Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Ángel Alciro Castillo

Por Gabriel N. Ramos

 

Nunca en la actividad hípica venezolana se había presentado un “ídolo” de la fusta con increíbles características, querido por unos y odiado por otros en el mundo de los burreros, Angel Alciro Castillo a pesar de sus defectos, ha demostrado ser uno de los grandes jinetes de la hípica nacional con una capacidad infinita, al momento de cumplir con sus compromisos. Nació en la Ciudad de Maracaibo, estado Zulia, el 3 de enero de 1970.

 

Nadie lo impulsó, nada de convencimiento para que se metiera a jockey, él tomó su propia iniciativa. Le gustaban los caballos de carreras y por eso se acercó al medio, al Hipódromo de Santa Rita. Pero Angel Alciro Castillo vagaba de un lado a otro, con la brújula perdida, sin rumbo fijo. Y fueron el jinete Seléuco Sánchez y el entrenador Néstor Ferrer quienes le marcaron el primer camino, la senda que más tarde se convertiría en una amplia brecha por donde se colarían las victorias.

 

El 7 de febrero de 1990 logra adjudicarse su primer triunfo con Amigazo, ese mismo día ganó su segunda carrera con Las Veras, que ganaba por tres cuerpos en 1.300 metros. Terminó ese año 1990 con 46 triunfos. El mismo Castillo recuerda sus primeros pasos en Santa Rita. “Yo trabajaba los caballos que Tovar había firmado. Agapito Feijoo me pedía el favor de ejercitarlos, y le respondía: no se preocupe, yo le trabajo los caballos al campeón. Para mí era un orgullo”. Ese año ganó su primera selectiva (Copa Jockey Club de Venezuela con Happy Shoes) y su primer clásico (General Rafael Urdaneta con Air Power), en ambos casos en calidad de aprendiz. En 1991 consiguió hacerse profesional.

 

 

Yo ganaba muy pocas veces en Santa Rita, los entrenadores no me daban mucha oportunidad, aunque tenían razón por ser un muchacho sin experiencia. Tenía ambiciones, quería ser un jinete de primera clase. En la mira aparecía La Rinconada, el escenario que veía por televisión. Y llegué a Caracas por esas cosas de la vida; tuve un problema callejero con un sujeto. Yo me metí con él pero no esperaba que reaccionara tan violentamente. Me clavó una puñalada más abajo del vientre. Y fue ese incidente el que motivó mi salida del Zulia. Ahora, se ve lo que ha pasado” relató en una ocasión Angel Alciro Castillo.

 

Fue el 24 de enero de 1993, cuando se estrena en el Hipódromo La Rinconada, casualmente el mismo día que lo hizo en el Zulia tres años antes. Angel Castillo triunfó al llegar, casi al bajarse del autobús que lo trajo desde Santa Rita. Empezó con un caballo llamado Alcotán, presentado por RafaelTalúaRodríguez. Fue con ese ejemplar que consigue su primera victoria en la capital, el 30 de enero de ese año. Terminó la campaña con 54 victorias, lo que le valió arribar a la sexta posición en la estadística de Jinetes.

 

 

En 1994 se consagró como el mejor en el Hipódromo La Rinconada, ganando 157 carreras (y su primer clásico de grado con Gran Canal en el Francisco de Miranda), repitiendo en el 95 con 153 victorias. Ese mismo año se tituló también en el Hipódromo de Santa Rita con 78 carreras. Su hegemonía se mantuvo hasta el año 1997 inclusive. Para 1998 baja el ritmo, pero un dato importante es que Ángel Alciro Castillo en los días 7 y 8 de febrero de 1998, ganó 10 carreras en el Hipódromo La Rinconada, siendo 4 de estos triunfos de corte selectivo, a saber: Gran Tiro, Blondy, Francisco Urbina y Rafael Rodríguez Navarro. El sábado 7 de Febrero de 1998 ganó con Miss Gitana, Mañanera, Súper Show, Encaletao, Radiance y Mariawaleska. El Domingo 8 de Febrero triunfó con Benigna, Sra. Sandra, Jib Dancer y Charanga Dancer.

 

 

A mediados del año 2000 decide probar suerte en Norteamérica, específicamente en los hipódromos de la Florida, debido a una fuerte suspensión. Su primer triunfo fue en Calder Race Course el 15 de septiembre a bordo de Superslam y el 22 de mayo de 2001 ganó su primera selectiva, el Hialeah Juvenile S., con el potro Tabac. Estuvo hasta el año 2002, donde ganó casi 200 carreras, pero eventualmente viajaba a Venezuela y corría en temporadas cortas, demostrando sus cualidades sobre los purasangres.

 

Angel Alciro Castillo regresó a Venezuela a finales del año 2002 y lo hizo por la puerta grande, ya que se hizo dueño de la estadística de 2003. Los años 2004 y 2005 fueron excelentes para el jockey zuliano, pero a partir del 2006 su rendimiento y las oportunidades fueron mermando. A finales del año 2008, específicamente el 13 de diciembre, fue suspendido por un año sonado caso de Gran Estreno (de su propiedad) y dos meses después, el 7 de febrero, fue nuevamente sancionado por el caso de King Fire, donde los comisarios sentenciaron por dos años más, ya que dictaminaron que había montado negligentemente al caballo, adicionalmente que le faltó el respeto al público. Así que quedó fuera del espectáculo hípico como jinete hasta diciembre de 2011.

 

 

Angel Alciro Castillo, lo admite, ha ganado mucho dinero, advirtiendo que ha hecho inversiones importantes como la de un apartamento en la capital y una hacienda que se compró en el Zulia. Como adivinando el futuro, abonando una siembra que aspira recoger en abundante cosecha. Aprovechó el tiempo para dedicarse a su familia y sus negocios y con respecto a la suspensión comentó en una ocasión: “Mi hijo el mayor dice que siempre soy el superior de los jinetes, me dice siempre eres el mejor papá hasta en la suspensión te los ganas, a fulano lo suspenden por 1 mes, a mengano por un año, y a ti 1 año, hasta 3 años”. Había acumulado 2388 victorias con apenas 8919 montas.

 

La madrugada del 13 de septiembre de 2011 el fusta y su hijo salvaron milagrosamente sus vidas cuando fueron tiroteados a unas cuadras de su residencia en Maracaibo. Gracias a Dios no pasó a mayores. En octubre recibió el permiso especial por parte de la Junta del INH, con la finalidad de galopar en la pista del Hipódromo de Santa Rita y para ponerse a tono. Y a finales del año 2011, el astro zuliano Ángel Alciro Castillo viajó al Norte en noviembre de vacaciones y en la búsqueda de una oportunidad para su hijo Ángel Alciro Castillo Jr. (estaba recién graduado como jinete en Santa Rita), recibió una llamativa oferta y decidió viajar a Filadelfia, específicamente en el hipódromo de Parx Racing.

 

 

 

Inició su nueva etapa como jinete el 16 de enero de 2012 y esperó hasta el 4 de febrero para saborear las mieles del triunfo, con Cuvee Madame. En ese año acumuló 78 triunfos, entre los cuales cuenta el triunfo con Salamera en Calder, el 30 de junio en el J J’s Dream Stakes de US$100,000. En la actualidad el destacado jockey zuliano mantiene la ruta del éxito, viendo con alegría los inicios como jockey de su hijo Ángel Alciro Castillo Jr que debutó el 17 de marzo de 2013 en la pista de Parx Racing y una semana después logró su primera victoria arriba de Peter’s Legend, en carrera donde su papá también corrió. El 7 de abril Angel Castillo se anotó un gran triunfo con Battier en el Fit To Fight  Stakes y el 23 de abril logró su triunfo 300 en Norteamérica con el purasangre Sweetsouthernambar. No conforme, Angel Alciro Castillo viajó a nuestro país y el 19 de mayo se anotó un brillante triunfo en el Clásico Hipódromo La Rinconada con Blue Moon.

 

 

En el año 2014 logró completar mas de 100 triunfos en esa temporada, fue el 9 de noviembre con la potra Bella Campari con la que logró el triunfo número cien en el circuito de Parx Racing. Y en el año 2015, especificamente el 10 de mayo, logró su victoria 500 en el norte con la potranca Rock Hard Doll. “No pienso retirarme. Mientras que me sienta bien arriba de los ejemplares purasangre y me estén dando oportunidades gracias a Dios y la Virgen, seguiré adelante. Voy a pensar en retirarme cuando observe que no me dan las oportunidades y me dejen solo. Allí sí, mijo, me voy. Pero, ahora es que queda Castillo para rato”.

 

 

Fuentes: Lic. Antonio Medina, www.hipicomputo2000.com, Diario Meridiano, Diario Líder, Lic. Manuel Ortega, Ing. Juan Macedo.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 25 de abril de 2013

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