Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Piave

(Arg, 1957, Sideral en Padua por Parlanchín)

Por Juan Macedo

 

El castaño Piave nació en 1957 en el Haras Chapadmalal, Argentina. En el ring de ventas tuvo dos virtudes: su origen y su estampa armoniosa, bien lograda, sin fallas, hasta convertirse en belleza. Y como caballo de carreras, habría sido excelente en Buenos Aires.

 

Debutó en el Hipódromo de Palermo en julio de 1960 y entró tercero. Dos semanas más tarde ganó en pista fangosa una carrera de 1800 metros. El 17 de agosto ganó el Clásico Coronel Martínez, superando por tres cuerpos a Pechazo y a Fair. De Piave se tenía un gran concepto. Soñaban que iba a ser el crack de su generación. Por eso, tres semanas después de su debut clásico, lo metieron en los 2000 metros del Gran Premio Jockey Club y fracasó. Se pensó que no le agradaba la grama del Hipódromo de San Isidro. Mes y medio más tarde lo meten en los 2500 metros del Gran Premio Nacional y vuelve a fracasar. Su derrota afligió a sus allegados. Dos meses más tarde, en diciembre de 1960, insisten con él y lo inscriben en los 2200 metros del Clásico Comparación en el Hipódromo de Palermo. Mejoró para llegar tercero, superando a Los Churros e Iniciado, entre otros. El 24 de diciembre lo meten en los 2400 metros del Clásico Comparación en el Hipódromo de San Isidro y figura segundo de Sensitivo.

 

 

Corrió de nuevo el 22 de enero de 1961 en recorrido de 1600 metros y figuró segundo. Una lesión en un casco lo aleja de las pistas por cinco meses, para reaparecer en junio y de manera triunfal en una carrera de 1600 metros. Un mes más tarde regresó al cotejo clásico. Ahora fue el Clásico Estados Unidos de América en 1400 metros, fracasando por la distancia corta y la grama de San Isidro. Pasó a la inactividad por una supuesta lesión cardíaca, justificando así sus derrotas.

 

Reapareció en enero de 1962, reapareciendo en los 3000 metros del Internacional José Pedro Ramírez en Maroñas, Montevideo, Uruguay. Tuvo la desdicha de encontrarse con Arturo A, que ganó la carrera y Piave quedó segundo. En febrero y marzo fracasó en dos carreras comunes. Va al Clásico América en distancia de 1600 metros el 11 de marzo y entra tercero detrás de Andino y Bulnes. Cerró el mes de marzo ganando el Clásico Méjico en el Hipódromo de Palermo.

 

Piave se hizo antipático, indigno de confianza. Le tenían miedo. Un día hacía maravillas y otro hacía carreras vergonzosas. Entró en la lista de los que venden caballos para el exterior. Pero con las ofertas, iba la noticia de sus irregularidades y nadie quiso comprarlo. Siguió corriendo al cabo de dos meses inactivo. Fracasó estruendosamente en el Internacional 25 de mayo ganado por Arturo A. Volvió a fracasar en junio en el Clásico Benito Villanueva en el Hipódromo de San Isidro. Piave perdió todo prestigio y su precio se fue al suelo.

 

Los vendedores en Caracas no se atrevían a ofrecerlo. Hubo interesados que viajaron especialmente a Buenos Aires para comprarlo previo examen. Hubo quien dijera que por tan poco precio valía la pena comprarlo. Pero también hubo quien dijera que a la altura de Caracas estallaría el lesionado corazón de Piave.

 

Un día alguien hizo una oferta: pagar el viaje por avión a Caracas, probar el caballo y pagarlo con premios. Era una oferta deprimente. Pero un día la oferte le fue hecha a Antonio Jacial. Por experiencia o por chanza, Jacial dijo siempre que a él le gustaban los caballos desahuciados por los veterinarios, nunca fallan, son los mejores. Pidió a Piave para un amigo suyo, el Sr. Julio Pocaterra. Eso sí: el caballo iba a ser probado en una carrera después de un mes en Caracas. Jacial pagaba el viaje y perdía si rechazaba al caballo. Pero si le gustaba, se quedaría con él. Convenía en pagar un precio decente: el que merecía Piave.

 

Ya en el Hipódromo La Rinconada, lo sacaron a trabajar 600 metros. Antonio Jacial estaba nervioso y hasta esperaba que el caballo cayera fulminado en la pista por su lesión cardíaca. Trabajó los 600 metros pasando en 41”. Un sudor frío rodó por las mejillas de Jacial. ¡Que chasco! Él fue advertido y por terco cayó en la trampa. Pero insistió. A la semana siguiente ordenó otro trabajo de 600 metros. Piave pasó ahora en 34”. Jacial casi se asfixia de la alegría. Volvió a la vida, se sintió feliz. Luego pasó los 800 metros en 48” sin hacer correr.

 

Decidió debutar a Piave sin ambiciones el 9 de marzo de 1963, con cinco años a cuestas, en recorrido de 1200 metros con la monta de Raúl Bustamante y la chaquetilla a cuadros blancos y rojos del Stud Terra, quedando sexto a 10 cuerpos de Kachito. Corrió dos veces más corriendo bien, figurando en el segundo lugar. Y cuando Jacial le tocó decidirse por comprar o devolver a Piave, ya había ganado su primera carrera. Fue el 21 de abril con la monta de Luis E. Key derrotando con apenas cabeza de ventaja a Gloster y agenciando 100”3 para la milla.

 

Ese fue el inicio de una racha de seis triunfos donde de manera pausada iba subiendo de serie, truncada el 9 de junio cuando fracasó estrepitosamente en 1800 metros donde ganó Raven. Pero Piave regresó al camino de la grandeza pistera logrando otra racha de 5 triunfos, sus detractores decían “Piave ha sido en Caracas lo que todos esperábamos que fuera en Buenos Aires”. En ese interín derrotó a purasangres de la talla de Vivac, Bregador, Bis, Tucar, Zarak, Romancero, Barbullón y Gaona, a pesar que ya había cumplido oficialmente los seis años de edad.

 

Fue el 15 de septiembre cuando termina su racha triunfal, en los 2000 metros del Clásico de las Américas donde ocupó un oscuro quinto puesto a 13 cuerpos de El Tamao. Dos semanas después en el máximo lote común en 1700 metros derrotó fácilmente con 6 cuerpos de ventaja a Barbullón y El Tamao apenas logró figurar en el cuarto puesto. El 12 de octubre El Tamao derrotó a Piave por apenas medio cuerpo en recorrido de 1400 metros. Luego fracasa a seis cuerpos de Gaona y cerró el año figurando segundo del crack argentino Oliver en dos ocasiones, una de ellas en el Clásico Jockey Club de Venezuela.

 

El 4 de enero de 1964 Piave con la monta de Raúl Bustamante figuró quinto a 10 cuerpos de Barbullón, representando esta su última carrera en La Rinconada, ya que fue negociado para continuar campaña en los hipódromos de Norteamérica. Cabe destacar que 10 de los 12 triunfos de Piave en el Hipódromo La Rinconada fue con la conducción de Balsamino Moreira.

 

Piave realizó buena campaña en los hipódromos del estado de Florida, en especial en Hialeah Park, durante los años 1964 y 1965 donde resalta las figuraciones selectivas: segundo en el Seminole Handicap y tercero en el Stuyvesant Handicap, hasta que finalmente fue retirado para la reproducción.

 

Piave logró la siguiente campaña pistera: en Argentina corrió 18 veces, ganando en 4 ocasiones además de 2 segundos, 4 terceros y un cuarto. En Venezuela corrió en 22 oportunidades, triunfando en 12 veces y figurando 5 veces en el segundo lugar. En Norteamérica completó 30 salidas a la pista de las cuales en 5 cruzó la raya en primer lugar, 10 segundos y 5 terceros, acumulando en premios la cantidad de US$64,775. En su nuevo rol como semental en USA, destacó por intermedio del ganador clásico Big Purchase y los ganadores Maryland Queen, Martinsville, Ed’s Sweetie (madre de Ed’s Desire), Ave Pia, Daphne’s Melody, Kid Hank, Donna Kearns (madre de Brazen Ruler), entre otros.

 

Fuentes: Revista Turf, www.equibase.com, Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 25 de mayo de 2017

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