Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Intruso

(Arg, 1940, Cruz Diablo en Isca por Inspector)

Por Juan Macedo

 

En la década de los años 40, época romántica del hipismo venezolano, hubo muchos grandes caballos importados. De esa camada, importado a Venezuela por el Sr. Aquiles Paolillo está Intruso, un castaño argentino con dos patas blancas que nació el 26 de julio de 1940 en el Haras El Tala, en 1942 fue adquirido por el Stud La Giralda de Don Conrado Maggiorini en Arg$11.000 que completó un excelente palmarés en su país natal ganando 5 carreras y Arg$29.200, esos cinco triunfos fueron entre 1000 y 1400 metros, incluyendo 2 triunfos con el inmortal Irineo Leguisamo.

 

 

Adquirido por el recordado hípico Don Carlos Márquez Mármol, debutó el 31 de marzo de 1946 a los 5 años de edad entrenado por Francisco Ibarra, pero hizo poco o nada, ya que culminó séptimo con la monta de Marcos Olivares, en carrera ganada por Neverí. En su segunda salida triunfa sobre Trocánter en 1600 metros con el propio Olivares y agenciando 108”.

 

Luego logra 4 victorias y 1 segundo en las siguientes 5 salidas, entre 1600 y 2000 metros, llegando a vencer en el máximo lote, con 60 Kilogramos sobre el reputado Laponero que llevaba apenas 49. En su octava aparición, el 5 de julio de 1946 se adjudicó el Clásico Fuerzas Armadas con la monta de Guillermo Zapata y 58 kilogramos de handicap, dejando crono de 218”3 para las dos vueltas, superando a Cascabel por más de 2 cuerpos que fue su único contendiente.

 

Ganó otras 3 carreras comunes, 2 sobre Cascabel y una sobre El Hornero, quien ya despuntaba. Además arribó segundo en la Copa Hospital Poliomielítico en 1800 metros, dándole 10 kilogramos al ganador Seriote quien a la postre ganó ese año el primer Clásico Simón Bolívar. A la semana siguiente iba a correr el Clásico Gobernador del Distrito Federal, otra vez contra Seriote pero a pesos casi iguales, por lo que sale como el gran favorito. Cuenta la crónica de la época que  ese día el jockey Euclídes Villalobos rodó en la partida por estar Intruso mal acomodado y se llevó un gran susto cuando la afición concurrente en el Hipódromo Nacional quiso lincharlo porque pensaban que se había tirado del caballo. Intruso hizo además un meritorio tercero en la Copa de los Sprinters a 3 cuerpos de Incauto y cerró esa temporada apenas figurando séptimo en el Clásico Clausura de 1946 detrás de Stromboli.

 

En la temporada de 1947 bajo el entrenamiento de Leopoldo Márquez, Intruso ganó la Copa de los Sprinters en 1200 metros con “El ColoraoÁngel Gutiérrez derrotando al veloz Haedo agenciando 74”4 para los seis furlones. También ganó la Copa Hipódromo Nacional en 1600 metros registrando 103” para la milla. Además llegó segundo en el Clásico Gobernador del Distrito Federal detrás de Camaleón y segundo en la Copa Clausura en 2000 metros detrás de Impulsivo, en lo que fue su última carrera en pruebas públicas.

 

En total, Intruso corrió 39 veces, venciendo en 15 de ellas, más 9 segundos, 3 terceros y seis cuartos. En apenas 2 temporadas produjo Bs. 165.041,15 en premios, constituyéndose así no sólo en un verdadero Caballo de Hierro, sino en algo que se salió de lo común. Y esa opinión fue compartida por los hípicos que lo vieron actuar en el Hipódromo de El Paraíso. Fue probado como semental en el Haras La Sierra y a pesar de las pocas oportunidades produjo a los ganadores Incha, Papusa, Chonita, Angustias, entre otros.

 

Fuentes: Sr. José Rafael Ball, Sr. Gastón Savino, Sr. Francisco Morales, Revista Turf, www.pulsohipico.com

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 27 de Abril de 2006

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