Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Ardid

(Uru, 1957, Alrali en Bogotá por Canaletto)

Por Juan Macedo

 

La bella zaina uruguaya Ardid, nacida el 27 de septiembre de 1957, fue una digna representante de su elevage. Luciendo los colores del Stud Sans Peur, corrió 12 veces en su país de origen, específicamente en el Hipódromo de Maroñas, ganando en 4 ocasiones, además de figurar segunda 3 veces, con 2 terceros y 2 cuartos. Entre sus triunfos destacan los Clásicos Primer Paso y Santiago de Chile; pintando como una de las mejores de su generación.

 Ardid triunfando en Uruguay

 

Exportada para Venezuela, fue adquirida por Doña Rosa Amanda de Rondón para lucir los colores azules de su Stud Bucanero, contando con el cuido y entrenamiento del zuliano Guillermo Andrade.

 

Su debut en la arena del Hipódromo La Rinconada fue el 16 de diciembre de 1961 con la monta de “El ChanchoCarlos Pérez, logrando un bonito triunfo a costa de su sensacional atropellada, dando cuenta de Ugal a la que superó con ½ cuerpo de ventaja y parando el teletimer en 88” flat para los 1400 metros.

 

Ardid reapareció el 3 de febrero de 1962 con la atinada conducción de “El PecosoMilton Barra, triunfando cómodamente con ventaja de 3 ¼ cuerpos sobre la inglesa Pappidge y dejando crono de 73”1. Demostrando una singular fibra corredora, el 17 de febrero en marco del Clásico Radio y Televisión, la zaina salió colocada detrás de la argentina Tajica y en los 600 finales cuando trató de pasar por dentro, Tajica le cerró el paso cediendo posiciones, pero en el codo final Ardid volvió a la carga pegada a la baranda pasando de viaje en la recta final para superar a Rebeca II que atropelló tarde para quedar de escolta a 5 ¾ cuerpos, agenciando 105”1 para los 1700 metros.

 

 

Sorpresivamente el 3 de marzo fue derrotada por la veloz Ribereña que se creció en la punta y pudo contenerla por apenas cabeza, asi perdiendo su invicto en Caracas. Ardid fue inscrita en la Copa Alberto Smith donde corrió colocada y cuando iniciaba su atropellada en los 600 finales su jinete Milton Barra se vio obligado a levantar, tal contratiempo lo aprovechó Ribereña para pasar a dominar pero en la recta final Ardid desarrolló su atropellado y pasó de un viaje asegurando el triunfo, aprovechando que a Ribereña se le rodó la montura, sacando 2 ¼ cuerpos de ventaja y agenciando tiempo de 99”1 para la clásica milla.

 

El 24 de marzo, en los 1400 metros de la Copa Leoncio Martínez, Ardid corrió un poco retirada al comienzo, paulatinamente fue acercándose y al entrar en la recta decisiva se lanzó con toda su impetuosidad y superó emotivamente a Halagadora con ventaja de 2 ¾ cuerpos, dejando crono de 86”3 para los 1400 metros. El 7 de abril venció a Saltarina por 2 cuerpos y tiempo de 111”2 para los nueve furlones.

 

Dado su rendimiento, sus allegados decidieron tomar el paso de enfrentarla contra los mejores caballos importados en el Clásico Presidente de la República, pero la yegua no fue ni la sombra de lo mostrado en carreras previas, llegando novena muy lejos del crack Klick. Regresó a su lote, esta vez con la monta de Juan Eduardo Cruz, ganando una bonita carrera por apenas ½ cuerpo a Saltarina y dejando crono de 106”4.

 

Pero algo no andaba bien con la pupila de Guillermo Andrade, se reflejó en sus siguientes actuaciones: cuando Saltarina la deja de escolta a 6 cuerpos; luego fracasó en el Clásico Fuerzas Terrestres figurando quinta a 10 cuerpos de Monerina; a continuación ocupa el tercer lugar a 10 ½ cuerpos de Como Luz y el 4 de agosto se vio algo mejor al quedar segunda a 1 ¾ de Como Luz.

 

La vieja lesión que tuvo en Uruguay a los tres años le estaba produciendo molestias a la noble uruguaya. Luego de varios intentos fallidos por parte de Don Guillermo Andrade y su personal de cuadra para regresarla a la pista, sus allegados deciden aprovecharla en otro rol: el de yegua madre.

 

Ardid completó una corta campaña de 13 actuaciones de los cuales triunfó en 7 de ellas, además de 3 segundos y un tercero, acumulando en premios la cantidad de Bs. 165.492. Fue enviada al Haras La Quebrada, donde destacó como matrona por intermedio del Campeón Canelo, el selectivo Bucanero y la ganadora Canelita. La uruguaya Ardid, otra de las grandes corredoras sureñas que dejó huella en el norte de Sur América.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Héctor Bruzzone, Sr. Jaime Casas.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 31 de mayo de 2012

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