Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Antonio Bellardi

Por Juan Macedo

 

En el panorama hípico nacional hay un entrenador que ha demostrado a lo largo de casi cinco décadas en la profesión su indudable calidad y capacidad en el cuidado de un purasangre. Se trata de Antonio Bellardi Di Sante, efectivo y constante, hombre pausado en su hablar, calculador por excelencia y uno de los más grandes profesionales del entrenamiento en Venezuela de los últimos años. Nació en el pueblo de Bellante, provincia de Téramo, Italia, el 3 de septiembre de 1946.

 

A su padre no le iba bien en Italia y decidió probar suerte en otra parte. Se vinieron sus padres y sus tres hermanos (Adone, Marco y Mauro) a Venezuela en 1953 residenciados en la po­pular Parroquia Catia.

 

Trató de entrar al hipismo en 1966, pero su hermano Adone, ya con experiencia en el am­biente (debido a que era inte­grante de la Escuela de Jinetes para ese entonces) le reco­mendó que no era el momento oportuno, y Antonio esperó has­ta el año 1968, cuando comenzó defi­nitivamente su aprendizaje ba­jo la tutela de Millard Ziadie (con el que estuvo casi 4 años) y por último de Armando Fer­nández Alfaro (fueron 6 meses, previos a la consecución de su matricula), quienes le tendieron todo su apoyo a fin de que Antonio conociera verdaderamente el oficio. Se graduó con Carlos Regalado, Fernado Parilli, Roy Zerpa y Rafael Alemán.

 

El 17 de septiembre de 1972 hizo su triunfal debut como preparador por intermedio de la yegua Córcega del Dr. Raúl Garrido y naturalmente con Benito Almarza en la cabalgadura. Con esta yegua Córcega, que tenía fractura de las dos rodi­llas, ganó un total de 13 carreras. En sus inicios Don Antonio recibía ejemplares desechados, bien sea por calidad o por lesiones y les sacaba el máximo provecho. Ejemplos como Be­cacina y Aderramán, que  parecían des­tinados a quedarse como per­dedores, sin embargo, con An­tonio Bellardi se convirtieron en ganadores. “No me doy el lujo de decir que un caballo no sirve, simplemen­te digo que no le he conseguido la vuelta” así decía por allá en 1975 cuando lo entrevistó José Luis D’Ángelo Durán “En realidad Ziadie me dio la base y yo ahora hago algunos cambios o modificacio­nes de acuerdo a la experien­cia que vaya adquiriendo con el tiempo”.

 

El 8 de diciembre de 1973 logró su primer triunfo selectivo con la yegua Sentenciada en la Copa Francisco José Sucre y en 1974, dos años después de obtener la matrícula, logró 60 triunfos quedando sexto en la estadística de entrenadores (su primera incursión dentro de los 10 mejores) empatado con Manuel Medina y ganándose a Giovanni Contini, Guillermo Andrade y Domingo Noguera Mora, entre otros. Ese mismo año logró su primer triunfo clásico por intermedio de El Corsario (purasangre que tuvo por un corto tiempo, cuando ya estaba en las postrimerías de su brillante actuación pistera) en el Clásico Presidente de la República.

 

 

Pero la chilena Tentada fue, por mucho tiempo, el mejor purasangre que había pasado por sus manos, yegua que fue capaz de ganarse a los machos en el Clásico Día del Ejército y en los 3.200 metros del Clásico Fuerzas Arma­das a pesar de una periostitis que se le fue deformando. En ese año 1975 logró un honroso segundo lugar en la estadística detrás de Raúl Payares. Durante 1976 las cosas no salieron del todo bien en la cuadra de Antonio pero en la memoria de los hípicos quedará imborrable aquel memorable triunfo de Agresivo en el Clásico Presidente de la República con ventaja de ¡25 cuerpos!

 

 

En el resto de la década de los ’70 se mantuvo siempre efectivo y rendidor, ocupando un puesto entre los diez mejores en su profesión. Otros grandes corredores que pasaron por sus manos durante fueron Trampa, Invencible, New Dancer, Filibustero, Ana Bella, Fressia, Pequeño Apache, entre otros buenos ganadores. La mayoría de sus victorias se constituían en sorpresas, debido a que el público prefería jugar a Millard Ziadie, Carlos Munoz, Raúl Payares, Vittorio Catanese, entre otros y su cuadra era conocida por el aficionado como “La casa de los sustos”.

 

 

Durante la década de los ‘80 y ’90 tuvo a su cuidado grandes corredores como Gorjeadora, Go Go Green, Eminente, Puschkin, Running, Comentada, Yaguare, Otro Rayo, Special Dancer, Jaguey, Mi Parroquia, Jet Prince, Calandrina y en especial Background, con el cual realizó un trabajo encomiable para transformarlo en un corredor, ya que sus tendones estaban totalmente arqueados, además que accionaba con la cabeza demasiado baja, lo que requirió implementarle un enorme bozal blanco para corregirlo. Para el año 1996 Don Antonio estaba de "capa caída" pero antes de finalizar el milenio regresó como el Ave Fénix gracias a La Emperadora, Graceland, King Charles y, por supuesto, My Own Business.

 

 

Para Antonio, My Own Business ha sido el mejor caballo que ha visto en La Rinconada. Todo comenzó cuando los Sres. Rocco Sebastiani y Hugo Albarrán le dijeron que escogiera entre una potra y un potro que iban a debutar y Antonio Bellardi escogió al potro. Comentó Antonio “Cuando intuyes que un caballo puede ser bueno, te guías por el pedigrí, el haras, en el físico, y cuando lo vas entrenando ves si es lo que se había pensando, pero no está sino hasta correr, ahí es donde se ve la verdad” y remató “A mí me dieron la prioridad de elegir y yo escogí al caballo My Own Business. Cuando tú eliges no sabes que el caballo va a ser un fenómeno, y el que te diga eso es un mentiroso. Esa habilidad no la tiene nadie”. .

 

 

My Own Business, luego de una campaña soñada durante 1999 y 2000, fue llevado a los Estados Unidos y sus actuaciones dejaron mucho que desear, el caballo lo regresaron a Venezuela, de nuevo a las manos de Antonio. Cuando llegó, su estado era muy desmejorado, sin embargo, Antonio se llenó de paciencia y lo recuperó, éste regresó a la cancha, y volvió a ser el gran caballo de siempre.

 

 

Campeones como Boby Seraf, Futura, Mr. Serafini, Gran Bárbara, Bella Fabiana, Danielle Slew, Fantasy Parts, Colorado Parts, Fleming, Sambuca, Miss Quisquella, Catira Parts, y grandes corredores clásicos como Power Parts, Runner Parts, Lady Scarlatti, My Little Poet, Wild Water, Water Music, Slew Champion, Pirlo, Águila de Oro, My Funny Horse, Dubai Queen, King Lenox, Santoró, The Capo Angel, Space Music, Don Juan Tenorio, Guadalquivir, Huracán José, Torricelli, Javijas, Miss Belén, Star Lawyer, Mr. Shoemaker, Rey Canelo, Black Slew, The Slew Angel, The Skyler Angel entre otros, cuentan entre los éxitos de Antonio Bellardi.

 

 

Fue el 12 de febrero de 2012 cuando Antonio logró los 2000 triunfos, este por intermedio de Hammersmith. Es considerado por muchos de sus colegas como un maestro en la profesión, ganador clásico por excelencia, en este renglón, sus entrenados han logrado ganar los más importantes de nuestro calendario hípico. A Antonio se le consiguía en la Cuadra 34, donde nunca faltaba una atención para los visitantes. Pasaba la mayor parte del día en el hipódromo. “Aquí mando yo, en la casa no”.

 

Aunque su aspecto de seriedad diga lo contrario, siempre está presente un comentario jocoso. Hombre consagrado a su profesión, que siente y vive intensamente el hipismo. Lamentablemente por razones familiares, Antonio Bellardi tuvo que retirarse de la profesión el 1 de febrero de 2014.

 

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. José Luis D’Angelo Durán, Sr. Eliécer Odreman, Diario La Voz, Sr. Héctor Alonzo Rivas, Sr. Jaime Casas.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 27 de octubre de 2011

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