Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Rey Cantor

(Ven, 1989, Get The Axe en Mean Little Queen por Handsome Kid)

Por Juan Macedo

 

El zaino Rey Cantor es sin duda uno de los primeros cracks que cumplió campaña en el Hipódromo Nacional de Valencia. Nació el 19 de marzo de 1989 en las verdes praderas del Haras El Bosque del Dr. Alfredo Toledo Guerrero y fue adquirido por la cantidad de Bs. 100.000 por el Ing. Roberto Rodriguez León para lucir la chaquetilla azul turquesa del Stud SU. Enviado al Hipódromo Nacional de Valencia, el encargado de sus cuidados, doma y entrenamiento fue el entonces novel Juan Carlos Ávila.

 

 

Su debut en el óvalo de Cabriales iba a ser el 3 de agosto de 1991, pero lamentablemente una lesión en su miembro posterior derecho retrasó el inicio de su vida pistera. Tres meses después, el 9 de noviembre, con la monta del estelar jockey Pedro Celestino Yánez debutó y de manera triunfal, superando a Dibujante con ventaja de 1 ½ cuerpos, agenciando 74”3 para los seis furlones.

 

El 30 de noviembre le tocó participar en los 1300 metros de la Copa Revista Guía Hípica donde contundentemente superó a Apretao con 7 ¼ cuerpos de ventaja y dejando crono de 79” exactos. Dos semanas después vino el Clásico Comparación en 1400 metros donde ratificó su condición de invicto y se proclamó como el mejor de la generación, cuando volvió a superar a Apretao, esta vez con 4 ¾ cuerpos de ventaja y parando los relojes del hipódromo valenciano en 87” flat.

 

Rey Cantor reapareció el 6 de febrero de 1992 en los 1200 metros del Clásico Juan Vicente Pérez Michelena con la monta de “El PumitaJosé Luis Rodríguez y muy consentido, tanto así que le costó el invicto al quedar segundo a 3 ½ cuerpos de Apretao (el mismo al que había superado a placer a finales de año). Hábilmente Juan Carlos Ávila lo envía al lote común con la monta de Pedro Coronil, con quien se entiende de maravilla, y retoma la ruta del triunfo, superando con 3 cuerpos a Gentilísimo en tiempo de 78”4 para los 1300 metros.

 

Rey Cantor regresó al lote selectivo el 5 de marzo para anexarse la Copa Luis Fernando Wadskier donde aventajó con 2 ¾ cuerpos a Mi Príncipe agenciando 86”1 para los siete furlones. El 2 de abril corrió por primera vez en los cuatro codos para triunfar en los 1700 metros de la Copa Círculo de Periodistas Hípicos del Estado Carabobo sacando 4 ¾ cuerpos a Boconó y dejando crono de 105”4.

 

El 30 de abril representó el inicio de la Triple Corona regional en el Hipódromo Nacional de Valencia y Rey Cantor avaló con creces su rol de gran favorito, al adueñarse del Clásico Universidad de Carabobo superando a Apretao con 2 ¾ cuerpos de ventaja y con registro oficial de 85” exactos para los siete furlones. Cuatro semanas después participó en el Clásico José Rafael Pocaterra donde nuevamente mostró su autoridad al derrotar en buena lid a Talud con 2 ½ cuerpos de ventaja y excelente crono de 113”3 para los 1800 metros.

 

Vista la calidad que había mostrado el casi invicto Rey Cantor, sus allegados decidieron asumir la aventura de enviarlo al Hipódromo La Rinconada y con apenas 10 días de descanso para retar al crack de La Rinconada, Catire Bello. Fue en el marco de los dos kilómetros del Clásico Ministerio de Agricultura y Cría, pero el resultado no fue el esperado: Catire Bello fue un gigante y derrotó al reverendo galope al lote que enfrentó, incluyendo al crack valenciano que figuró tercero a 28 largos cuerpos.

 

 

De regreso a Valencia, Rey Cantor fue a buscar completar la triple corona en los 2400 metros del Clásico Bartolomé Salom, solo que no fue capaz de completar la hazaña y Talud lo superó abiertamente con 3 ¼ cuerpos de ventaja. En ese entonces mucha gente se preguntaba si valió la pena la aventura a La Rinconada.

 

Rey Cantor pasó al cuidado de Wladimir Sánchez (que reemplazaba a Juan Carlos Ávila durante una suspensión) y reapareció el 21 de agosto en el Clásico Asoprica donde no solo se reivindicó con su afición, sino que para no dejar dudas metió record de pista agenciando 123”3 para los dos kilómetros para superar con 2 ½ cuerpos a More Star. Tres semanas después regresó a La Rinconada para participar en la milla y media de la Copa de Oro, pero su actuación realmente no vale la pena describirla.

 

Su propietario decidió dejarlo en el óvalo capitalino y se alojó definitivamente en la cuadra de Rodolfo García. Tras dos meses de adaptación, Rey Cantor reapareció el 7 de noviembre ante el máximo lote con la monta de Harvey Figueredo figurando quinto a 11 cuerpos del veloz Black Force. El siguiente paso fue el Gran Premio Clásico Simón Bolívar, pero su actuación fue para el olvido. Cerró el año el 12 de diciembre en la Copa Germán Rodríguez Roye con la monta de “El Loco HugoEduardo Rivas sin mostrar mejoría.

 

Rey Cantor reapareció el 20 de febrero de 1993 con la monta de Antonio J. Villalba figurando séptimo a 14 cuerpos de Honey Voyager. Luego de tres actuaciones regulares, Rey Cantor logró reverdecer laureles el 19 de abril al derrotar a Lucky Mega con 2 cuerpos de ventaja y agenciando 125”3 para los dos kilómetros. Dos semanas después fracasó ante Islandic en la Copa Revista Gaceta Hípica y sus allegados decidieron que regresaría al Hipódromo Nacional de Valencia.

 

Ya en la cuadra de Giovanni Zappacosta, Rey Cantor reapareció el 24 de junio en marco del Clásico Batalla de Carabobo con la monta de “El orgullo de TácataMiguel Blanco donde figuró tercero a 9 cuerpos del veterano Viali. Tres semanas después brindó un bonito espectáculo en los 1400 metros de la Copa Climalba, donde fue sorprendido por el atropellador Tigris apenas por pescuezo. Luego corrió en el Clásico Natalicio del Libertador sin pena ni gloria, carrera ganada por O’boss. Ya Rey Cantor no era el mismo que recordaba la afición.

 

El 5 de agosto Rey Cantor corrió ante el máximo lote común con la monta de Hebert Ávila y logró un bonito triunfo, superando a su antiguo némesis Apretao con ventaja de 2 ¼ cuerpos y agenciando 84”2 para los siete furlones. Corrió tres veces más durante ese año 93 sin poder saborear las mieles del triunfo, afectado por una serie de lesiones que mermaban su condición física.

 

Rey Cantor reapareció el 7 de enero de 1994 en nueva cuadra, la de Rodolfo García, y con la monta de Luis R. Campos logró dar alcance a Sr. Eduardo y superarlo con ½ cuerpo para anotarse una bonita victoria agenciando 70”2 para los seis furlones. Luego de figurar quinto a 4 ¾ cuerpos de Bielobog en la Copa Luis Fernando Wadskier, de regreso en el máximo lote común triunfó por décima tercera vez al superar fácilmente por 5 cuerpos a Collar Mati, agenciando 104”3 para los 1700 metros. Los problemas físicos reaparecen y limitan la actividad pistera de Rey Cantor corriendo solo cinco veces más en el resto del año 94, incluyendo par de terceros a 2 ½ cuerpos de El Colorao (Copa Unión de Entrenadores del Estado Carabobo) y a 3 cuerpos de Apretao (Copa Teodoro Gubaira) y un cuarto detrás de Don Paco en el Clásico Círculo de Periodistas Hípicos del Estado Carabobo.

 

A los seis años Rey Cantor corrió diez veces para solo ser relleno y llegó a correr una vez más a los siete años sin figurar en el marcador, la que representó su última actuación como pistero. Su campaña se resume de la siguiente forma: Un gran total de 48 salidas a la pistas venezolanas, de las cuales en 13 logró alcanzar la victoria; además figuró 3 veces segundo, 5 veces tercero, 6 veces cuarto y 5 quintos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 5,749,900. Realmente se desconoce el paradero de Rey Cantor, lo único que puedo afirmar que se trató de un notable corredor que dejó historia en el Hipismo Valenciano.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas, Sr. Jhonny Corbino.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, viernes 30 de enero de 2015

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