Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Aldeano

(Arg, 1960, Preclaro en Mimaría por Milodón)

Por Juan Macedo

 

El 7 de octubre de 1960 nació en el Haras Don Yeye, Argentina, un poderoso caballo zaino que fue registrado con el nombre de Miserere, adquirido en Arg$90.000 por el Jockey Club de Santa Fe en 1962, para correr con la chaquetilla verde, mangas y gorra negra del Stud El Llamador del Sr. Ignacio "Coco" Moncada y fue entrenado por su hermano Raúl Moncada.

 

 

Realizó una gran campaña en su país de origen logrando 12 triunfos con 2 segundos y 1 tercero en 17 salidas al ruedo gaucho, incluyendo el Premio Provincias Unidas (en Buenos Aires), Premio Jockey Club de Córdoba y Polla de Potrillos de Santa Fe, acumulando en premios la cantidad de Arg$1.195.345.

 

Fue exportado a Venezuela y adquirido por el Sr. José Antonio Ponce Betancourt para correr los colores verde y blanco del Stud Porteño. Su dueño no le agradó el nombre original del nieto de Claro y decidió registrarlo en el Stud Book de Venezuela con el nombre de Aldeano. Así, bajo el entrenamiento de Domingo Noguera Mora, el 17 de octubre de 1964, a los cuatro años de edad, debuta en el Hipódromo La Rinconada en una carrera perteneciente a la 7º serie de importados con la monta de Edgar Aranzazu donde logra un deslumbrante triunfo de punta a punta y con ventaja de 5 ½ cuerpos sobre Pontezuelo agenciando 80” para los 1300 metros. Antes de la carrera, la particular voz de Don Luis Plácido Pisarello, con todo y acento sureño, comentaba sobre Aldeano y su campaña clásica en el sur y que esperaban una buena carrera, pero no un triunfo porque estaba atrasado.

 

Dos semanas después, ya en la 6º serie y en el mismo recorrido, mañoseó toda la carrera y fue sorprendido por el notable criollo Copetón que logró alcanzarlo en plena sentencia y aventajarle por apenas cabeza. Ya recuperado, el 28 de noviembre mete ¡13 ½ cuerpos! de ventaja sobre el brasileño Ingenuo, agenciando un notable 99”1 para la clásica milla. Dada la calidad mostrada, participa en el Clásico Turfipán donde derrota de manera categórica a Jungle Boy quedando este a 4 ½ cuerpos, recorriendo los dos kilómetros en 126”4. Completa el año con una carrera más, esta vez en los 2000 metros del Clásico Jockey Club de Venezuela, pero se fue de manos en la partida quedando relegado y no pudo recuperarse jamás, quedando sexto a 9 ½ cuerpos del poderoso Rimel.

 

Inicia el año 1965 con nuevo jockey, se trata de “El MonstruoGustavo Ávila, que el 16 de enero lo lleva al triunfo ante el lote de 5º serie en recorrido de 1200 metros derrotando al selectivo Corsair tras dejar marca de 71”1. Realiza dos carreras más, ambas en 1800 metros, siendo relegado al segundo lugar por el “tumba poolIndra y Entusiasta, respectivamente. A pesar de toda la fama que le precedía, Aldeano no lograba despejar de manera definitiva la duda que existía con relación a lo que realmente podía hacer con su velocidad.

 

 

Pero el 15 de febrero en el Clásico Gobernador del Distrito Federal, estrenando a Don Balsamino Moreira en sus lomos, realizó la mejor carrera de su vida pistera en La Rinconada. Con la gran suerte que si gran rival Rimel tumbó a su jinete en la partida, Don Balsamino hizo correr a su conducido en severos parciales, ignorando tal vez que Rimel estaba eliminado. Parece que Moreira no tenia otra preocupación que poner mucho terreno entre su piloteado y el bravo adversario, lo que le llevó a pasar en 22"4 los primeros 400 metros un parcial demasiado ágil para la distancia que debía recorrer en definitiva; eso nos hace pensar que seguía temiendo por Rimel. Pudiendo correr libre de todo asedio, sin presiones por parte de los otros enemigos, Aldeano tomaba una peligrosa ventaja a su favor; desde el segundo lugar, pero bastante retirado, le seguía los pasos Daré. Aldeano jamás cedió en el liderato y logró el triunfo, como tampoco lo hizo Daré en su posición de escolta quedando a nueve cuerpos.

 

Corrió en tren muy parejo y eso lo llevó a emplear para los 2000 metros 127”, una marca sobresaliente. Así Aldeano confirmó ser uno de los más ligeros ejemplares del momento. Es difícil predecir lo que hubiese sucedido si Rimel sale a la pelea, con seguridad, la situación podía haber resultado diferente porque entonces ambos ejemplares, por depender de idénticas características, se hubieran trenzado en una lucha de cuyos resultados nadie hubiera podido garantizar nada.

 

 

Dos semanas después participa en el Clásico de los Sprinters en 1200 metros, pero no mostró la garra de su anterior presentación, ocupando el cuarto lugar a 4 ½ cuerpos del ganador Barbullón. Regresa al máximo lote común para importados en una carrera de 1600 metros, pero queda relegado al segundo lugar a 1 ½ cuerpo de Quinado. Algo sucedía con el notable velocista hijo de Mimaría. Cuatro carreras más realizó hasta finales de junio desmejorando cada vez más hasta que sus allegados decidieron darle un merecido descanso.

 

Siete meses después, el 30 de enero de 1966, bajo el entrenamiento de Alberto Mejía Llamozas reapareció Aldeano con la monta de Hernán Rengifo ante el lote de la 1º serie para importados en recorrido de 1800 metros, y lo hizo de manera sobresaliente, luchando toda la carrera y cayendo ante la atropellada de Clavileño II, ocupando el segundo lugar a 2 cuerpos.

 

Se perfiló como un potencial candidato al triunfo en los 2000 metros del Clásico Gobernador del Distrito Federal, pero fracasó ruidosamente quedando noveno muy lejos del ganador Corroborí. Con la esperanza de ver alguna mejoría, participa en el Clásico de los Sprinters con “El ChanchoCarlos Pérez, pero ocupa el sexto y último puesto a 10 cuerpos del chileno Hatari. Corre una vez más en la 1º serie, esta vez con Rafael David Guzmán logrando un decoroso tercer lugar a 3 ½ cuerpos de Hola Hola, pero ya estaba decidido su viaje hacia el Hipódromo de La Limpia. Lamentablemente no tenemos registros de su campaña en ese hipódromo aunque si hay material fotográfico que lo comprueba. También nos informó Don Abdón Sánchez que Aldeano realizó exitosa campaña en Paraguaná.

 

 

Aldeano fue un insigne velocista que pudo llegar a las carreras de fondo con solvencia, un corredor que logró sus triunfos en forma pasmosamente fácil que lo convirtió en un espectáculo cada vez que salió a la cancha de La Rinconada, óvalo donde obtuvo 5 triunfos además de 5 segundos, 2 terceros y un cuarto, acumulando en premios la cantidad de Bs. 199.862 en metálico. Murió el 17 de junio de 1970 en el Haras Cañaveral del Sr. Luis Eduardo Armas, lamentablemente sin dejar descendencia conocida.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, Revista Turf, Sr. Antonio Aragonés, Sr. Héctor Añez Leal (foto en La Limpia), Sr. Abdón Sanchéz H, Sr. Gastón Savino, Sr. Antonio Nicolás Tassitch, Sr. Juan Raúl Moncada.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 17 de diciembre de 2009

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