Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Taparito

(Ven, 1938, Knockando en Santa Rita por Milenko)

Editado por Juan Macedo

 

Taparito fue uno de los grandes ejemplares criollos de la primera mitad del siglo XX. Fue otro de los magníficos hijos del primer gran semental británico Knockando en la argentina Santa Rita, una zaina con excelente campaña en nuestro país, incluso ganadora clásica. Fue ganador contra criollos e importados, destacando por su gran velocidad inicial y resistencia ante los trenes más violentos. Corrió para los colores clásicos de la Sra. Carlota Sosa de Azpúrua.

 

Este zaino nació y se crió en el Haras Mamoncito con varias anécdotas interesantes según ofrece nuestra fuente. Don Luis Monasterios fue a la hacienda Camburito y encontró varios caballos purasangres en la campiña, todos ellos recogidos en el campo, después de la muerte de Gómez, por Don Manuel Azpúrua Alcántara, y se los trajo para Caracas (Menos mal, porque de lo contrario se hubieran quedado en el campo arriando ganado o muertos por picadas de culebras o por la fiebre mortal de las garrapatas), pastando unos y los otros sirviendo para la conducción de vacadas o rebaños. Entre ellos estaban Taparito y Recuerdo. Don Luis comentó que había seleccionado a Recuerdo porque era muy bella y no le gustó Taparito porque estaba flaco, peludo y lleno de garrapatas. Cecilio Clark recibió a Taparito con la intención de recuperarlo, en caso que fuera posible.

 

Como son las cosas: Recuerdo no sirvió para nada, pues sólo era una yegua bonita sin capacidad corredora. En cambio Taparito, todo flaco y peludo, resultó un fenómeno como caballo de carreras. Corría todas las distancias y mantenía la punta con una capacidad espectacular, lo que prueba que los caballos no tienen que ser forzosamente bonitos sino corredores. Entre sus múltiples logros, Taparito se adjudicó el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría de 1942 en la clásica milla agenciando 105”4 con la monta del legendario Pedro Emilio Yumar. Además llegó a ganarle en una oportunidad al importado Barlovento, el cual vino con gran fama desde los Estados Unidos. También implantó tres records de pista (1200 metros de 75"1, 1400 metros en 92"1 y 1600 metros en 104"1)

 

Cuentan que el señor Gorgonio Parra, recordado hípico zuliano que empezó entrenando caballos en el Hipódromo Santa María de Maracaibo en 1932, que en uno de sus múltiples viajes a Caracas, aproximadamente en 1943 cuando le informaron que existía una especie de haras que funcionaba en Chacao, al que llamaban Caballeriza Mata de Coco, y que estaban vendiendo caballos purasangres. Allí encontró a Taparito, el cual había hecho gran campaña en El Paraíso. Estaba flaco y desgarbado, pero todavía le brillaban los ojos. Ofreció por el caballo quinientos bolívares y se lo vendieron. Lo llevó para Maracaibo en un camión de estacas y en el hipódromo todo el mundo se rió de él, pero les dije que era un caballo guajiro que se llamaba Panterita. ¿Saben lo que pasó? Pues que el Panterita (que era Taparito) ganó 12 carreras seguidas.

 

A pesar que la información de la época es muy informal, los cronistas de la época coincidían al considerar a Taparito como uno de los mejores criollos de la época.

 

Fuentes: Sr. Herman Ettedgui, Revista Gaceta Hípica.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 10 de Agosto de 2006

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados