Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Carlos Vogeler Rincones

Por Juan Macedo

 

El Dr. Carlos Antonio Vogeler Rincones nació el 10 de junio del año 1918 en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, hijo del diplomático Carlos Vogeler Arriens y de Doña Olivia Rincones Baldó. Es importante hacer conocimiento que su amor al hipismo hay que ligarla a la larga trayectoria de su padre que llegó a ocupar importantes cargos en la Directiva del Hipódromo Nacional El Paraíso por los años ‘30. Para ese entonces, los propietarios de ejemplares purasangres de carreras eran considerados como verdaderos deportistas porque las carreras que se realizaban apenas con cuatro animales eran motivos posteriormente de muchos comentarios debido a que se alegaban razones al por qué se perdió el ejemplar. Durante esa época, el Sr. Carlos Vogeler Arriens tenía bajo su propiedad a los ejemplares Indiecita y Doña Flora, los que a la postre rindieron actuación por demás encomiable y hasta se llegó a decir que eran las mejores yeguas que actuaban en la pista del Hipódromo de El Paraíso.

 

El Dr. Carlos Vogeler se graduó de Geólogo en la Universidad de Kansas y realizó Postgrado en la Universidad de Colorado y en la Universidad Central de Venezuela. Prestó servicios en la Compañía Mene Grande por espacio de catorce años; posteriormente pasó al Ministerio de Minas e Hidrocarburos a desempeñar el puesto de Geólogo en Cálculo de Revisión de Petróleo, y fue Director Principal de Petróleos de Venezuela. En el ámbito de la empresa privada, fue Presidente de Geotécnica, Presidente de Petrogas, Director-Gerente de Simar del Ecuador, Presidente de Protexa de Venezuela, Presidente de la Cámara de la Industria del Vidrio y la Cerámica, Director del Consejo Venezolano de la Industria, Vicepresidente y Presidente de la Asociación Latinoamericana de Productores de Vidrio, Presidente de Fede Uropa, Miembro de la Junta Directiva del Diario El Nacional, Vicepresidente del Consejo Nacional de Economía, Presidente de Eudocrédito y Presidente de Fedecámaras, entre otros.

 

Como propietario de caballos de carreras, el Dr. Vogeler ha tenido primeramente a Lendore, el cual duró mucho tiempo sin poder salir de perdedor, habiendo sido ello después de 18 meses de actuaciones, cuando logró conseguir el triunfo y de paso para los aficionados el verdadero leñazo de la tarde. Sin embargo, para su dueño fue objeto de honda satisfacción, porque esperaba la victoria cada vez que intervenía. Con el tiempo adquirió a los ejemplares Guachafitero y Alboroto, los cuales entrenó Marcos Olivares; de los dos, el primero de los nombrados, es el que ha conseguido mayores triunfos; en cambio el segundo, pese a haber venido precedido de gran fama, no respondió lo esperado.

 

Entonces llegó El Chama, cuya historia es conocida. El Dr. Carlos Vogeler comentó en una ocasión “El Clásico Simón Bolívar lo había perdido El Chama frente a Préndase, pero llamamos por teléfono a Mr. Shapiro en Laurel Park para que invitara al perdedor y el Mr. Shapiro contestó que ya no había tiempo o en todo caso que no se podía. Entonces el propietario de Préndase le contestó diciendo que entonces si no iba El Chama, el otro tampoco asistiría. Hubo un toma y dame y por fin aceptó Mr. Shapito invitar a El Chama. Juntos salieron en un avión, de hélice, comercial rumbo a Dulles Airport en Washington, vía Miami. Cuando llegó el avión a ese aeropuerto norteamericano, los dos caballos titiritaban porque estaban congelados del frio. Un empleado de la línea cuando vio la situación se fue hasta un avión de pasajeros y buscó varias cobijas que mojaron en agua caliente y se las pusieron encima a Prendase y a El Chama. Sumamente preocupado por la tardanza del transporte terrestre, Jack La Belle masajeaba los ejemplares y les cambiaba las cobijas calientes. Así dando tumbos terminaron de llegar a Laurel Park. Tuvieron que cumplir con la cuarentena y cuando por fin salieron para ser llevado a sus boxes, los dos caballos habían perdido un montón de kilos de peso y estaban muy espichados.  Sólo al pasar cuatro días pudieron salir a la pista por primera vez con "El Colorado” Gutiérrez sobre el flamante ganador de nuestro magno evento Prendase y con el maestro Raúl Bustamante iba El Chama. No lucieron nada en los aprontes y los entendidos de USA no le daban posibilidad alguna. Inclusive sigo todavía sentido porque no nos habían invitado a una cena de gala la noche anterior al International. Ya Raúl Bustamante, el día anterior, jueves, había dicho a Jack y a mí que El Chama andaba en el aire. Cuando Raúl Bustamente se hizo caballero sobre El Chama me dijo "Por Venezuela y por Chile ganamos la carrera” y le alzó el látigo. Se dio la partida y el resto es historia. En los últimos 400 metros era Venezuela con Prendase y El Chama quienes decidirían la carrera. En los últimos brincos El Chama se creció y ganó la carrera con su compañero en el segundo lugar. Total Venezuela, primero y segundo. Se comenzó a buscar la bandera de Venezuela para izarla, al tiempo que comenzaba el Himno Gloria al Bravo Pueblo. Me lancé desde un primer piso y me disloqué un tobillo pero igual fui a dar cuenta después de la celebración de la entrega del trofeo. Venezuela con estos dos excepcionales caballos Argentino/Venezolanos, había logrado lo imposible ganar y escoltar en el mundialmente famoso Washington D.C. International

 

 

El Dr. Carlos Vogeler Rincones, al igual que su padre, llegó a ocupar importantes cargos en la Directiva de los Hipódromos Nacionales, incluso tomó el cargo de Tesorero de la Junta Directiva del Hipódromo. También fue criador, ya que a finales de los ’60 fundó, en sociedad con el Dr. Alfredo Toledo Guerrero y los Sres. Juan Delfino y Henry Lord Boulton, el Haras El Recreo, ubicado en Montalbán, Estado Carabobo, De este proyecto, que duró unos 8 años, salieron notables purasangres de la talla de El Aventurero, Tonka, Baklava, Altivo, Motatán, Patacón, Miss Cocada, Los Angeles, Ataca, Conoma, Ruta G, Katmandú, Guaricupersi, Pachanguero, Notre Dame, Snow Record, Flor de Espada, Yosemit, Volcán, Burbuja, Anny Manzana, Mil Hojas, entre otros.

 

El Dr. Carlos Antonio Vogeler Rincones fue un hombre afable y cordial, sumamente conocido dentro del ambiente hípico, ya que fueron muchos los años que llevó asistiendo a las carreras de caballos. Falleció el 12 de julio de 1991, dejando un gran pesar entre sus familiares, amigos y dentro del mundo hípico.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, Sr. Diego García Ortín, Fedecámaras (foto).

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 25 de mayo de 2017

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