Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Adone Bellardi

Por Juan Macedo

 

Nada fácil es mantenerse en un medio tan competitivo como la profesión de jockey, a lo mejor los números no reflejan lo positiva que pueda ser la labor arriba de los puros de carreras, pero hay ocasiones que con tan solo algunas pocas exhi­biciones de ese profesional refleja verdaderamente su calidad. Un caso inequívoco es Adone Bellardi Di Sante, que nació el 24 de junio de 1950 en Abruzzo, Italia. Hijo de Giuseppe Bellardi y Lucia Di Sante de Bellardi, entra en el medio hípico apoyado por el jinete Francisco Vásquez, instalándose en la caballeriza de Millard Faris Ziadie quien le presta protección.

 

Al cabo del tiempo recibe su matricula de jinete aprendiz, graduándose con la promoción Francisco Urbina Romero en enero de 1967, siendo sus maestros Luis Monasterios y Carlos Torres. Como dato curioso gana la carrera de su promoción el 17 de abril de 1967 con el caballo El Timorato del Stud Coquito que en­trenara Millard Ziadie.

 

 

Al parecer "El Catire" Bellardi causó impacto con aquella actuación ya que en 1968 en calidad de aprendiz se ubicó entre los diez mejores de la estadística codeándose con los grandes del patio. Ese primer año efectivo como jockey, conquistó para si el Gran Premio Clásico Si­món Bolívar con el ejemplar Vivo, un entrenado de Armando Fernández Alfaro, siendo la primera vez que un jinete en esa condición de novato ganaba el más impor­tante de los clásicos. Pero aquello fue espectacular cuando todo parecía indicar que Una Leona tenía el triunfo asegurado, surge Adone Bellardi con Vivo en un avance demoledor por la baranda y pasa un viaje a dominar la carrera con relativa comodidad. "El joven látigo se paró sobre los estribos del ejemplar después de cruzar la raya y fusta en alto saludo al soberano, para expresar su alegría". Al regresar al paddock de ganadores recibió una calurosa ovación, en premio a la hazaña conseguida, había convencido, ya su nombre empezaba a proyectarse. Lo que muchos no han logrado en años lo consiguió este joven al comienzo de su actividad cuando aún era aprendiz. Curiosamente, ese mismo año, Adone Bellardi había ganado el Clásico Simón Bolívar en el Hipódromo La Limpia con el chileno Edil. Completó a finales de ese año sorprendiendo con Torbellino, pupilo del Musiú Ziadie, en el Clásico Comparación. Tambien implantó record de pista con el argentino Juventus para 1200 metros. Su desempeño fue suficiente para ser anunciado como el Aprendiz del año en aquella temporada.

 

 

Relativamente rápido, pues an­tes de cumplir los dos años de actividad interrumpida, ya se coronaba como jinete profesional, pero si analiza­mos el tiempo efectivo y continuo de ejercicio del oficio lo logró en menos tiempo, fue realmente brillante este inicio de Adone Bellardi, recibiendo como era de esperarse el certero apoyo en esos comienzos de su protector, el Musiú Ziadie, quien junto a Armando Fernández Alfaro fueron las personas que contribuyeron a dar a conocer su calidad de gran fusta. Durante 1969 fue el jockey oficial del Campeón Dosañero Sharif.

 

Una vez ya en el plano profesional Adone logra man­tenerse entre los mejores y para el año 1970 nuevamente le sonríe esta vez cónsono con sus facultades el episodio se repite pero con actores diferentes. En un final de leyenda que duró seiscientos metros, el con Paunero y Sena­dor con José Luis Vargas se vinieron en un toma y dame, cabeza a cabeza donde no se vislumbraba un ganador. A escasos 100 metros para la raya Adone logra sacar avante a Paunero y parecía dominar definitivamente pero vuelve Senador por fuera y pareciera haberlo aunque fuera igualado. La opinión general era que el ganador había sido el conducido por Bellardi; sin em­bargo hubo que esperar un rato, cuando en definitiva aparece la palabra empate. Paro lo verdaderamente emocionante resultaría ser el lucido episodio brindado una vez mas por "El Catire" Bellardi cuando fue capaz conduciendo a un ejemplar que en el papel lucía infinitamente inferior a Senador, quien presentaba un cartel que no bajaba del segundo, de doblegar al inglés. Una vez más este sensacional jockey ratificaba todos sus títulos que lo colocaban para ese momento entre los vanguardistas algo logrado por derecho propio a base de clase.

 

 

En las siguientes temporadas siguió ubicándose entre los mejores, demostrando ser un jinete bastante estable. En oportunidades en la época brillante de Raúl Payares le prestó sus servicios casi como su látigo de confianza. Posteriormente apareció en escena su hermano Antonio con quien en varias temporadas ha for­mado una buena liga ganadora, entre ellos han conseguido algunos eventos importantes del calendario hípico local. Cuenta Adone que un día ganó una carrera válida para el 5y6 en raya a un pupilo de su hermano Antonio y el dejo de ganar un cuadro millonario, que siempre se lo recuerda.

 

Con su hermano Antonio triunfó dos veces en el Clásico Presidente de la República, con El Corsario y Agresivo, este último con una ventaja record de 25 cuerpos. Fue el jinete oficial de la grandiosa Tentada (con la que se anotó el Clásico Fuerzas Armadas), de la rendidora New Dancer y la genial Gorjeadora. Condujo grandes corredores como Tessa, Trampa, Chiquindola, Invencible, Guachafitoso, Hikari, Sentenciada, Puschkin y Running. Fueron 15 clásicos los que obtuvo en su vida profesional, además de un Gran Premio Selección de Fedeharas, una Polla de Criadores y 16 pruebas selectivas más.

 

También ha sufrido uno que otro accidente que lo ha obli­gado a separarse por algún tiempo de las actividades pis­teras. Pero regresaba para rati­ficar sus dotes de extraordinario fusta que siempre fue cuando se ha logrado meterse nuevamente en la lista de los jerarcas del látigo conduciendo como en sus días iniciales, pero ahora con la maestría que dan los años en cualquier oficio. No sólo ejerció exitosamente la profesión de jinete en La Rinconada, también destacó en el extinto Hipódromo de La Limpia y en el Hipódromo de Valencia, haciendo dueto con su hermano Mauro.

 

A pesar de no adjudicarse estadística alguna fue uno de los más parejos jinetes por cuanto mantuvo un ritmo estable en cada temporada. Además Adone Bellardi como pocos tiene cosas significativas, dos Clásicos Simon Bolívar cuando aún era muy joven actuando con la maestría de los grandes, el graduarse de profesional en forma brillante y siempre entre los grandes de su profesión, más de 800 victorias. En fin todo un cartel suficiente para considerarlo uno de los buenos látigos con que ha contado este maravilloso hipismo venezolano.

 

Ya retirado de la profesión, no se ha alejado de la actividad hípica. Aunque nunca le ha gustado la profesión del entrenamiento de purasangre como sus hermanos Antonio y Mauro, desde más de 10 años se dedica al difícil arte del pronóstico.

 

Fuentes: Entrevista realizada a Adone Bellardi, Libro “La Rinconada, cinco lustros” de Gustavo Noguera Bruzual.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 30 de julio de 2009

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