Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Coloso

(Arg, 1949, Arkina II en Tauca por Rico)

Por Juan Macedo

 

En el segundo semestre del año 1949 nació en el Haras El Pelado (Argentina) un poderoso potro castaño que fue adquirido en subasta pública por los allegados al Stud El Brete por la cantidad de Arg$55.000. Registrado con el nombre de Alerce, realizó una breve campaña en su país de origen donde triunfó en 2 ocasiones y acumuló Arg$32.900 en premios. Fue exportado para Venezuela donde corrió con la afamada camiseta blanca con bandas cruzadas negras del Sr. Alfredo Abilahoud, pero registrado en el Studbook de Venezuela con otro nombre: Coloso.

 

Bajo el entrenamiento del francés Richard de Tarragón, Coloso debutó en el Hipódromo Nacional de El Paraíso el 15 de agosto de 1953 con la monta de Carlos Cruz en recorrido de 1200 metros, ocupando el séptimo lugar a 4 ½ cuerpos de Golden Sally. Luego de fallar nuevamente desde el séptimo puesto en triunfo de Sabiduría, el 20 de septiembre triunfó categóricamente al sacar 1 ½ cuerpos sobre Card Table, dejando crono de 77”0 para los 1200 metros. A la semana repite la dosis, esta vez con 2 cuerpos sobre Estruendo y tiempo de 76”3.

 

El 4 de octubre fracasó ruidosamente en carrera ganada por Buscapié, regresando a la cuadra con una pequeña molestia en una de sus manos, que obligó a un reparador descanso. En el ínterin la cuadra completa de Don Alfredo Abilahoud pasó al cuidado de Angel Penna.

 

Coloso reapareció con Carlos Cruz de caballero el 28 de febrero de 1954 de manera sensacional, atropellando con poder para alcanzar y superar al veloz tordillo Acertijo con ¾ cuerpo y tiempo de 88”4 para los siete furlones. Ahora con Juan Eduardo Cruz logró otra gran victoria superando por un cuerpo a Republicano II y parando las agujas del reloj en 74”4 para los seis furlones. A la semana Acertijo se hizo inalcanzable en 1200 metros quedando el nieto de Rico a 9 cuerpos en el segundo.

 

Por primera vez corriendo en cuatro codos, el 3 de abril Coloso con Carlos Cruz arriba logró un bonito triunfo al aventajar con un cuerpo a Impulso y tiempo de 103”2 para la milla. Esta carrera alimentó la esperanza en sus allegados para correr en su primera prueba selectiva: nada más y nada menos que el Clásico Presidente de la República.

 

Una semana antes del magno evento, Coloso trabajó 2400 metros en 163" con Raúl Bustamante, los últimos 200 m remató en 12"3. Bustamante comentó “el caballo va a realizar una excelente carrera y creo que no entraré último”. Penna dijo “sometí al caballo a este trabajo para darle aliento, que para él es completamente desconocida, pero veo que mi caballo no hará un papelón, sobre todo si se emplea como lo termina de hacer; lo demás es cosa de suerte”.

 

Y fue el 19 de abril cuando se dio la partida para el Clásico Presidente de la República. Fue una emocionante carrera, y en los seiscientos finales Raúl Bustamante lanzó definitivamente a Coloso y pasó de viaje, mientras que Buscapié hacía lo mismo pero el pupilo de Angel Penna sacaba más y mas ventaja y en franco galope (7 cuerpos) pasó la raya en ganancia cubriendo la milla y media en 156”3 con 58 kilos de peso. Luego de dos meses y medio Coloso con Carlos Cruz corrió en el Clásico Fuerzas Armadas sobre 3200 metros dando verdadera lástima pues arribó tercero a 36 cuerpos de Devon’s Hill, prácticamente cojeando.

 

Lastimado de una de sus manos, estuvo 4 meses de paro y apareció nuevamente en pruebas públicas el 21 de noviembre con la monta de Juan Eduardo Cruz y ahora bajo el entrenamiento de Ambrosio E. Elnen, ganando en buen estilo ante en máximo lote superando a Colibrí por ¾ cuerpo y agenciando 101”2 para la milla. El 26 de diciembre había gran expectación entre los aficionados por la disputa del Clásico Clausura y Coloso, que corrió colocado muy cerca del puntero Viviani pasó de viaje en la última curva para galopar la prueba a su antojo, quedando Reintegro a 3 cuerpos, agenciando 129”1 para los dos kilómetros en pista pesada.

 

El 30 de enero de 1955 reapareció Coloso en milla figurando segundo a 9 ½ cuerpos de Viviani, un mes después, ahora en 1700 metros, protagonizó un final no apto para cardíacos donde no logró darle alcance a Viviani, quedando apenas a cabeza. Luego figuró cuarto a 5 ½ cuerpos de Reintegro para ser inscrito por segunda vez en el Clásico Presidente de la República, solo que esta vez no llegó a figurar en la pizarra en carrera que se adjudicó Reintegro. También fue inscrito en el Clásico Fuerzas Armadas, pero el resultado fue deplorable en carrera ganada por Sundín. Corrió tres veces más ese año 55 muy mermado por las lesiones.

 

Regresó al cuidado de Angel Penna y reapareció el 4 de febrero de 1956 en la Copa Temporada Extraordinaria con la monta de “El IndioManuel Camacaro donde dio signos de mejoría al figurar cuarto a 5 cuerpos de Viviani. Dos semanas después, ante el lote de la 2° Serie, Coloso reverdeció laureles al ganar brillantemente con ventaja de 1 ¼ cuerpos sobre Templete y agenciando 102”2 para la milla. Ese fue el último triunfo de su campaña pistera.

 

Coloso siguió en campaña hasta diciembre de ese año 56 corriendo 13 veces más sin saborear las mieles del triunfo y logrando algunas figuraciones importantes en el marcador (como un segundo a ½ cuerpo de Ricotón, otro segundo a pescuezo de Ansiedad y un tercero a 7 cuerpos de Cartero) solamente demostrando que ya estaba viejo, cansado y lesionado.

 

Coloso cerró su campaña con un total de 36 actuaciones de las cuales en 9 logró cruzar la raya en ganancia, además de 5 segundos, 2 terceros y 3 cuartos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 270.434. En esa época, ganar dos clásicos en una temporada era altamente meritorio y Coloso lo logró, lamentablemente las lesiones frustraron las altas aspiraciones que tenían sus allegados.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas, Sr. Gastón Savino, Sr. Antonio Tassitch.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de abril de 2012

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