Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Breso

(Arg, 1965, Brenero en Cholola por Cocles)

Por Juan Macedo

 

El mundo hípico es exigente, si se quiere. Será la misma exigencia de todos los pequeños mundos del deporte. En el caso particular de las carreras de caballos, un futuro campeón en su ascenso al estrellato siempre encontrará las oposiciones escépticas. Allí estará, poniéndose a prueba, la grandeza del espectáculo hípico. Esta pequeña introducción aplica para un alazán argentino llamado Breso, que nació un 22 de septiembre de 1965, propiedad del Stud Inca del Sr. Uccio Zecchini, entrenado durante su campaña pistera por Don Carlos Muñoz Candia. Breso más que un ídolo era una atracción y espectáculo cada vez que corría, por la velocidad que imprimía en cada una de sus presentaciones.

 

 

Desde sus inicios en La Rinconada fue una sensación, ganando una y otra vez (un invicto de 7 carreras) hasta llegar a su máximo reto, el Clásico de los Sprinters. Así fue como el 23 de febrero de 1969 Breso rebasó otro obstáculo en su carrera hacia la consagración y ganó el clásico manteniendo su invicto en ocho actuaciones, agenciando 71”4 para los 1200 metros, conducido por el ecuatoriano Walter Carrión. Derrotó cómodamente a Viquingo y Eneas II.

 

Pero todo invicto tiene su final y Breso no estaba exento de esa regla y perdió su invicto ante el uruguayo Gallardo. No se esperaba esta derrota, pero el potro no las tuvo todas consigo y debió renunciar a un triunfo que parecía capaz de conquistar. Se justifica su derrota con la mala partida que tuvo y el alto handicap (ya que le cedía 5 kg al ganador). Un invicto como lo fue Breso, siempre significará una motivación especial para quienes tienen relación inmediata con él: preparador, jinete, propietario; para ellos cada actuación de Breso no será una carrera más, sino una responsabilidad.

 

Tras corto descanso, reapareció triunfante el 25 de mayo en una carrera común sobre Viquingo, dejando 76”3 para los 1300 metros, a cuatro quintos del record de Drake’s Shanty. Veintiún días después se anota en los libros de records del hipismo venezolano al destrozar el record de pista de Anambé para los 1200 metros (70”2) pero bajándolo de la barrera de los 70 segundos, agenciando 69”4, con parciales de 22”1 y 45”, rematando en 24”4 los últimos 200 metros. Esa carrera fue particularmente emocionante ya que Rajador, en la recta final, dominó a Breso dando la impresión de que le iba a ganar, pero nuestro campeón reaccionó y lo superó por medio cuerpo, con la enérgica monta de su jockey oficial, Walter Carrión.

 

Hay un axioma hípico que indica que cada vez que un purasangre implanta un record de pista, en su siguiente carrera cae derrotado. De esa manera Breso cae derrotado por segunda ocasión el 27 de julio en su actuación doce, ante el Inglés Goabundle que lo derrotó de punta a punta el 1400 metros, en carrera de la cuarta serie. El 10 de agosto obtendría su triunfo número once al reverendo galope sobre el uruguayo Vivo en 1300 metros y agenciando 77”4. Lo que nadie se imaginaba era que ese iba a ser su último triunfo.

 

 

El 7 de septiembre participa como gran favorito en el Clásico Internacional de las Américas en 2000 metros, fue aplastantemente superado (apenas llegó noveno lejos) por el criollo Canelo.  A partir de ese momento cae en una serie de malas rachas acompañadas de lesiones que merman su capacidad locomotiva y truncan su campaña. Apenas es capaz de participar como cuatroañero en tres carreras, siempre manteniéndose en pizarra pero sin saborear la victoria.

 

Ya a los 5 años, disminuido como estaba debido a las lesiones se mantuvo en campaña sin llegar a figurar por tres actuaciones más, pero reapareciendo en septiembre de 1970 figuró tercero a dos cuerpos de Trovador, viéndose muy bien y dando la impresión que estaba recuperándose, pero en el 31 de octubre, en una carrera ganada por Macabí, nuestro campeón “se fue” de sus patas traseras haciendo rodar aparatosamente a su jinete Walter Carrión. La grúa equina lo recogió y tuvo que ser sacrificado, perdiéndose las posibilidades de un futuro padrillo para el elevage nacional. De esa manera tan lamentable se truncó la campaña de uno de los purasangres más rápidos que haya pisado el óvalo de Coche, donde solo participó en 21 carreras para 11 triunfos, 2 segundos, 2 terceros, un cuarto, un quinto, acumulando para sus dueños la cantidad de Bs. 271.708,80

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Diario El Nacional.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 13 de Abril de 2006

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