Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Agustín Bezara Castro

Por Juan Macedo

Era 1980, apenas era un niño y vivía en El Limón, Maracay, y en una de las tantas oportunidades que estaba paseando en el Dodge Dart de mi padre pasamos frente a una vivienda muy sencilla pero bonita, mi padre me comenta "ahí vive la mamá de Agustín Bezara, el mejor entrenador que he visto". Ese momento quedó grabado en mi mente infantil y cada vez que leía la revista hípica buscaba instintivamente a los ejemplares entrenador por el ABC del hipismo para jugarlos en mi cuadrito de 5 y 6. Varias veces acerté y me decía "mi papá tiene razón, el Sr. Agustín gana muchas carreras, es el mejor".

Agustín Bezara Castro

Pienso que esta introducción es la manera más humilde que tengo para presentar una breve historia de Don Agustín Bezara Castro, un profesional que cumplió en forma destacada mediante dilatada y exitosa trayectoria que le llevó a ganar numerosas carreras, incluyendo estadísticas, y que tomó la decisión de hacer mutis en la profesión de entrenador en nuestro país a temprana edad.

Nacido en Maracay el 15 de agosto de 1952, hijo de Agustín Bezara y Benilda Castro, es el segundo de una familia de 11 hermanos: 6 varones y 5 hembras. Luego de pasar la primaria en Maracay y el bachillerato en Caracas, comenzó a estudiar Veterinaria en Aragua, sin pasar del primer año; culminó luego estudios de Computación en el SPI de Caracas.

Durante su estadía en Caracas hizo amistad con los hermanos Vargas, el jinete José Luis y el entrenador Nerio, y así fue conociendo el hipismo a plenitud. Se inició como aprendiz en la cuadra del "El Mago" Millard Faris Ziadie, junto a varios otros, y luego de un más o menos un año, cuando uno de los asistentes de "El Musiú" se graduó, fue seleccionado otro para sustituirlo y Agustín quedó relegado, pero seguía asistiendo a muy tempranas horas con la esperanza de lograr aprender lo suficiente para hacer de ello su profesión. Fue así como Antonio Bellardi lo abordó un día y le preguntó que hacía en esa cuadra, a lo que Bezara le contestó: "deseo ser entrenador"... Antonio le dijo entonces "vente a mi cuadra porque allí no te van a ayudar"... para luego, despues de un año, llegar a la cuadra de Eduardo Azpúrua Sosa, en la cual se quedó hasta su graduación en el año 1977, junto a 32 egresados en la promoción Luis Monasterios.

Bezara comenzó en el año 1978 una fructífera campaña de 24 años como entrenador; en su debut resultó una revelación dentro de su renglón, al acumular 32 lauros y la undécima casilla. Su primera victoria la consiguió con Señora Flores, conducida por Juan Vicente Tovar el 14 de marzo de 1978. En julio de 1978, su principal mentor, Eduardo Azpúrua Sosa, hizo maletas para radicarse en Estados Unidos y le entregó la cuadra completa. Su primer clásico lo consiguió con la yegua Lady Tamao en el Arturo Michelena.

En 1979, Bezara se toma 98 fotos y pasa a la historia con su primera estadística, lo que sería el inicio de una excelente carrera. Desde 1981 hasta 1985, logró cinco Casquillos de Oro en forma consecutiva, que enseñaron su tenacidad en el arte de entrenar purasangre.

De trato serio y respetuoso mantuvo buenas relaciones con todos en el medio, es de recio carácter que lo sabe administrar muy bien. Quizás todo ello, junto con sus amplios conocimientos y gran dedicación, le ha dado la brecha hacia el éxito. Un total de seis estadísticas, tres triunfos en el Gran Premio Clásico Simón Bolívar y dos en el Clásico Internacional del Caribe, lo metieron en libros de récords del hipismo venezolano.

Otra más para el ABC del entrenamiento de puros de carrera, solían decir los diversos narradores hípicos luego de una victoria contundente de cualquiera de los grandes pisteros que llegó a preparar victoriosos tales como Blinis, Beremiz, Kiss, Lady Tamao, Snow Glory, Ecuatorial, Lady Flag, Minnesota, El Sillón, Baby Dancer, Paraima, Norte, Ray Runner, Astrea, Popocatepetl, Aragonero, Princess Along, Princess Run, Rayo Láser, As Cirensica, La Borracha, Cholonfa, A Chorus Line, Amandina Lady y Mon Coquette.

Agustín Bezara Castro

Sus éxitos en la magna carrera del Simón Bolívar fueron con la yegua Princess Run, el caballo Aragonero y la yegua Green Gold, estos dos últimos por distanciamiento, los únicos casos en el Simón Bolívar, además de los lauros contundentes de Rayo Láser en el Clásico del Caribe 1987, en Puerto Rico, y de Mon Coquette en el Confraternidad de yeguas, en Santa Rita (Zulia) en 1990, lo catalogan como un as. Se le recuerda la excelente yunta que hacía con tres excelentes jinetes: Angel Angulo, William Mujica y Rafael Torrealba, con quienes ganó muchas carreras y por supuesto también hay un lugar especial a Juan Vicente Tovar, que se formó en la misma cuadra.

Bezara anunció el domingo 01 de septiembre de 2002 su retiro de las pistas a los 50 años de edad, tras su triunfo con el caballo Black Pass, animal que, guiado por Irwin Rosendo, le proporcionó la última victoria de la campaña para acumular una docena. Bezara se dedicó al comercio y dejó 12 potros al joven Ricardo D’Angelo.

Luego de un merecido receso, regresó a la actividad como asesor en el Haras Norte Sur, empresa que le brinda la oportunidad de regresar al entrenamiento de purasangre, esta vez en Norteamerica, en noviembre de 2009, logrando su primer triunfo el 12 de febrero de 2010 en Gulfstream Park con Be Welcome conducido por Luis Arango. Ese año capitalizó 8 triunfos. Durante el año 2011 ganó 14 con apenas 77 presentados, demostrando una alta efectividad. Inició el año 2012 con un importante triunfo clásico, The Gulfstream Park Derby con el potro Reveron. De esta manera cierro este corto homenaje de alguien que se encargó de entregar un montón de emociones a todos los hípicos venezolanos durante cuatro décadas.

FuentesDiario El Nacional, Diario El Universal, Revista Hipodromo, Sr. Leonardo Castelo (foto)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 08 de mayo de 2003

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