Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Antonino Catanese

Por Gabriel N. Ramos

 

La hípica venezolana a través de sus más de cien años de historia nos ha sorprendido con capítulos interesantes, pero también nos ha permitido ver dinastías de jinetes, entrenadores, propietarios, criadores, capataces y hasta peones, que se han dedicado por entero a la actividad hípica con todo género de éxitos, familias que le han puesto corazón a este deporte espectáculo en pro de su proyección.

 

Puede decirse que Antonino Tíndaro Catanese Nastasi nació entre los caballos y que lleva el hipismo en la sangre. Hijo del fallecido Vittorio Catanese, gloria del turf local y uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos en la capital, “Nino”, como le conocen sus amigos y buena parte de los seguidores del espectáculo, se ha consolidado como uno de los efectivos profesionales de la preparación desde sus inicios.

 

Nació en la parroquia San Juan de El Guarataro y desde muy niño asistió al Hipódromo, primero a El Paraíso y luego La Rinconada. Su primer ídolo fue Klick y tuvo la oportunidad de disfrutar de las actuaciones de Gradisco. La pasión fue aumentando mientras cursaba estudios de Bachiller en el Instituto Escuela y estaba decidido a seguir los pasos de su padre, sin embargo, Don Vittorio quiso que estudiara y fue así como ingresó a la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Central de Venezuela en Maracay, pero al poco tiempo la cerraron, por lo que viajó a Estados Unidos para aprender inglés. Estamos hablando de principios de la década de los setenta, por lo que estuvo presente en la inauguración del Hipódromo de Calder. Los fines de semana los aprovechaba para visitarlo y allí hizo gran amistad con Leopoldo Azpúrua. Luego pasó a Detroit, en Annharbor e incluso lo aceptaron en la universidad para estudiar veterinaria, pero el problema en Venezuela se solucionó y regresó de inmediato. Después de lograr su grado, ejerció la profesión por espacio de 11 años, siendo el veterinario de los ejemplares de la caballeriza de su padre, así como atendía caballos a Manuel Medina y Abigail Colmenares, incluyendo a Big Secret.

 

En 1989, las circunstancias lo llevaron a obtener la matrícula de preparador. Lo hizo como para no dejarlo, pues estaba contento con su profesión, sin embargo, para esa época la Unión de Entrenadores obligaba a las nuevas promociones a ir al Hipódromo de Valencia, lo que no le pareció justo, y fue así como junto a un grupo de 12 jóvenes se intentó un recurso de amparo, cuyo apoderado fue el Dr. Aquiles Monagas, para permitir el libre ejercicio de la actividad en cualquier hipódromo. Se ganó la batalla y a partir de ese momento, la matrícula tuvo carácter nacional.

 

Antonino Catanese tomó las cosas con calma y aprovechó algunos de los caballos con lesiones que tenía Don Vittorio, activo para la época, para iniciarse en la profesión. Fue así como ganó su primera carrera con Miss Altiva. Era una yegua fracturada de los dos sesamoides de la mano izquierda, con la que tuvo mucha paciencia. Poco a poco la fue recuperando, hasta que el 23 de abril de 1989 alcanzó la victoria, lo que significó una gran satisfacción. A finales de año logró su primer triunfo selectivo, pero fue en el Hipódromo Nacional de Valencia, en el Clásico Comparación de Valencia con el potro Country Music. En esa primera campaña totalizó 24 victorias.

 

 

Luego tuvo la oportunidad de entrenar varios caballos de la Sra. Maruja Estévez, entre los que recuerdo a Góngora, Olmenera y Sacedón, con los que obtuvo varios éxitos. Incluso con Sacedón logró su primer triunfo selectivo en el Hipódromo La Rinconada, fue la Copa Ramiro Cruz de 1990. Poco a poco “Nino” fue recibiendo caballos, claro está sin descuidar sus funciones de veterinario tanto en las cuadras que atendía como en el Haras El Campo, lo que le permitió convertirse en consecuente ganador, para mantenerse entre los 10 mejores del patio durante los últimos nueve años, con ejemplares de la calidad de Lucky Mega, Sha Runner, Gran Canal, Toscanelli, Agadir, Tricampeón, Alighieri (ganador del Clásico del Caribe de 1997), Magic Star (Campeona Dosañera), Honey Queen, Sanchiz, Super Show, Nostrano, Raúl, Savma Queen, Destreza (Campeona Dosañera), Sha Flyer, Don Cote, Gran Hermano, Real Poet, San Nicolás, entre otros.

 

 

Antonino Catanese no ha hecho quedar mal a la familia en el mundo del hipismo, pues han sido éxitos tras éxitos en su vida profesional, tanto como Médico Veterinario y Preparador de Purasangres de Carrera. Aquí podemos aplicar aquello de que “lo que se hereda no se hurta” y definitivamente “Nino” no es ni será segundo de nadie.

 

Fuentes: Sr. José Rubicco Huertas, Diario El Universal, Sr. Gustavo Noguera Bruzual, Ing. Juan Macedo

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de enero de 2012

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