Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Perfecto Antonio Chapellín

Por Juan Macedo

 

Este es un humilde homenaje quien fue en su momento fue el jinete venezolano de mayor éxito, en la época donde brilló Pedro Emilio Yumar y "Cuminaco" Rómulo Francisco Méndez, entre otros. Conocido con el mote de "El Caballero de las pistas", Perfecto Antonio Chapellín González nació el 10 de noviembre de 1919 en El Valle, Caracas y se inició como jinete a la temprana edad de 11 años bajo la enseñanza de "El Chingo" Juan Rodríguez. Según cuenta la historia, ganó su primera carrera con Dioma (aunque otras fuentes dicen que su primer triunfo lo logró con la campeona Tapatapa) y su primera actuación en público fue en el año 1933 con Carabinero, en carrera de dos, que perdió con Celaje, en su primera campaña consiguió 15 triunfos y tardó muy poco tiempo para hacerse profesional. Lamentablemente es poca la información estadística de la época.

 

 

En un día de carreras de 1937 corrió 7 veces (para ese entonces las reuniones constaban de tal número) y ganó seis llegando segundo con la otra monta. Los triunfos fueron con: Cóndor, Caldereta, Chicanán, Halcón, Caprichosa y Carabinero, el segundo fue con Cimarrón. Según los registros, obtuvo seis estadísticas por triunfos obtenidos hasta 1942. Realizó incursiones en el hipismo de Barbados, Granada y Trinidad, donde obtuvo importantes victorias y un bien ganado prestigio profesional, ganando incluso la Copa del Gobernador de Trinidad con Brown Hays. El Caballero fue famoso por su conducta ejemplar como persona y montando pura sangres, con un estilo depurado, con una característica elegante cuando castigaba a los ejemplares que consistía en pegar fuerte atrás y suave adelante sin perder el ritmo y la compostura.

 

Posteriormente Balsamino Moreira y "El NegroJuan Eduardo Cruz practicaron ese modo. Además "El Caballero" asistía a los traqueos con su indumentaria particular, siempre con un chaleco distinto, su gorra inglesa, corbata de lacitos y botas marrones. Ganó una gran cantidad de  carreras especiales de una programación selectiva muy limitada, tanto así que obtiene 19 clásicos, cifra importante en aquella época. Cabe mencionar que fue el primer jinete venezolano ganador del Simón Bolívar, lo hizo en 1952 con Arcaro, defensor de las sedas de Luis Eduardo Freites, bajo el entrenamiento de Salvador Jiménez.

 

Ganó tres veces el Gobernador del Distrito Federal con Tapatapa, Placer y Robby, se impuso en el Sprinter con El Mago, el Hipódromo Nacional con Tapatapa, Silk Cloak y Rebelión, el Presidente de la República con Placer y Calden, el Fuerzas Armadas con Tapatapa, el Junta de Fomento Equino con Maraquero, el Ministerio de Agricultura y Cría con Alajuela, Arrollador y Maraquero, el Jockey Club Argentino con Incauto, el Ciudad de Caracas con Maraquero, el Día de la Armada con Reformed y el Antonio José de Sucre con Araguaney. Como nota curiosa logró sus últimos 4 clásicos en 1953, justo su año de retiro como profesional de la fusta (tres de ellos con el criollo Maraquero y la otra con Reformed). No se había retirado con anterioridad porque esperó ganar el Clásico Simón Bolívar, pero ya estaba agobiado por el peso de 51-52 kgs  y sus 1,69 metros de altura.

 

También ejerció la profesión de entrenador. Como dato curioso en la temporada de 1947 cumplió con mucho éxito la dualidad de entrenador y jinete. El sábado 26 de julio, en la séptima carrera impuso a Sarratea con peso máximo de 58 kilos. El domingo 23 de noviembre repitió la hazaña con Caracas en 1100 metros y 57 kilos. Por cierto, en esa carrera hay una anécdota: Perfecto Antonio Chapellín conduce al ejemplar Caracas y "Pancho" Francisco Gómez a Burlador, ambos aspiraban cuadrar de último. Hubo intercambio fuerte de palabras, hasta que por fin el Juez de Partida obligó a Gómez a hacerlo primero que Chapellín, no sin antes dichos jinetes cruzarse miradas de pocos amigos. En pleno desarrollo se molestaron hasta cansarse, llegando incluso en la recta de llegada (desprendidos en busca del éxito) a "caerse a foetazos" múltiples veces. Así los sorprendió la meta, ganando Chapellín por cabeza. ¿Qué sucedió después?. Fueron llamados al Comisariato y desde allí, directo, tanto Gómez como Chapellín enviados a la Policía. Por supuesto, en la calle, fueron dejados en libertad. Pero "Pancho" Gómez fue suspendido por el resto de la Temporada por lo que resolvió trasladarse a Panamá para continuar corriendo. Transcurridos algunos meses retornó a Caracas y apeló en procura de serle levantado el castigo. Esa apelación, anexa, tenía las firmas de los jinetes y entrenadores respaldando dicha solicitud. ¿Quién firmó de primero entre esos profesionales? ¡Perfecto Antonio Chapellín! Esa actitud de Chapellín (por eso se le conoció como el "Caballero de las Pistas") limó las asperezas y volvieron, "Pancho" Gómez y él, a ser grandes amigos. Fue propietario de Siron y Five Straight, de los cuales tambien montó y entrenó.

 

 

El 19 de agosto de 1951 estuvo involucrado en un accidente que marcó el recuerdo de muchas personas de la época. Se corrió la Copa Conrado Maggiorini. En esa prueba se produjo la rodada del jinete Perfecto A. Chapellín desde el potro Atómico. Hasta aquí todo parece un simple suceso, pero las cosas iban a resultar mucho mas graves. La carrera continúo desarrollándose normalmente, pero Tiburón, ya sin jinete, recorrió la pista en sentido contrario y finalmente se produjo lo inevitable: Atómico fue a estrellarse con los potros Atómico y Tarzán. El choque fue tan violento y espectacular que en el mismo murieron los citados Tiburón y Atómico. Los jinetes Juan Francisco Vidal de Tiburón, Laffit Pincay de Tarzán y Chapellín resultaron seriamente conmocionados. El accidente fue insólito, realmente inesperado. Otro accidente grave fue cuando se cayó de Speed Day, la yegua murió en el transcurso de la carrera y Chapellín sufrió fractura en las dos costillas y estuvo cerca de 7 horas con una conmoción cerebral. También fue preparador de purasangres y propietario, cumpliendo triple rol (incluyendo la de jinete) con los ejemplares Sirón y Five Straight. 

 

Durante el año 1955 "El Incorruptible" decidió retirarse de las actividades hípicas como jinete o preparador. Pero siempre ha sido defensor de la Escuela de Jinetes e incluso viajó a Puerto Rico, invitado especialmente, por allá en noviembre de 1957, y echó las bases de una Escuela de Jinetes de reconocido prestigio internacional donde estableció rígida disciplina tanto en las clases de equitación como en la vestimenta y régimen alimenticio que prodigaba diariamente el comedor de la escuela durante los dos años que duraba el curso de aprendizaje. Pero en 1964 decidió volver a la profesión de preparador, llamado por aquello que denominamos "enfermedad hípica".

Perfecto Antonio Chapellín como instructor de jinetes 

 

Sus últimos años estuvo dedicado a labores de campo y cría de ganado en su finca Arbolito, en El Rastro, estado Guárico. Fue elevado al "Salón de la Fama" del hipismo venezolano en octubre de 1973. Con la desaparición física de Perfecto Antonio Chapellín el 22 de enero del 2003 (acababa de cumplir 83 años de edad), se cierra una página estelar del hipismo venezolano. Está catalogado como uno de los mejores jinetes criollos de la historia, por su inteligencia, buena silla y la forma de pegar con ambas manos.

 

Fuentes: Dr. Mauricio Azar, Sr. José Luis D'Angelo, Revista Gaceta Hípica, Revista Turf, Sr. José Rafael Ball, Sr. Roberto Martín M.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 04 de Enero de 2001
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