Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Walter Carrión

Por Juan Macedo

 

Walter Enrique Carrión Rivera es oriundo de Guayaquil, Ecuador, pero nacionalizado Venezolano. En el Barrio El Astillero estaban varios muchachos dentro de la hípica como Augusto Toto Rojas y Pedro Cornejo. Comenzó cuidando caballos y fijándose en los jinetes de esa época. Logra hacerse jinete y debutó con el ejemplar Alevoso en el Hipódromo de Jockey Club de Guayaquil, y obtuvo el segundo lugar, con ese mismo ejemplar obtendría su primer triunfo el 12 de octubre de 1940.

 

Su ascenso fue meteórico y se graduó de profesional en seis meses, con 75 triunfos. Después fue contratado para correr en Bogotá y ahí estuvo hasta el año 1947. Cumplió compromisos en el Hipódromo de San Felipe, Lima, Perú. Más tarde fue a Panamá e intervino en el antiguo óvalo Juan Franco. Sin embargo, vino de visita a Venezuela el 8 de julio de 1945, montó algunos ejemplares de Luis Monasterios y Rafael Quiroga, debutando cuarto con Titán y ganando en su tercera actuación con Militar, entrenado por el último de los mencionados. Así Walter se mete en nuestra historia, escribiendo su nombre por primera vez en el hipismo venezolano, aunque comenzaría de lleno en 1949, el mismo año que llegara también Raúl Bustamante. Por su calidad y fuerza en el arreo, fue llamado “Brazo de Oro” por los hípicos de entonces.

 

 

Ingresó definitivamente atendiendo petición de Don Carlos Márquez Mármol y en 1950 triunfa en un Clásico Simón Bolívar inolvidable con el argentino Impetuoso (hizo honor a su nombre en los últimos metros), en medio de un lodazal inmenso. Impetuoso era propiedad de Doña Carmen Esparza de Barboza que deseaba ver lucir sus colores en la magna prueba, aunque el entrenador Alfonso Salvati no estaba de acuerdo, pero cedió ante la insistencia de sus propietarios y lo inscribió en llave con el inglés Suivi, uno de los favoritos. Estaba lloviendo mucho desde el día anterior y entonces Walter recibe una llamada telefónica de Rafael Barboza (esposo de Doña Carmen) para avisarle que “no podía perder”. Era el mejor fanguero de la carrera y no tuvo problemas para desarrollar su avance final, adelantándosele por medio cuerpo a Alykhán, y a cabeza de este llegaba Suivi. Después figuraron Acapulco, Sahara, Prince Debonnaire, Bon Vin y Grieg. Aquel día, los habitantes de Caracas y sus cercanías, soportaron incesante aguacero desde la madrugada, que provocó el desbordamiento del Río Guaire, cuyas aguas invadieron el hipódromo. También fue la primera ocasión en la cual el Gran Premio, se disputó el último domingo de octubre.

           

Walter Carrión se mantuvo en Venezuela hasta principios de 1952, cuando le aplicaron una discutida suspensión después de haber conducido a Mighty Ocean. Así decidió probar suerte en otras tierras, dejando 59 triunfos en nuestra tierra en tres campañas en El Paraíso.

Primero estuvo en Bogotá por corto tiempo, para ir hasta el Oriental Park en Cuba donde participó en tres temporadas (que duraban de seis a ocho meses) y en 1953 peleó la estadística, para culminar segundo a tres triunfos de Avelino Gómez. En las “vacaciones” iba a montar a Canadá y Estados Unidos, especificamente Pimlico, Laurel Park, Atlantic City, Mahmoud Park, Garden State, Tropical Park, Hialeah Park y Gulfstream Park. Sin tener un registro exacto, se calcula unos 800 triunfos en hipódromos foráneos.

 

Una de sus grandes faenas fue una victoria en Gulfstream Park con la yegua Tropic Doll el 26 de marzo de 1970, en esa oportunidad fue especialmente a conducir a la yegua del stud Chamus mientras rendía campaña en La Rinconada.

 

En su tierra natal, Carrión ha sido digno de reconocimientos por su gestión deportiva. En 1966 le otorgaron Diploma y Medalla de Oro como premio a su excelente actuación en el extranjero y lo distinguieron como el Deportista del Año. Ese año Carrión escoltó a Carlos Pérez en la estadística de jinetes. En noviembre de 1974 fue nuevamente invitado a Ecuador, donde ganó dos carreras y fue nuevamente homenajeado por las autoridades respectivas.

 

Walter Carrión se retiró de la profesión de jinete el 28 de octubre de 1979. Para el domingo 4 de noviembre de 1979, el Presidente del Círculo de Periodistas Hípicos de Venezuela, Sábato D'Ángelo, otorgó una placa de reconocimiento a Walter Carrión en reconocimiento a la brillante trayectoria profesional de dicho jinete, que justo ese día "colgaba las botas", arte que ejerció por espacio de más de 40 años. Momentos antes, le había dado una vuelta a la pista de La Rinconada sobre el ejemplar Brazo de Oro, el cual entrena su hijo Tyrone Carrión.

 

 

Walter Carrión siempre decía que “el ejemplar más difícil de llevar a la victoria es el velocista, porque hay que conocerlo muy bien, saber hasta donde puede llegar y administrarlo con bastante certeza para lograr el objetivo, con el atropellador uno viene controlando la carrera y lo más probable que al hacer correr, el caballo responda”. Sin duda un jinete enérgico que no pudo ganar estadísticas, pero tiene una campaña que revela su calidad de campeón. Se mudó al estado de Florida, Norteamerica, donde continuó trabajando en la hípica hasta el año pasado cuando se retiró y actualmente vive en Colorado.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fija (Ecuador), Srta. Marilyn Carrión.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 27 de Abril de 2006

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