Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Nick Daughter

(Ven, 1955, Como en Nickname por Ujiji)

Por Juan Macedo

 

Durante la historia hípica nacional siempre aparece aquel virtuoso purasangre, todopoderoso, imbatible y con ángel que hace pasar momentos inolvidables a la afición de la época. Uno de esos casos, aunque muchos no lo crean, fue la castaña Nick Daughter nació en el Haras El Cóndor el año 1955 y que corrió para la chaquetilla celeste con estrellas color oro del Stud Dos Estrellas, bajo el entrenamiento de Don Abraham Resnik.

 

Debutó el 6 de julio de 1957 en el Hipódromo Nacional El Paraíso con la monta de Luís Bolívar en recorrido de 800 metros, donde derrotó de forma cómoda con ventaja de 2 ¼ cuerpos a Del Pina y registro de 49"1; luego derrotó a Lanzarina por pescuezo recorriendo los 900 metros en 56"1; después cayó vencida en tres oportunidades consecutivas ante Lanzarina (incluyendo un tercero a 7 cuerpos en el Clásico Ciudad de Caracas) defeccionando en forma alarmante. Reaparece el 14 de diciembre con la monta de Juan Araya totalmente recuperada, derrotando a Diamela por 8 ¾ cuerpos y agenciando un prohibitivo 73”3 para los 1200 metros. Culmina el año enfrentando a los machos en la Especial de Comparación donde los derrota a los machos de punta a punta y con ventaja de un cuerpo a Scratch II, dejando 74”1 para los seis furlones

 

 

El 4 de enero de 1958 se mantiene imbatible, esta vez en el lote de Categoría D, donde derrota a Lanzarina por margen de 6 cuerpos en tiempo de 73”3, sigue su racha de triunfos, esta vez con Raúl Bustamante, superando por 7 ½ cuerpos a Manantial y dejando 102”4 para la milla y luego nuevamente a Lanzarina por 7 largos recorriendo los siete furlones en 89”3.

 

Jesús Bolívar la lleva a la victoria ya en el máximo lote donde superó a Intimo por 7 ¾ cuerpos agenciando 102”1 para la milla, a la semana regresa Juan Araya a sus lomos para anotarse otro triunfo, esta vez a cuenta de Hyparco que quedó a tres cuerpos, parando los cronómetros en 89”2 para los 1400 metros.

 

El 19 de abril se escenifica el Clásico Inauguración y luciendo su característica velocidad y resistencia, Nick Daughter se puso a la delantera, la carrera en sí no presentó emotividad en más de la mitad del recorrido, pero faltando 700 metros Lanzarina se fue en persecución decidida tratando de controlar a la puntera y a decir verdad casi la igualó cuando giraban la curva final, pero el jinete Teófilo Tosta se abrió un poco abriendo también a la conducida de Manuel Camacaro y aprovechó esta circunstancia para pegar tres veces a su conducida y poner nuevamente algo más de dos cuerpos de ventaja, Camacaro también castigó a Lanzarina y respondió, pero muy tarde ya que Nick Daughter cruzaba la meta con un cuerpo claro de ventaja sobre Hyparco que atropelló al final para arrebatarle el segundo a Lanzarina. Nick Daughter igualó el tiempo record de 129” que ostentaba Hyparco para ese instante.

 

 

La revista Gaceta Hípica con fecha 24 de abril de 1958 reseñó lo siguiente “En realidad señores, nos encontramos ante la mejor yegua nacida en el país de todos los tiempos. Las demostraciones de calidad brindadas por esta hija de Como, son concluyentes y por la forma de desplazarse en los diversos recorridos en que ha competido, es de pensar que realizará campaña exitosa contra importados en las mejores clasificaciones. La campaña de esta pupila del Stud Dos Estrellas no puede ser más pareja y productiva. En solo nueve meses de campaña ha logrado diez primeros, un segundo, un tercero y un cuarto en un total de trece presentaciones. Su campaña es realmente fantástica, pues lleva ocho victorias al hilo, midiéndose contra machos de más edad y venciéndolos en forma fácil y aplastante. De paso en la mayoría de sus conquistas, ha dejado registradas marcas que son prohibitivas para importados de las categorías intermedias y es por esto y por su fácil accionar, que no dudamos ha de presentarse exitosamente contra importados de cierta clasificación. Su más encarnizada rival ha sido otra yegua prometedora: Lanzarina, que ha logrado derrotarla tres veces, pero ella se ha desquitado abiertamente venciéndola otras tantas veces”.

 

Pero en la historia de los purasangres de carrera no hay nada escrito y el 4 de mayo participa en el Clásico Hipódromo Nacional con Teófilo Tosta, pero en la partida la potranca se va ligeramente de manos y tropieza con Lavandero, éste por el tropiezo cruza violentamente su línea de carrera y con sus remos la pisa, le produce pérdida de la rama interna de la herradura del miembro anterior izquierdo, no obstante el choque, la potranca da pelea un rato y después (por razones obvias) renuncia a la lucha y Lavandero se convierte en ganador. Los Comisarios deciden distanciar a Lavandero al último lugar (cuarto puesto) y oficialmente la ganadora fue Lanzarina, quedando la Nick en el tercer lugar. Fue una decisión polémica y sin precedentes en nuestro hipismo.

 

Pero el polémico distanciamiento no fue la única consecuencia de ese accidente, ya que la Nick no volvió a ser la misma, a pesar de algunos destellos de calidad que mencionaremos durante este merecido trabajo.

 

Al mes participa en la milla del Clásico José Antonio Páez con Gustavo Ávila, donde sale velozmente a dominar la carrera pero Lanzarina logra emparejarla y superarla por 1 ¾ cuerpos. Dos semanas después enfrenta por primera vez a las importadas en el marco del Clásico Fuerzas Terrestres, en milla, donde no desluce al quedar cuarta a 6 ¼ cuerpos de la argentina Ribita.

 

El 13 de julio corre con Juan Araya en la sétima serie para importados donde figura tercera a 1 ¼  cuerpos de Saúd y dos semanas después aparece inscrita en los 1800 metros del Clásico Fuerzas Navales donde inexplicablemente (¿o si?) llega última muy, pero muy lejos de la chilena Llanada. Cecilio García se hace caballero para el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación donde mejora al quedar cuarta a 8 ½ cuerpos de Lavandero. Y es una semana después, el 17 de agosto, cuando volvemos a ver a la misma Nick de siempre, al unir partida y llegada en los 1400 metros de la Copa Leoncio Martínez y superar con ventaja de 3 cuerpos a Lanzarina y las importadas Llanada y Ribita.

 

 

El 14 de septiembre se disputa el Clásico Albert H. Cipriani en recorrido de 1800 metros y prácticamente la carrera se resolvió en la misma largada y fue técnicamente de persecución. Nick Daughter con Cecilio García tomó rápidamente la delantera, seguida de Lanzarina y Placentera, y sacó toda la ventaja posible para forzar el tren de carrera de sus opositoras; en plena recta final Lanzarina fue exigida a fondo, pero la ventaja que le traía Nick Daughter no pudo ser descontada, ganando ésta por algo más de ½ cuerpo e implantando de paso nuevo record de pista para criollos en la distancia de 1800 metros, al parar los cronómetros en 115"4.

 

A la semana en el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría se repite la historia, con la diferencia en que Nick Daughter derrota a Lanzarina por apenas nariz y batiend su propio record para criollos de 128”4 para los 2000 metros. Pero el 25 de octubre fracasa ruidosamente al quedar sexta a 19 cuerpos de Lanzarina en el Clásico Prensa Nacional. El 8 de noviembre corre en la séptima serie para importados con Juan Araya donde ocupa el tercer lugar a 9 cuerpos de Tiña, viéndose muy desmejorada producto de las lesiones ocasionadas en aquel accidente de mayo.

 

Reaparece con Luís Bolívar el 24 de mayo de 1959 en 1400 metros y ante las importadas en la Copa Leoncio Martínez, pero defecciona al quedar última a 19 cuerpos de Lazulita. Corre en la jornada inaugural del 05 de julio en el Hipódromo La Rinconada con Miguel Moly, participando justamente en la Copa Inauguración La Rinconada, pero su actuación es mediocre, al quedar nuevamente última muy lejos del ganador Lavandero. Al mes participa en el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación donde triunfó Canario, en otra carrera para el olvido.

 

Sorpresivamente Nick Daughter fue inscrita en una ¡carrera de reclamo! por un monto de Bs. 30.000 a escenificarse el 20 de septiembre y corriendo ante un lote de buenos criollos, pero saca destellos de la calidad mostrada en otroras actuaciones y triunfa con ventaja de 1 ¾ cuerpos sobre Postillón e implantando nuevo record de pista para criollos de 86”4 en el recorrido de 1400 metros. Corrió dos veces más, pero fueron carreras que no vale la pena recordar.

 

Su campaña, injustamente alargada debido a la calidad ya mostrada, fue de 30 actuaciones con 14 victorias, 2 segundos, 5 terceros y 3 cuartos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 351.800. Retirada a la cría, destacó como yegua madre gracias a las destacadas actuaciones de los ganadores Vinka, Vivianick (Semental) y La Chinita. Nick Daughter murió en el Haras La Quinta el 15 de mayo de 1967 y sin dudas merece ser recordada con una prueba en su honor por sus inolvidables batallas contra Lanzarina y su ineludible calidad.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Roque Yoris S. 

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 04 de septiembre de 2008

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