Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Samuel Camacho

Por Gabriel N. Ramos

 

El buen jinete Samuel Camacho es un hombre lleno de humildad y sencillez, características que resalta a la vista de las personas que lo conocen. Buen conversador, ameno y franco, amén a que se trató de un excelente profesional del látigo. Nació el 18 de junio de 1953 en Los Chorros de Milla, estado Mérida, pero a corta edad sus padres se mudaron a la Ciudad de Maracaibo, donde realizó sus estudios escolares.

 

Abandonó la escuela por su vocación a ser jinete, sin recibir influencia alguna, simplemente nació del interior de su ser. Perseveró hasta hacerlo realidad, cuando dio sus primeros pasos en la profesión en el Hipódromo de Paraguaná. Estuvo aproximadamente un año en esa tierra coleccionando éxitos hasta que tuvo la suerte de ser seleccionado para debutar en una promoción en el Hipódromo de La Limpia, en Maracaibo.

 

Su primer triunfo como jinete en el Hipódromo de La Limpia lo logró por intermedio de El Pedregal, un criollo que estrenaba “TotoñoJosé Antonio Andrade. Su campaña en el estado Zulia fue positiva, alcanzó más de cien victorias, incluyendo varios clásicos del calendario hípico zuliano como el Rafael Urdaneta y el Instituto Nacional de Hipódromos, ambos con Bregador.

 

Fue en el año 1980 cuando le brindan la oportunidad en el Hipódromo La Rinconada y ese año coleccionó 11 triunfos. Su primer triunfo selectivo lo logró a inicios de 1981 en el Clásico Burlesco sobre el caballo Rey de Bastos (considerado por el mismo Samuel como el mejor caballo que montó). En su corta pero productiva estadía en La Rinconada, fue Ademar Piñango Meléndez el entrenador que le dio más confianza y oportunidades.

 

 

Para marzo de 1983 decidió “mudarse” al entonces recién inaugurado Hipódromo Nacional de Valencia, donde echó raíces. Se mantuvo como un jockey rendidor y ganador, logrando entre 15 y 25 victorias al año, figurando entre los diez más ganadores del patio. Como punto de interés, el 18 de octubre de 1984 Samuel Camacho ganó con Taiwanesa, dándole el primer triunfo a una mujer entrenadora en el Hipódromo de Valencia, la Srta. María Canepa. Fue hasta el año 1987 cuando logró saborear las mieles del triunfo en pruebas selectivas, ganando la Copa Santanita con Hazard y la Copa Alfredo y Héctor Paris con Otoñal.

 

Inspirado, en el año 1988 ganó 56 carreras en 280 montas, suficientes para lograr la Estadística por número de triunfos en el Hipódromo Nacional de Valencia, que incluyó el Clásico Ciudad de Valencia y la Copa Alajuela, ambas con Sinaí. En 1989 fue otra buena temporada, que incluyó la Copa Diamela con Bombón y las Copas Alajuela y Víctor Lara Díaz con Morena Linda.

 

Para el año 1990 Samuel Camacho ganó la Copa Juan Vicente Pérez Michelena con Tourbilord y en el año 1991 ganó las Copas Randy y Día del Trabajador Hípico de Valencia con Mijail.

 

En el año 1992 sufrió una peligrosa rodada que lo alejó de su profesión y aunque, seis años después, en 1998 regresó a la profesión sin obtener victoria alguna. Se mantuvo como traqueador en el Hipódromo de Valencia hasta que decidió mudarse a Ciudad Bolívar con sus hijos Samuel Jr y Sammy para que éstos pudiesen ingresar a la Escuela de Jinetes de Rancho Alegre.

 

Samuel Camacho, que no llegó a correr en el Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar, si lo hizo en los comienzos del Hipódromo de Rancho Alegre, e incluso ganó varias carreras (sobre todo con el ejemplar Agassi que entrenó Freddy Clark), muchos apreciaron y alabaron la forma en que concluía cada carrera por su impecable estilo hasta después de la raya sin deslucir, siempre con las botas en los estribos, digno ejemplo para muchos jockeys de hoy en día. En la actualidad se encuentra retirado de la actividad hípica, viviendo en la ciudad de Valencia, orgulloso del desempeño de sus hijos Samuel Jr. (en Norteamérica) y Sammy.

 

Fuentes: Revista Jockey Pronósticos, Hipicomputo2000, Sr. Magin Zamora, Sr. Trino Pulido, Ing. Juan Macedo

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 30 de agosto de 2012

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