Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Imprevisto

(Arg, 1949, Phidias en Blue Angel por Badruddin)

Por Juan Macedo

 

Esta es la breve historia de un veloz ejemplar sureño olvidado por el paso de los años pero que en su momento deslumbró a los aficionados del Deporte de los Reyes, enfrentando y derrotando a los grandes crack de la época. Ese noble purasangre nació el año 1949 en el Haras El Pelado fue registrado en Argentina con el nombre de Blue Devil, pero no tuvo desempeño pistero en dicho país. Fue importado a nuestro país y adquirido por Don Rafael Barboza Montiel, recordado propietario zuliano que acostumbraba rebautizar a sus ejemplares con palabras que comenzaran con el prefijo ”IMP” y Blue Devil no fue la excepción, ya que defendió sus colores clásicos blanco con mangas verdes con el nombre de Imprevisto.

Imprevisto en el Paddock luego de triunfar en el Clásico de los Sprinters

 

Inició campaña en el Hipódromo Nacional El Paraíso en el segundo semestre de 1952 como tresañero bajo el entrenamiento de Carlos Quezada Barrera, donde destacó gracias a su capacidad para cortos tiros e intermedios mostrando mucha velocidad, logrando 8 victorias, incluyendo entre ellas el Clásico Ciudad de Caracas (donde superó a Polita y agenció 103”3 para el recorrido de los 1600 metros, conducido por el jinete chileno Jerónimo Cabrera al que se conoció como "El Indio Cabrera"), además de 3 segundos lugares (uno de ellos en los dos kilómetros del Clásico Clausura donde estuvo a punto de ganar de punta a punta, pero al final fue superado por el argentino Regalón) y un cuarto puesto para un total de 13 actuaciones.

 

Durante el año 1953 pasa a la cuadra de Don Bernabé Cazuriaga con el que obtuvo dos triunfos, ambos de corte selectivo, que fueron el 24 de mayo en los 1200 metros del Clásico de los Sprinters (agenciando 72”1 para la distancia con “El Maestro” Juan Araya y derrotando en buena lid por dos cuerpos y medio a Integro que lo acosó peligrosamente en los metros finales) y en la milla del Clásico Hipódromo Nacional (en tiempo de 100”4 bajo la magistral conducción de “Mano e’TigreRaúl Bustamante a pesar de perder los estribos en la partida, superando con 8 cuerpos de ventaja a Matisco),

 

Además figuró segundo de Integro (después de animar casi todo el recorrido) en el Clásico Presidente de la República, tercero detrás de Integro y Regalón en la milla del Clásico Inauguración y tercero detrás de Devon’s Hill e Integro en las dos vueltas del Clásico Fuerzas Armadas donde terminó sentido. También participó en el Clásico Simón Bolívar que se adjudicó Los Altos, pero nunca fue enemigo..

 

Las lesiones sufridas durante su campaña mermaron su capacidad locomotiva y nunca pudo recuperarse totalmente. Durante el año 1954 logró apenas 2 victorias en el máximo lote y 5 segundos en un total 16 actuaciones. Sus presentaciones en el lote selectivo fueron infructuosas. En el año 1955 logro un triunfo (el último de su campaña), 4 segundos y 4 terceros en 30 actuaciones y para el año 1956, ya con 7 años a cuestas, apenas figuró tercero en 7 actuaciones, con mas pena que gloria, oscureciendo la campaña exitosa realizada durante sus dos primeros años de vida pistera.

 

Retirado definitivamente del ruedo capitalino, su campaña final fue de 13 triunfos, 13 segundos, 7 terceros, 12 cuartos y 28 no figuraciones (la mayoría durante los dos últimos años) de un total de 73 actuaciones, acumulando en premios la cantidad de 383.941,60 bolívares. Fue probado como semental destacando por intermedio de la ganadora Media Pinta. Para finalizar, comenta el Sr. Roque Yoris: "Merecidísimo recuerdo a un campeón, uno de los grandes caballos que pasaron por nuestro hipismo, un "guerrero", como bien se le califica en la introducción. Fueron tiempos, incluída La Rinconada, donde no habían clásicos ni selectivas, pero en nuestro recuerdo todos los sábados o domingos era tal la calidad del espectáculo que asistìamos sin saberlo a un clàsico. Cualquer carrera común superaría con creces a un Simón Bolívar hoy en dìa. Hace 50 ó 60 años la salida del orden definitivo de las carreras era algo revestido de inmensa emoción, yo lo vivì. Volviendo a Imprevisto, su problema fue que le tocó lidiar, para mì, con uno de los más grandes, Integro, campeón inmortal. Eso no opaca su grandeza como corredor, su nobleza se ve en lo extensa de su campaña. No lo recuerdo en la cría. Eterno y respetuoso recuerdo a este campeón que vive en la memoria de quienes vivimos sus inolvidables actuaciones en el Hipódromo Nacional de El Paraíso".

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Roger Pérez, Sr. Roque Yoris.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 13 de diciembre de 2007

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