Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Cantor

(Arg, 1955, Mirontón en Carlita por Petrarca)

Por Juan Macedo

 

En la época romántica de nuestro hipismo fueron muchos los ejemplares que sobresalieron en el desempeño de sus actividades. Esos nobles purasangres se metieron de lleno en el corazón de los aficionados hípicos y se convirtieron en verdaderos ídolos y son ejemplos de valentía y coraje. Sin lugar a dudas uno de esos ejemplos es el alazán argentino Cantor, nacido en el Haras El Tala el 8 de septiembre de 1955 y fue adquirido en los remates de 1957 en Arg$105.000 por el Stud El Albertino, en su país de origen se había medido con los mejores, ganando dos carreras con 2 segundos y un tercer lugar en 5 actuaciones y Arg$151.400, incluyendo el Clásico Raúl E. Chevalier.

 

Fue adquirido por el Sr. Cecilio Alcántara para correr los colores blancos con franjas horizontales amarilla y azul del Stud IASA, quien lo envió al Hipódromo Nacional El Paraíso bajo el cuidado de Don Millard Faris Ziadie, justo el 9 de septiembre de 1958 (en una jornada de traqueos) Cantor se escapó dándole una vuelta a la pista, al pasar frente a los arcos de los 800 metros saltó hacia la pista grande, sufriendo fuertes aporreos. Por esa razón debutó el 4 de Octubre de 1958 en la séptima serie de importados con la monta de Gustavo Ávila, arribando en pos de Sprinter que lo superó por 2 cuerpos en 1200 metros. Dos semanas después logró su primera conquista, al aventajar a K. T. Dra por 2 cuerpos agenciando 100"3 para el recorrido de la milla. A la semana salió nuevamente vencedor, al superar a Mario por 3 largos en 100"4 para los 1600 metros.

 

El 15 de Noviembre con la monta de Julián Ríos arribó segundo detrás de su compañero de cuadra Ajaccio que lo venció por 5 cuerpos en 86"3 para el recorrido de 1400 metros. Vuelve “El Monstruo” Ávila sobre sus lomos dos semanas después para derrotar a Piñoncito por medio cuerpo, en tiempo de 113”3 para los nueve furlones. El 20 de diciembre participa en la Copa Día del Periodista Hípico, donde nuevamente saborea las mieles del triunfo superando a Morocco por 3 ¼ cuerpos y parando los cronómetros en 127”3 para los dos kilómetros.

 

Demostrando que estaba llamado a realizar una exitosa campaña en nuestra pista, Cantor reaparece el 9 de enero de 1959 con el entrenamiento de Vicente Alemán y la monta de Pedro J. González ocupando el tercer lugar a 3 ½ cuerpos del selectivo Zurrido, pero al mes con “El ChanchoCarlos Pérez toma revancha de Zurrido al superarle fácilmente por 2 ½ cuerpos y registrando 98”4 para la milla.

 

 

 

A los seis días participa en la Copa Constitucionalidad con la monta de “El IndioManuel Camacaro en distancia de 2000 metros, pero el sensacional Porvenir le sale al paso para derrotarlo por margen de 1 ¼ cuerpos. Es allí cuando buscan los servicios de “El MaestroJuan Araya y el 28 de febrero logra un excelente triunfo superando por 4 cuerpos a Machete y agenciando 86”4 para los siete furlones. Dos semanas después participa en 1200 metros y demuestra su calidad al triunfar ajustadamente sobre el veloz Un Gaita en tiempo de 71”4 para los 1200 metros. A la semana enfrenta nuevamente a Zurrido en recorrido de 1400 metros donde vuelve a derrotarle, esta vez por un cuerpo y dejando registro de 86”1.

 

A pesar de que sus últimas tres actuaciones fueron en distancias por debajo de la milla, Don Millard Ziadie (de regreso en Venezuela) confiado en la capacidad locomotiva de su pupilo lo inscribe en el Clásico Presidente de la República en distancia de 2400 metros con Gustavo Ávila, donde enfrentaría a siete rivales, entre ellos Zurrido, Porvenir, Mc Kinley y la debutante Victoria Regia.

 

Esta última, al darse la partida, salió a dar brillo e la prueba y se mantuvo en la posición de honor durante los prime­ros 1600 metros, pero se entregó y desde allí Cantor pasó a dominar la com­petencia en forma segura, y no hubo nada más que hacer, galo­pando en su accionar firme y seguro, traspuso la meta con 5 lar­gos sobre Porvenir, que en los metros finales impresionó bastan­te, para desalojar a Zurrido del segundo, cerrando la pizarra Petróleo y Mc Kinley, bastante lejos. Agenció 153”4 para el recorrido.

 

 

Cantor estaba clasificado como el crack actual, era el mejor de 3 años y partir de julio iba a ser el mejor de 4 años, y los expertos en la materia pronosticaban que era el ganador fijo de todos los clásicos del resto de la Temporada. Después de un merecido descanso, comienza su preparativo para intervenir en los 3200 metros del Clásico Fuerzas Armadas, justo en la jornada inaugural del Hipódromo La Rinconada.

 

Y un viernes días antes del magno evento, Cantor con Carlos Pérez iba trabajando a la par de Banal con Paulino Gutiérrez, cuando repentinamente el caballo se fue de bruces y cuando el jinete quiso detenerlo, ya estaba rodando. En el suelo ya, Cantor estaba muerto, como si lo estuviese hace largo tiempo. Las manos las tenía partidas y no exhibía ni pizca de sangre que hiciera presentir una lesión externa. Los veterinarios le atribuyen la muerte del caballo a un ataque cardiaco.

 

Cantor fue un gran caballo y el espectáculo hípico perdió así a su mas clasificado animador, un autentico crack que tenía mucho que entregar tanto en la pista como en la cría. Su campaña en la pista caraqueña se resume con 13 salidas a la pista, de las cuales 9 fueron de manera victoriosa, además de 3 segundos y un tercero, acumulando en premios la cantidad de Bs. 251.916,75.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, Sr. Luis Plácido Pisarello, Sr. Gastón Savino, Sr. Antonio Nicolás Tassitch.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 21 de junio de 2007

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