Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Ligiola

(Ven, 1974, Futrone en Zambraia por Tapuia)

Por Juan Macedo

 

Perteneciente a una generación muy pareja, la zaina Ligiola posiblemente fue la más carismática. Su padre “El Caballo de HierroFutrone también fue carismático, pero esa “cualidad” no es hereditaria. Nació el 14 de marzo de 1974 en el Haras Corumbo, un pequeño haras propiedad de la familia Echegaray. Como dato curioso, Futrone preñó a la uruguaya Zambraia antes de participar por última vez en el Clásico Fuerzas Armadas (a los nueve años de edad). Ligiola lució durante su campaña la chaquetilla a cuadros amarillos y azules de sus criadores, representados legalmente por la Sra. Margarita de Echegaray.

 

Siendo Ligiola una yegua de desarrollo tardío, debutó bajo el entrenamiento de Carlos Echegaray el 19 de marzo de 1977 en el Hipódromo La Rinconada en recorrido de 1200 metros con la monta de Silvio Rovero, realizando una buena carrera al figurar quinta a 4 ½ cuerpos de Recta Final. El 3 de abril, ahora en 1600 metros, se anotó un bonito triunfo al aventajar con 4 cuerpos a Tibouchina, dejando registro de 104”1 para el recorrido.

 

Ligiola realiza una corta pasantía en el lote de G-1 sin mucho brillo pero el 5 de junio, en su cuarto intento (sexta actuación de su campaña pistera), atropella exitosamente y sorprende gratamente a la afición, superando a Cielo Raso con 2 ½ cuerpos de ventaja y parando los relojes en 82” flat para 1300 metros.

 

La pasantía en el lote de G-2 es más larga pero más decorosa, figurando cerca de las ganadoras Andariega, Titicaca, Marelvi, Dallas y Georgette. El 15 de septiembre, ahora con la monta de “El GatoHumberto Pinto, logró su tercer triunfo a expensas de Pleba que quedó segunda a 2 ½ cuerpos, agenciando 96” exactos para los 1500 metros.

 

Luego de figurar tercera a 9 cuerpos de Pleba y quinta a 1 ¾ cuerpos de Trousoleil, el 22 de octubre la zaina Ligiola realizó una actuación impresionante que deslumbró a sus allegados y a la afición presente en el principal óvalo del país, con la monta de “El Rey de la BarandaRicardo Ferrer metió un galope de ¡13 cuerpos! sobre Cebra y agenciando 130”4 para los dos kilómetros (tiempo que realizaban los mejores purasangres de la época)

 

A pesar de que fracasó figurando quinta de Trousoleil, la familia Echegaray se buscó al mejor jinete disponible (nada menos que Juan Vicente Tovar) y la inscribieron en el Clásico Arturo Michelena. Ese 27 de noviembre “El Negrito de San José” midió la carrera a la perfección y administró las energías de la Ligiola para protagonizar un final no apto para cardíacos y superar a Miss Cocada por apenas nariz, registrando en el cronómetro oficial 131” exactos para los dos kilómetros. Fue el primer clásico que se adjudicaba Tovar sobre una yegua.

 

No conforme con ese momento de gloria, el 11 de diciembre Juan Vicente Tovar y Ligiola vieron acción en el Clásico Fuerzas Aéreas. En esa ocasión fue menos dramático, ya que todo estaba definido en la recta final. La hija de Futrone cruzó la raya con ventaja de 3 ¾ cuerpos sobre Lady Godiva, agenciando un cómodo 132”2 para los 2000 metros, cerrando el año como la líder emergente de la generación y consentida del público.

 

Reapareció el 28 de enero de 1978 con un fácil triunfo en los 1900 metros de la Copa Fernando Mitayne donde derrotó con ventaja de 3 ¼ cuerpos a Lady Godiva. Tres semanas después participó en el Clásico John Boulton pero esta vez se encontró con una Cigüeña crecida y Ligiola tuvo que conformarse con el segundo lugar a 2 ¾ cuerpos. El 12 de marzo enfrentó por primera vez a los machos en marco del Clásico José María Vargas con la monta de Ángel Francisco Parra pero el resultado fue desastroso, quedando última a 29 cuerpos de El Aventurero.

 

Esa derrota, al parecer, marcó de manera negativa el carácter de Ligiola. No parecía la misma guerrera que a finales del año 77. Con Juan Vicente Tovar figuró tercera dos veces detrás de Miss Alejandra: a 2 ¼ cuerpos en la Copa Henrique Otero Vizcarrondo y a 8 cuerpos en la Copa Fernando Talavera. Luego enfrentó al lote común con la monta de Humberto Pinto y falló desde el quinto puesto a 12 cuerpos de Bellavista.

 

El 24 de junio Ligiola participó en la Copa Miguel Emmanuelli, no era la gran favorita pero muchos aficionados aún la vitoreaban. Se dio la partida y Kanara tomó la punta y amenazaba con no entregarse, pues corría muy cómoda. Fue a partir de los 500 finales cuando la hija de Futrone, con “El PolacoRicardo Wloka de  jinete, avanzó contra la puntera y en la recta final logró igualarla. El duelo resultó interesante, mas en los últimos 150 metros Kanara bajó la guardia y Ligiola sacó 1 ½ cuerpos de ventaja y concretó el triunfo agenciando 130”2 para los dos kilómetros.

 

Ese fue el último vestigio de calidad que mostraría Ligiola. Comenzó una racha de fracasos que debió ser corta, pero se extendió innecesariamente a 12 actuaciones. Su mejor carrera fue un cuarto a 9 ½ cuerpos de Arika en el Clásico Fuerzas Aéreas Venezolanas con la monta de Dubis Barboza. Su última salida oficial en el ruedo capitalino fue el 8 de abril de 1979 bajo la escenificación del Clásico Andrés Bello, figurando última, fuera de carrera, en aquel celebre empate entre Guadamil y El Catalán.

 

Ligiola cumplió una campaña de de 37 actuaciones de las cuales en 8 oportunidades cruzó la meta en ganancia. Además obtuvo un segundo, 6 terceros, 3 cuartos y 5 quintos, acumulando en metálico la cantidad de Bs. 785.175. Fue retirada a la reproducción, donde sólo se le conoce un descendiente, el ganador Sirli. Ligiola representó en muchos sentidos la esperanza de todo propietario, ya que de ser un ejemplar común subió vertiginosamente al estrellato, ganándose las simpatías del aficionado hípico.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas, Hipicomputo2000.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 30 de agosto de 2012

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