces y hasta el presente como el mejor padrillo moderno venezolano, respetando la ineludible figura de "El Negro" Burlesco y recordando lo que para muchos no es un secreto: no todas las oportunidades que recibió fueron las mejores. De allí su gran valía. Aún así, Lavandero logra destacar produciendo a la campeona y triplecoronada Lavandera; los ganadores clásicos Lavandín (Semental), Yiannitsa, Señorona y Bregador (Semental); los selectivos Encantado (Semental), Lavanda, Sentry (abuela de Irish King, Mi Fe y Blade), Bernarda (madre de Candy Man y Viento Salvaje), Postinera, Guanábana (abuela de Zaperoco); además de otros ganadores como As de Ases (Semental), Caudillo, Delirio (madre de Delirante, Life Jacket y Delisand), Cinder, Naoma, Contraseña, Ruchi, Braque, Filandero, Lavarena, Bambinucha, Jacumba (madre de Black Lady; abuela de Storm Face), Amuleto, Sansón, Later (Semental), Piscis, Lava Lava (abuela de Genial, Tapatía y Contratodo), Mantuana, Cascabelera (madre de Chantarella), entre otros, lo que demostró que (transcurido el tiempo) en la pista no hubo un solo Lavandero malo. No sólo eso, sino que logró obtener el Título de Líder Semental (en la estadística general) durante los años 1976 y 1977, hasta ahora el único semental criollo en lograrlo. Murió el 15 de junio de 1973 en la Clinica Veterinaria San Francisco, víctima de un infarto. Sin lugar a dudas: Lavandero, un campeón en las pistas y en la cría.

Fuentes: Sr. Cristóbal Malpica, Revista Gaceta Hípica, Revista Hipódromo, Revista La Fusta, Diario El Nacional, Sr. Miguel "Nano" Morales

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 04 de Julio de 2002
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