Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Angel María Gudiño

Por Antonio José Medina

Las carreras de caballos en Venezuela y sus apuestas, forman parte de un acto muy significativo en todos los estratos sociales. La pasión por el hipismo cautiva a casi todos los venezolanos, que siempre recuerdan a sus grandes figuras tanto fuera como dentro de la pista. La historia de Ángel María Gudiño nos erizó la piel cuando, día tras día, nos acercamos a una posible verdad de su destino. Entre amigos y colegas preguntamos qué será la vida de Gudiño. Por cierto, empleados del hipódromo mantienen la tesis que está fallecido. Sin embargo, esa información no llenó nuestra interrogante.

Por ello iniciamos una investigación casi completa de la vida de un hombre especial dentro del hipismo nacional, que bajo sus manos prodigiosas, llevó de las bridas a grandes ejemplares como palafrenero oficial desde le época de El Paraíso.

Nació en Caracas el 21 de septiembre de 1908. Comenzó sus labores, de acuerdo al expediente, el 23 de marzo de 1934 en el hipódromo El Paraíso y su primer sueldo fue 8 bolívares por reunión. Por sus manos pasaron grandes ejemplares como Gradisco, Senegal, Viviani, Lanzarina, Caimán, El Chama, Integro, Trinycarol, Gelinotte y un centenar de equinos que también brillaron en la arena de El Paraíso y La Rinconada. Palafrenero y Oficial B del Ministerio de Educación. Una historia sensible para los que amamos las carreras de caballos

En el archivo muerto del Instituto Nacional de Hipódromos, reposa el expediente de Gudiño. En las amarillentas páginas detectamos un dato que estremeció nuestra alma: su renuncia. El 28 de febrero de 1993 el hipódromo liquida sus servicios, como un complemento de beneficios económicos por la irrisoria suma de 92 mil bolívares, tras 59 años de labor ininterrumpida en el espectáculo de las carreras de caballos. Como dato extraño, aparece la liquidación, pero jamás con la firma y cédula de Gudiño, totalmente en blanco. ¿Quién retiró el dinero?.

Se sentía una persona solitaria, sin abrigo familiar. En esa planilla, solamente aparecieron sus sobrinos: Juan Linares Gudiño, Félix Velásquez Gudiño y Gladis Linares Gudiño.

En la división de Personas Extraviadas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, apareció el expediente N. E-718-718555 de Ángel María Gudiño. Comisario Oswaldo Guevara, encargado de esa división, manifestó que el 15 de octubre de 1996 sus familiares presentaron la denuncia sobre la desaparición del palafrenero.Posteriormente contactamos a Juan Linares Gudiño, de 73 años de edad, uno de los sobrinos del extraviado. Reside en la urbanización Las Palmas en Caracas. "Tenía trastornos mentales. A veces no sabía su nombre. Un día salió y jamás regresó a su apartamento en San Martín. Lo buscamos por toda Caracas y no lo conseguimos. Hoy tendría 94 años de edad. Mi tío era muy tranquilo, pero últimamente había perdido la memoria", afirma el pariente.

Comisario Oswaldo Guevara de la división de Personas Extraviadas de la Policía Judicial, ratificó que todavía Gudiño se encuentra solicitado y no existe señal de vida y fallecimiento, ya que el organismo policial mantiene estrecha relación al menos con la morgue de Bello Monte en Caracas. "Iniciaremos otra investigación por hospitales, casas hogares y otras dependencias en el interior, para determinar qué paso con este señor querido por la hípica nacional", promete el funcionario.

Gustavo Ávila, ex jinete y juez de La Rinconada, lo recuerda con mucho cariño. En el despacho del comisariato en el piso 5 del edificio sede del INH relata: Un viernes en la mañana le observo en el hipódromo y uniformado de palafrenero. Entonces él me dice. "Oye Gustavo llegué temprano para las carreras". Después le respondo: "Hoy es viernes Gudiño". Eso fue en el año 1995. Esa decir, había perdido la memoria. Es el momento de recordarlo por siempre, fue un emblema del hipismo venezolano, señala con tristeza.

 

Jorge Yánez, destacado reportero gráfico en La Rinconada y fiel compañero y amigo allí en la propia arena del óvalo, garantizó que oficialmente no conoce el fallecimiento del personaje. "No tengo esa información, pero él tenía residencias en Los Rosales, San Martín y unos terrenos por el estado Miranda. Fue un hombre tranquilo y excesivamente puntual en su trabajo. Deben intensificar las investigaciones, porque se trata de un ser humano excepcional que entregó toda su vida al hipismo nacional. Las autoridades competentes tienen que responder", asevera sin obstáculos.

Ángel María Gudiño todavía está vivo en los corazones de los hípicos que le admiramos su tenacidad. Sin embargo, duele decirlo, tras casi 6 años de desaparecido cuesta pensar que se encuentre en un rincón de nuestro país pasando sus últimos días de su vida. Posiblemente si otro fuese el personaje; quizás con más poder económico y social, hubiese aparecido de inmediato, vivo o maltrecho, para ser entregado en los brazos de sus familiares. Se pierde inexplicablemente una singular representación de la hípica nacional. Ojalá que los cuerpos policiales se avoquen en este caso, para poder rendirle homenaje a Ángel María Gudiño, incalculable ejemplo de constancia y empeño. (Fotografías cortesía de Mirko Ypsa y Gustavo Sansón)

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 04 de Enero de 2001
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