Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Juan Araya

Por Juan Macedo

 

Para muchos, “El MaestroJuan Araya ha sido el jinete extranjero más completo que ha actuado en las pistas venezolanas. En 1945 logró su primera victoria como jinete con Jaratierra y destacó en Chile, su país de origen, e incluso estaba en plena actividad como jinete mientras fungía como profesor de la escuela de jinetes (por lo cual se le conocía por “El Maestro”), cuando fue contratado por los Studs La Pomme y Seabra en 1948 para correr en Argentina. Juan Araya es considerado el más influyente de los jinetes chilenos en Argentina al introducir el tipo de rienda llamado filete, que es la que actualmente se usa en todas las hípicas del mundo.

 

En el año 1948 ganó 53 carreras y en 1949 ganó 46, entre sus dirigidos  figuran Scarlet Orb, Môme, Empeñosa (una de las mejores yeguas en la historia del turf de Argentina), Moslem (el padre de Petare), Arroyo Chico, High Born, Pelirroja, Equinox, Swing, Balán, Early Rose, entre otros. Don Jaime Todd, pionero del hipismo venezolano, presenciando jornadas de carreras en Argentina, se interesó en que el excelente Juan Araya actuara en nuestro país y lo contrató para pilotear los ejemplares de una conocida cuadra. Así fue que recogió sus “macundales” y se vino a Venezuela en el año 1950.

 

 El MaestroJuan Araya ganó la estadística de jinetes del Hipódromo El Paraíso en 1950 con 50 laureles, ganando su primer clásico en Venezuela, el Hipódromo Nacional, con “La LiebreRed Peak; repitiendo en 1951 con 79 Primeros y ganando tres clásicos, a saber: Inauguración y de los Sprinters con Red Peak y Gobernador del Distrito Federal con Stanley.

 

En una ocasión condujo a Florentino del Stud Los Pinos en un clásico (Ministerio de Agricultura y Cría de 1952), ganándolo. Todo fue alegría y una satisfacción para él sin límites por cuanto su ejemplar tenía poco chance en la carrera. El favorito era su compañero de cuadra Papelón, dirigido por Eduardo Jara. Pero sucedió lo inevitable, el caballo fue descalificado por la Junta de Comisarios de aquel entonces debido a que era castrado y la carrera era exclusiva para ejemplares aptos para la reproducción.

 

En 1953 ganó el Clásico Gobernador del Distrito Federal con Integro y el Clásico de los Sprinters con Imprevisto; mientras que en el año 1954 se apoderó del Clásico Ciudad de Caracas con el criollo Cedrón, de los Sprinters con el tordillo Acertijo y el Fuerzas Armadas con Devon’s Hill.

 

El  alazán Devon’s Hill con Juan Araya se desprendió en ese Fuerzas Armadas mucho antes de la curva de los pinos derrotando a Carril con Raúl Bustamante; cuando "El Maestro" iba al repeso el público comenzó a gritarle “Juan, vas a ir preso”, todo porque había derrotado al caballo de Marcos Pérez Jiménez.

 

Durante 1955 se adueño de los Clásicos Inauguración y de los Sprinters con el crack Viviani. En el año 1956 sorprendió con el argentino Tanning en el Clásico Gobernador del Distrito Federal.

 

En cierta ocasión (cuando los jinetes conseguían sus montas ellos mismos, no existía la figura del Agente) Juan Araya se presentó a la cuadra de Millard Ziadie a fin de obtener oportunidades y la respuesta de Ziadie fue perseguirlo con una escoba recriminándole la conducción sobre un tordillo que corrió el domingo anterior. Por supuesto que el susto de “El Maestro” fue mayúsculo, mientras “El Musiú” muerto de la risa le decía “Tu hace que Ziadie queda mal, ahora tu queda mal

 

Juan Araya en el año 1957 acaparó los clásicos de nuestro calendario. Con Hyparco, de Don Federico de La Madriz y Pastor, venció en el Inauguración, el Ministerio de Agricultura y Cría y el República de Venezuela. También con la argentina Ansiedad se llevó el Fuerzas Terrestres y con Gledhill Star el Fuerzas Aéreas. Cuentan que al regresar del clásico que ganó con Ansiedad y bajarse de su sillin Juan Araya fue interceptado por el entrenador de La Majada, Millard Ziadie, ante la difícil situación que significaba aquella derrota ya que ésta era propiedad de "El Platinado", como le decian al Dictador Marcos Pérez Jiménez. Ziadie le reclamo de manera airada su desempeño; a lo que el gran jinete respondio: "rebajese para que pueda pelear conmigo".

 

Ya en el nuevo Hipódromo La Rinconada ganó su último clásico, el Clausura, con la fenomenal argentina Pensilvania. Cuando alguien pretendía pedir explicaciones a Juan Araya después de una competencia, éste respondía: “Así es la Ley en carrera, patroncito”.

 

Juan Araya realizó en Venezuela una campaña relativamente fugaz y sin embargo fue aclamado más de una vez por el entendido público capitalino. Pero como al recordado Juan Eduardo Cruz, la suerte le fue adversa en el Clásico Simón Bolívar. Su última victoria fue el penúltimo domingo de abril de 1960, en una carrera válida para el popular juego del 5y6, conduciendo al gran caballo argentino Bonete, propiedad de Don Gustavo Rotundo Talavera.

 

El Maestro” amaneció el 18 de agosto de 1960 en tren de despedida; recuperándose lentamente de una enfermedad que lo había tenido alejado de las actividades pisteras durante un largo lapso, los médicos le recomendaron que cambiara de clima si quería recuperarse totalmente, y así anunció que tras diez años de actuación con nosotros entendía que le había llegado el momento de colgar las botas y así su presencia en la pista era para despedirse y dejar constancia, de paso, de su agradecimiento por las atenciones, que en los últimos meses le habían dispensado las autoridades.

 

En su tierra natal, corrió y ganó algunas carreras, pero parece que no pudo con el peso. Fue aumentando paulatinamente y le fue imposible continuar, colgando las botas en septiembre de 1962. Recibió la matrícula como Entrenador de Purasangres de Carreras en Chile y fue el 22 de marzo de 1963 cuando Juan Araya, uno de los mejores jinetes que ha hecho campaña en Venezuela, lograba su primera victoria como entrenador con la yegua Pericansia.

 

En 1970 se desempeñó como Maestro del filete en la Escuela de Aprendices que funciona en San Isidro, Argentina, dirigido ese entonces por Alejandro Lhuillier. Para 1975, Juan Araya fue nombrado Director de la Escuela de Jinetes de San Isidro y Palermo, que funciona en Buenos Aires. No sería justo dejar constancia de que su labor en aquel medio fue realmente prolifera.

 

De ese entonces le hemos perdido el paso pero de todas maneras Juan Araya será siempre recordado como un catedrático sobre un purasangre de carreras.

 

Fuentes: Revista Hipódromo, Revista Gaceta Hípica, Sr. Luis Plácido Pissarello, Sr. Antonio Nicolas Tassitch, Sr. Gastón Savino, Sr. Roque Yoris S.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 15 de diciembre de 2011

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