Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Pairo

(Arg, 1963, Poderoso en Paola por Embrujo)

Por Juan Macedo

 

A veces sucede que el olvido se encarga de opacar la hazaña realizada por atleta alguno durante su vida activa. Con el afán de rescatar esas hazañas reseñaremos esta vez al alazán Pairo, fornido noble purasangre argentino de unos 470 kilos de peso físico, nacido el 4 de septiembre del año 1963 en el Haras El Tala. En los remates de 1965 fue adquirido por el Stud Mary Ann del Sr. Gustavo Rotundo Mendoza por la cantidad de Arg$1.800.000, que realizó una breve campaña en su país de origen, logrando un triunfo y cuatro terceros en 8 salidas en el ruedo gaucho, acumulando Arg$431.000.

 

Importado para correr en Venezuela por el Sr. Santiago Ledwith para correr sus clásicos colores blanco con bolos marrones (los mismos de Primordial) del Stud Pompeya y, por supuesto, bajo su sabio entrenamiento, el hijo de Poderoso debuta el 26 de marzo de 1967 (aún como tresañero) en el Hipódromo La Rinconada ante el lote de la 9º serie de importados en recorrido de 1800 metros y con la monta del aprendiz Julio César Piñero, ocupando el cuarto lugar a seis cuerpos del ganador Toril. Dos semanas después, en el mismo recorrido y con “El Trueno de AntofagastaJuan Eduardo Cruz up, mejora al quedar segundo a cuatro cuerpos de Ricacho.

 

 

Santiago Ledwith esperaba tanto de él que lo inscribió para correr el 19 de abril en la milla y media del Clásico Presidente de la República con la monta de Rogelio Cortez y se mandó un gran carrera al finalizar tercero a 3 ¾ cuerpos de Tom Thumb y el moro Sentenciado.

 

Tras breve descanso de tres semanas, el 6 de mayo obtiene su primer triunfo en el lote común bajo la sabia conducción de Gustavo Ávila en recorrido de 1800 metros, superando a Palafox por 2 ¾ cuerpos y agenciando 114” exactos. A la semana derrota a Malbruk por 4 cuerpos y dejando crono de 127”3 para los dos kilómetros, destacando el hecho de que lo hizo soportando el handicap de 62 kilos, y el siguiente jueves nocturno superó por 4 ½ cuerpos a On The Rock parando el teletimer en 127”4 para similar distancia. Estos tres triunfos los logró en apenas ¡12 días!

 

Tres semanas después, ante el lote de la 8º serie para importados y en 1800 metros, fue derrotado por el recordado stayer uruguayo Khorassan quedando tercero a 7 cuerpos. Montaron a José Luis Vargas sobre los lomos de Pairo buscando el descargo de 4 kilos que le propinaba su condición de aprendiz y el 24 de junio derrota cómodamente a Kenilworth con 9 cuerpos de ventaja y agenciando 108”2 para los 1700 metros.

 

La confianza que generaba el nieto de Embrujo entre sus allegados permitió su inscripción en el Clásico Fuerzas Armadas, conocida como la “Mata Caballos” por su largo recorrido de dos millas. Así, el 5 de julio llevado de las riendas por Carlos Pérez, se mantuvo detrás de los punteros Sentenciado y Pincho hasta la última curva, punto donde descontó ventaja a Pincho y lo rebasó tomando la delantera con Khorassan y Survol hasta los últimos 200 metros cuando se entregó y dejó de ser enemigo para ocupar el tercer lugar a 5 cuerpos de Khorassan y Survol.

 

Tras un merecido descanso de dos meses, reaparece ante el lote de la 6º serie con la monta de Juan Eduardo Cruz quedando segundo a 2 ¼ cuerpos de Eltelelé. Una semana después, el 10 de septiembre participa en el Clásico Internacional de las Américas con la monta de Rogelio Cortez y esta representa la mejor actuación de su vida pistera, carrera donde demuestra su gran calidad como corredor superando de manera categórica a sus rivales por los palos, dejando al veloz Pincho a 2 ½ cuerpos y dejando excelente registros de 124”2 para los dos kilómetros de recorrido. Es notable resaltar que también derrotó en esa carrera a grandes corredores como Survol, Chagrin, Gilletto, Angélico, Sentenciado, Agallado, Rosedal, Khorassan y Timoteo.

 

Cinco semanas después regresa al lote de la 5º serie en 1800 metros, quedando tercero a 5 cuerpos de Wandú, como preparativo para su próxima prueba selectiva, los dos kilómetros del Clásico Simón Bolívar que se efectuó el 29 de octubre con un Pairo que tuvo muchos tropiezos en la carrera y afectó su performance, quedando séptimo apenas a 5 cuerpos del (aún no en ese instante) primer millonario del hipismo venezolano Chateaubriand.

 

Pairo regresa al lote común en carrera con distancia de 1800 metros, donde no puede alcanzar al veloz Lucky Coin que lo relega al segundo lugar a 3 cuerpos. Santiago Ledwith toma una decisión temeraria y envía a su pupilo a USA, específicamente al Hipódromo de Aqueduct, para correr el Display Handicap donde realiza una buena carrera al ocupar el tercer lugar. Regresa a Venezuela finalizando el año para enfrentar nuevamente a los mejores importados del óvalo caraqueño, esta vez en el Clásico Jockey Club de Venezuela con Gustavo Ávila, pero paga por el esfuerzo realizado y realiza una carrera gris ocupando el sexto lugar a 11 cuerpos del uruguayo Corroborí.

 

La esperanza nunca se pierde y por ello Pairo regresa a USA para continuar su campaña, a la espera que fuera tan exitosa como en su debut. Su campaña definitiva en La Rinconada fue de un total de 15 actuaciones de las cuales en 5 de ellas saboreó las mieles del triunfo, además de ocupar tres veces el segundo lugar y anotarse cuatro terceros, acumulando en premios la cantidad de Bs. 213.364,50. Ya en Norteamérica, su desarrollo como corredor no fue el esperado, realizando una extenuante campaña desde 1968 hasta 1973, o sea ¡seis años!, acumulando 47 salidas, cuatro de ellas de manera victoriosa, además de 3 segundos y 7 terceros (que incluye el Display Handicap de 1967) para generar ganancias de US$ 24.727. No se le conoce descendencia.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Antonio Aragonés, Sr. Jaime Casas, Sr. Gaston Savino, Sr. Antonio Nicolás Tassitch.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 17 de diciembre de 2009

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