Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Feusinha

(Arg, 1961, Fierabrás en Tempestiva por Full Sail)

Por Antonio Aragonés

 

Hay purasangres en la historia hípica Venezolana que tuvieron un instante de gloria y lo aprovecharon al máximo, tanto así que sus nombres retumban aún al pasar las décadas. La alazana Feusinha representa uno de esos casos. Nació en Argentina en el Haras El Paraíso el 2 de noviembre de 1961 que fue traída al país con grandes pretensiones, a lo mejor por ser hija de Fierabrás, quien ya había dado en Venezuela a un ganador del Bolívar, Ferumbras, y a dos buenas yeguas corredoras selectivas como Gorda Colifa y Fenda, además que en su país de origen había ganado 3 carreras con 5 segundos, 2 terceros y un cuarto de 13 carreras que disputó, acumulando en premios Arg$1.099.750.

 

 

Bajo el entrenamiento de Domingo Noguera Mora y con los colores plomo con bandas negras del argentino Ernesto Pueyrredón y su Stud Los Patrios, deciden quitarle el invicto a la yegua del momento, Primacia, y la inscriben el 25 de julio de 1965 (sin fogueo en nuestro país) en el Clásico Día de la Marina de Guerra y Mercante con “El IndioManuel Camacaro, pero la conducida por Raúl Bustamente se aferra a la punta y no la suelta ganando en 115”1 para los 1800 metros mientras que Feusinha queda sexta y última a 29 cuerpos.

 

Dos semanas después corre esta vez con Juan Eduardo Cruz en otra selectiva, la Copa Allen Thomas en 1400 metros, ocupando el octavo lugar a 5 cuerpos de Tamagás. A la semana corre en el lote común donde obtiene su primer triunfo en Caracas, derrotando a Argenta con ventaja de 5 cuerpos y agenciando 109”1 para los 1700 metros. Llevada con paciencia, el 5 de septiembre cae derrotada ante Zoncera por apenas ½ cuerpo. Por ello cambia de jinete y pasa a las manos de Gustavo Ávila, con quien obtiene un sensacional triunfo en la Copa Arturo Michelena aventajando por dos cuerpos a Alondra, agenciando 85”2 para los 1400 metros. El 3 de octubre derrota a Cuadra Ocho por 1 ¾ cuerpos pero siete días después la misma Cuadra Ocho la aplasta literalmente en la Copa Manuel Vicente Lander al quedar tercera a 20 cuerpos.

 

 

Llegó el momento del Clásico Simón Bolívar, el 31 de octubre, y ocasionalmente recién se inauguraba el alumbrado en La Rinconada. Había aún muchas quejas por la luz deficiente en muchos tramos de la pista, pero se iniciaban las carreras a las tres de la tarde, con el 5y6, y se culminaba con no válidas, ya en la noche. Así le tocó correr a los participantes del magno evento ese día, bajo la penumbra y en un verdadero fangal. Feusinha, contando con una hábil conducción de Carlos Pérez (ya que Gustavo Ávila prefirió a Corroborí) y poniendo al descubierto su momento de gloria, derrochó coraje en los finales para superar abiertamente a al veloz Boniato, luego a Calcas y contener el impresionante avance de Kerflax que por momentos pareció en condiciones de poder ganar, empleando 129”3 para los dos kilómetros. Esta fue su gran carrera y su pase a la historia.

 

 

Carlos Pérez recuerda: "Para ese compromiso tenía tres montas posibles: Calcas, Kerflax (monta oficial de Pérez) y Feusinha, al final decidió quedarse con esta última. Al momento de pedirle las instrucciones al preparador Domingo Noguera Mora, este le dijo: "córrela como tu quieras", y así fue, bajo un torrencial aguacero, Feusinha salió en la última posición y ahí corrió toda la carrera, mientras los demás hacían el gasto, cuando llamó a correr a la yegua, esta le respondió y al final obtuvieron la victoria sobre Kerflax y Calcas".

 

El 5 de diciembre reaparece en los dos kilómetros del Clásico Fuerzas Aéreas donde apenas ocupa el quinto lugar a 8 cuerpos de Cuadra Ocho, culminando el año ocupando el séptimo lugar a 13 cuerpos de Arabian Sun en el Clásico Jockey Club de Venezuela.

 

Comienza el año 1966 y Feusinha reaparece el 2 de abril en el máximo lote, figurando quinta a 20 cuerpos de Flick, pero el 19 de abril, en el Clásico Presidente de la República, se manda un carretón, luego de correr a las perdidas, ensaya una feroz atropellada que la lleva el tercer puesto a 7 ¼ cuerpos detrás de No Matter y Tesoro II con la monta de Enrique H. Bouley.

 

Luego vienen una serie de fracasos debido a algunos problemas en los cascos, pero el 6 de noviembre mejora con Gustavo Ávila para ocupar el tercer lugar en la Copa Fernando Talavera a 7 cuerpos de Trackless. Así la siguieron corriendo, sin suerte el resto del año y durante los dos primeros meses de 1967, hasta el 5 de febrero cuando ocupó el 12º lugar a 27 cuerpos de Chamangá, que representó su última carrera.

 

Tras una campaña de 27 actuaciones donde logró 4 triunfos, un segundo y 3 terceros para acumular en premios Bs. 254.000, fue llevada a la reproducción al Haras Karen Sissy donde destacó con la ganadora selectiva Bonitinha y el ganador Kuaymayojo. Particularmente pienso que fue una buena yegua, irregular y poco consistente debido a sus lesiones, pero que sin lugar a dudas su nombre merece estar registrado en la historia de nuestro hipismo.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Ing. Juan Macedo, Catálogo Acrica, Sr. Gastón Savino, Sr. Antonio Nicolás Tassitch, Lic. Michael Mederos, Sr. Carlos Pérez.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 20 de marzo de 2008

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