Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Eloy Pérez Alfonzo

Mr. Chips deja huellas

Por Antonio José Medina

 

Por 31 años Eloy María Pérez Alfonzo "Mr. Chips" estuvo narrando las carreras. Desde su casa, y con total lucidez, rememoró su pasión por el hipismo

 

Nací en Caracas el 15 de diciembre de 1914. Tengo más de 90 años; pero, me siento bien. Desde los 10 años de edad me llamó la atención montar a caballo. Fíjese, por las haciendas de café y cacao paseaba sobre un burro mulero y otros ejemplares con la ayuda de mi papá. Mi hermano, Juan Pablo, es conocido como el padre de la OPEP."

 

 

"Mi infancia fue jocosa. Por cierto caí preso por lanzar tachuela por las cercanías de la Plaza Bolívar. En serio, hasta me colocaron grillos en los pies. Me daban de comer pan y agua. Me salvé por un tío. Mi bachillerato fue en el colegio San Ignacio de Loyola. Ya a los 18 años me sentía maestro y hasta escribí en la sección de deportes de El Heraldo, específicamente, de pelota vasca. Ese tiempo fue maravilloso. Antes de narrar las carreras, gozaba un puyero llevándole serenatas a las novias que vivían en la Plaza Concordia en Caracas".

 

En el Hipódromo de El Paraíso se vivió el hipismo romántico. En 1935 allí narraba Luis Plácido Pisarello. Tres años después comenzo su tarea y cambió el estilo de las narraciones hípicas. Por ejemplo, al aparato de partida lo llamó la gatera. Además, decía “en los 600 metros finales y en cámara lenta” y después gritaba al final “aquí está la metaaaa”. También fue propietario con el Stud La Cruz de Hierro, criador y dueño del Haras La Cruz de Hierro.

 

Eloy Perez Alfonzo en La Limpia

Eloy Perez Alfonzo en La Limpia

 

El seudónimo de Mr. Chips nace en una película que disfrutó en el teatro Hollywood. Fíjese, era casi el mismo perfil. El personaje fue maestro de escuela. La película se llamaba Goodbye, Mr. Chips. "Me gustó y desde ese momento nació mi distintivo en la narración hípica en Venezuela".

 

Cuando RCTV incursionó en la Hípica en 1954, lo hizo con su programa llamado Torneo Hípico que trasmitía los programas de carreras los sábados y domingos desde el Hipódromo de El Paraíso. Además de Don Eloy, el elenco lo conformaba Luis Placido Pisarello, Carlos León Garrido, Alberto Blanco Uribe, Aquilino José Mata y Miguel Toro.

                           

"El momento más espectacular en mi carrera de 31 años de trabajo, fue, sin duda, el triunfo del caballo criollo Socopó en el Clásico Simón Bolívar de 1966. Su avance fue genial. Y después de la raya destaqué la cría del purasangre en nuestro país. Fue histórico".

 

"Ese día del Simón Bolívar había cerca de 30 mil personas en las tribunas. Narré esa carrera. El triunfo de Socopó fue lo más grande de La Rinconada. Por primera vez un criollo le ganaba a los importados en ese clásico y frente a ingleses y argentinos. Cuando lo observé ganando, fue una emoción grande. Gritaba y gritaba de la emoción luego de pasar la raya. Lo espectacular fue que los aficionados se lanzaron a la pista a recibir al caballo. Un momento de gloria del hipismo venezolano". Otra narración de antología fue el Clásico Fuerzas Armadas de 1970, protagonizado por Macanao y Paraje.

 

 

"Formé parte de la directiva del Hipódromo La Rinconada junto a Francisco Flamerich y Nicolás de las Casas, entre otros. Inauguramos La Rinconada, solamente con la tribuna central. Es más, colocamos autobuses gratis en diferentes partes de Caracas para ese día. Trasladamos doce mil personas al hipódromo y regresaron a sus casas en la misma ruta y totalmente gratis”. Otra de las preferencias de Eloy Pérez Alfonzo está vinculada a las bellas artes, como profundo conocedor y consumado coleccionista de obras pictóricas. Adquirió para el INH, algunas famosas que formaron parte del patrimonio cultural de esta institución. Esta iniciativa sirvió para que el INH, organizara una exposición anual, en las cuales participaron renombrados artistas nacionales, actividad que posteriormente dio paso al Museo Alejandro Otero, construido en terreno perteneciente al hipódromo capitalino. Además ha incursionado como pintor.

 

"En cambio, el instante más duro fue cuando en diciembre de 1969 y en el gobierno de Rafael Caldera, el hipódromo canceló mi licencia para transmitir las carreras de caballos por Radio Caracas a través de Torneo Hípico. Fue la mayor decepción. Es como si me hubiesen cortado la vena aorta. Muy duro. Allí comenzó mi despedida del hipismo como narrador".

 

"Por eso, suspender hoy las transmisiones hípicas es un disparate. Es un maravilloso deporte. Tenían que multar a los dateros que ya copan todas las páginas de las revistas especializadas y de los espacios radiales. La mayoría suelen chantajear a los lectores y oyentes. Eso de que “tengo un fijo que paga una fortuna; pero, para saberlo todo tienes que llamar a la novecientos”. Por Dios, qué es eso. Hoy tenemos más dateros que periodistas hípicos", dijo Pérez Alfonzo quien no se pierde una mañana sin leer la prensa y escuchar los pocos programas hípicos radiales.

 

Hace menos de diez años fue al Hipódromo La Rinconada y sentio nostalgia por el estado de deterioro de sus instalaciones. "Aquí tienen que unirse todos los gremios y luchar por este espectáculo que lo sigo desde mi morada”. Lamentablemente Don Eloy Pérez Alfonzo falleció el sábado 18 de mayo de 2013, a los 98 años de edad.

 

Fuentes: Reportaje publicado en el Diario Líder, Sr. Edipson Andrade Bravo (fotos), Ing. Juan Macedo (actualizaciones)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, lunes 19 de marzo de 2007

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