Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Federico Carmona Perera 

Un hípico como pocos

Por Michael Mederos

 

El 14 de febrero de 1937 Federico Carmona Perera llegaba a los 9 años de vida, y el regalo que su padre le entregó fue de esos que perduran en el tiempo y te cambian la vida, marcando un camino a seguir: fue la yegua Dos Minutos aquel regalo que transformó al niño Carmona en un flamante propietario.

 

Federico Carmona es un hípico que ha dedicado toda su vida a esta actividad. Es un hípico de corazón y en esta edición le rendimos un pequeño pero merecido homenaje. Don Federico Carmona Perera nació el 14 de febrero de 1928 en la Ciudad de Barquisimeto, contrajo matrimonio con la distinguida dama Doña María Josefina Ghersi-Ghersi, procreando tres hijos, Federico de Jesus, Beatriz Tereza y Armando

 

Un hípico de toda la vida

Federico Carmona da sus primeros pasos en el mundo hípico en los tiempos en el que este deporte vivió su época dorada, específicamente en la era del Hipódromo El Paraíso. Eran los tiempos de Juan Vicente Gómez, quien fue un personaje que impulsó esta actividad, incluso como propietario de varios ejemplares (como cosa curiosa cada vez que corría en equino de su propiedad tenía que llevar el número 1). En estos tiempos se permitía la importación, la gran mayoría de los caballos que participaban en las carreras eran provenientes del sur del continente (Argentina, Chile y Uruguay), existía el registro formal, todos los ejemplares estaban debidamente identificados y con sus papeles en regla, salvo una que otra excepción, como por ejemplo en algunos casos de caballos criollos de padres desconocidos.

 

En esa época los hípicos eran pocos y vivían este mundo con gran pasión. Por supuesto existieron varios personajes que dejaron huella: uno muy especial fue el Sr. Juan Carmona, quien fue un entusiasta propietario que hizo de todo para apoyar, impulsar y mejorar la actividad hípica, sobre todo a raíz de la muerte de Juan Vicente Gómez en 1935, cuando él, junto a otros personajes como Jesús Corao, Cecilio Terife, Luís Werner, asumió la dirección de las actividades hípicas y la administración del hipódromo. Entre otras cosas pusieron dinero de su bolsillo para mejorar el espectáculo, así como los premios de las carreras.

 

Juan Carmona acostumbraba ir frecuentemente a ver los traqueos junto a sus hijos, Juan y Federico Carmona, este último apenas un niño de 3 años de edad. Es en ese entonces cuando Federico Carmona entra en contacto con los caballos y se enamora de la actividad, y precisamente fue por eso que aquel 14 de febrero de 1937, en su cumpleaños número 9, su padre le cambió la vida en forma definitiva con el regalo de una hermosa yegua zaina importada llamada Dos Minutos, hija de Fax Favor en Primavera, que en su país de origen correspondía al nombre de Fogatita, es en ese momento cuando Federico Carmona se convierte en propietario de su primer ejemplar de carrera. Carmona expresó “mi padre puso a la yegua a mi nombre y me dijo que todo lo que produjera era mío…En ese tiempo los premios estaban alrededor de los 300 y 500 bolívares y todo lo que ganaba lo fui colocando en una alcancía que podía disponer de ella cuando quisiera”.

 

Federico Carmona hace su debut como propietario con Dos Minutos, el 9 de mayo de 1937, en la primera carrera de ese día en distancia de 1.500 mts, donde se disputaba el Premio Anzoátegui, en aquel entonces en todas las competencias se disputaba algún trofeo, pero no eran Copas, ni Clásicos. La competencia era apta para caballos purasangre del grupo 3-A Maiden. Dos Minutos de 5 años de edad, llevó la gualdrapa número 4, fue guiada por Ernesto José Ustáriz y corrió para los colores de Federico y Juan Manuel Carmona de camisa blanca con bolos negros, mangas rojas y gorra roja. El estreno para Federico Carmona como propietario no pudo ser mejor, pues la yegua se anexó la victoria agenciando un tiempo de 101"1.

 

 

Desde ese día Carmona se convirtió en propietario hasta la actualidad, cumpliendo 70 años desempeñando esa labor, aunque Carmona confesó que en aquel entonces no era un propietario continuo, es decir que en ocasiones pasaban años sin tener un ejemplar que fuera de su propiedad.

 

Una semana después, el 16 de mayo de 1937 ocurrió otro debut: el de los colores que serían conocidos años más tarde como los del Papá Juan, pero en ese momento no era Stud Papá Juan, sino Stud Gustavo Antonio Carmona. Esos colores de camisa y mangas azul oscuro con lunares amarillos y de gorra amarilla los lució el jinete Ustariz sobre un caballo chileno llamado Anare (Tagore en Bellefontaine), que hizo su estreno ese día en Venezuela en la quinta competencia del programa en 1.500 metros y arribó en el segundo lugar detrás de Ayacucho, un ejemplar que como nota curiosa en esa carrera obtuvo su segundo triunfo de la tarde, ya que había ganado en la primera carrera del programa en distancia de 2.000 metros. Cosas de la época.

 

Carmona en esos años no sólo se dedicó a ser propietario, sino también desempeñó varias labores ligadas con la actividad hípica. Su primer trabajo en el hipódromo de El Paraíso fue el de correo a los 12 años; Carmona explica, “en aquella época no existía la tecnología que tenemos actualmente, así que mi labor era que después de que se confirmara cada carrera, debía pasar por todas las taquillas informando los dividendos”. En ese trabajo Carmona ganaba la cantidad de 10 bolívares en toda la tarde más un bolívar para el autobús. Luego a los 14 años de edad, su jefe Sr. Celso Serna le ofrece un nuevo empleo, el de vender en taquilla, en la que ganaría 20 bolívares mas el bolívar del autobús, pero para esa labor tenía que tener mínimo 15 años, Carmona relató, “Celso Serna me dijo que le dijéramos a mi papá que me alargara los pantalones y así me ponía en taquilla... me alargué los pantalones y a la semana siguiente estaba trabajando en la taquilla (risas)”. Posteriormente a los 17 años de edad aproximadamente, Carmona junto a un socio decide montar su propio sellado en la zona de Cacaito; “allí me fue de maravilla hasta que me gradué en la universidad”, comentó.

 

Federico Carmona también ha ejercido varios roles en la directiva del hipódromo o en asociaciones, en el periodo 1969-1974 fue representante de los propietarios en el Directorio del I.N.H., rol que también asumió durante dos años en el periodo que estuvo Eduardo Larrazábal Eduardo como Presidente del hipódromo. En el Jockey Club de Venezuela (JCV) ha sido miembro de la junta directiva desde hace muchos años y fue su Presidente en el periodo desde 1994 hasta 1998. Además, Carmona formó parte de la junta directiva que fundó Cavepro, junto a Luís Pulgar, entre otras personas.

 

El inicio del Stud Papá Juan

Los famosos colores del Stud Papá Juan, cuyo nombre es en honor al padre de Federico Carmona, aparecieron, como ya contamos, por primera vez con Anare, pero es en 1962, con Rompemar (60, Tried And True en Caracal por Moslem), cuando aparece formalmente el nombre de Stud Papá Juan. Este Rompemar es uno de los caballos más especiales de Carmona: cuando lo adquirió el potro había participado en 3 carreras, en las cuales había obtenido 3 segundos. En su cuarta carrera en distancia de 900 metros, Carmona recuerda que antes de esa cuarta presentación el entrenador Abigail Colmenares le dijo, “mañana corre un caballo llamado Rompemar en 900 metros y no pierde, es un campeón, el dueño es un gringo que si le das 60 mil bolívares hoy te lo vende y mañana mismo corre para ti”, Carmona hizo caso al consejo de Colmenares y compró al potro que al día siguiente ganó galopando, aunque no corrió con los colores del Papá Juan, ya que el ejemplar había sido inscrito con los colores del norteamericano, pero para la siguiente actuación apareció por primera vez oficialmente los colores del Papá Juan.

 

Rompemar resultó ser un gran caballo tal y como lo había predicho Colmenares, rápidamente comenzó a ganar carreras y a tener varias figuraciones selectivas, era un ejemplar con mucha velocidad, batallador y fajador como pocos. En el Clásico José Antonio Páez del año 1963, Carmona pensó que podía obtener su primer triunfo clásico, Carmona relató “lo montó Carlos Pérez y recuerdo que después que Colmenares le dio las instrucciones, yo le dije ‘lo único que te voy a decir es que este caballo va salir en punta, córrelo pegado a la baranda, entrarás adelante en la recta final y no permitas que te quiten la baranda”. La pista estaba fangosa y la carrera se desarrolló como se había planteado, Rompemar entró adelante en la recta final, pero ante la atropellada de un ejemplar que venía por fuera, el jinete lo abrió un poco y es en ese momento cuando Noche del Sur (Kings Hope en Southern Eve) aprovechó para colarse por dentro y al final arrebatarle el triunfo a Rompemar en un final no apto para cardiacos. “sí el jinete cumplía las instrucciones habría ganado mi primer clásico ese día” recalcó Carmona. En las dos coronas restantes volvería a ocupar el segundo lugar detrás de Fair Kill (Killard en Fair Charger).

 

Carmona había estado cerca de ganar un clásico, pero aún no lo lograba, siempre le habían arrebatado el manjar de la boca cuando todo parecía indicar que lo conseguiría, pero es en agosto del año 1963 en el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación cuando Federico Carmona y Rompemar por fin sabrían lo que era ganar un clásico.

 

El favorito era Polizón (Regalón en Baguette) y Carmona recuerda una anécdota especial, “yo juego poco, pero en esa ocasión me sentía seguro del triunfo y fui a apostarle a mi caballo; el dueño de Polizón, Manolín, me dijo ‘vas a botar tu dinero’ y yo le respondí ‘te voy a ganar’”, y así fue, Rompemar se anexó el clásico, el primero para el ejemplar y Federico Carmona, lo que no pudo lograr su padre si lo consiguió el hijo: ¡ganar un clásico!, su padre, aunque siempre lo deseó y lo intentó nunca pudo ganar un clásico, pero su hijo sí. Por suerte para Rompemar y sobre todo para Federico Carmona no sería el último, vendrían muchos más, “después de este clásico vinieron muchos éxitos más de los cuales estoy orgulloso, no sólo con Rompemar porque he tenido la suerte de tener grandes caballos”.

 

 

Definitivamente este Rompemar fue un ejemplar único para Federico Carmona, fue el que corrió por primera vez con los colores del Papá Juan, le dio su primer clásico y varios más, fue un gran corredor, ganó 21 carreras, pudo vencer a importados de gran calibre, fue campeón criollo a los 3 años y a los 4 y más años, en pocas palabras fue un ¡campeón!.

 

Desfile de campeones

Después de Rompemar, continuó el desfile de grandes caballos propiedad de Federico Carmona Perera. La lista es larga, pero entre los más importantes tenemos al argentino Chatiment (68, Cardington King en Fouetee por Sideral), un gigantesco ejemplar de aproximadamente 500 kilos, que costó la cantidad de Bs. 60 mil. Chatiment dio grandes satisfacciones a Carmona y estuvo a punto en dos ocasiones de darle a su dueño sus victorias más importantes, al arribar en el segundo lugar en dos años consecutivos en el Gran Premio Internacional Simón Bolívar. A pesar de eso Chatiment ganó el Clásico Jockey Club de Venezuela (2 veces) y el Gobernador del Distrito Federal, entre otros.

 

 

En esa época vino quizás la mejor potra que ha tenido Federico Carmona, estamos hablando de Azucarada (69, Hylander en Azuquita por Mighty Ocean), una yegua del Stud Abi-Car, que era una sociedad entre Carmona y Alberto Abilahoud, uno de los grandes socios de Carmona, al cual estimó mucho. Azucarada fue una hija de Azuquita, que fue propiedad de Carmona y fue criada en el Haras Ranco. Cuando Azuquita fue a la cría, en ese momento estaba como semental Hylander (Hyperion en Herringbone), Carmona expresó, “Para mí, Hylander es el mejor pedigree que ha venido a Venezuela...Su propietario Enrique Soto Rivera cobraba 10 mil bolívares por el servicio del semental, que era mucho dinero y nadie se lo pagaba… Pero aún así cuando estábamos en la barra del Jockey Club de Venezuela, le dije: ‘te pago los 10 mil bolívares para que me sirva a una yegua llamada Azuquita’, él inmediatamente pidió una botella de champaña, tomó el cheque, lo mostró y expresó ‘¡por fin hay alguien que sabe de hípica!’…Así se hizo la negociación del servicio de Hylander”.

 

El resultado del cruce entre Hylander y Azuquita fue una potra de nombre Azucarada, que resultó ser muy fina y parada de manos, cuando Carmona se la llevó a su preparador Abigail Colmenares, este le dijo “esta potra no debuta”; luego la presentó con Luís Morales Balestrazzi quien expresó lo mismo, es entonces cuando Carmona busca a Antonio Jacial, con quien nunca había tenido un ejemplar. Jacial fue jinete pero una lesión lo obligó a dejar la profesión, Carmona indicó “Jacial era el indicado para la yegua, porque no le iba a hacer nada, sólo la mantendría con galopitos y bueno, la campaña de Azucarada habla por sí sola”.

 

Azucarada hizo su campaña con Antonio Jacial, e inmediatamente empezó a responder, resultó ser una gran yegua, una gran campeona; su campaña de 11 triunfos en 14 presentaciones así lo refleja, se impuso en varios clásicos, inclusive obtuvo el Gustavo J. Sanabria por margen de 21 cuerpos, en la mayoría de sus victorias triunfaba con suma comodidad. Ganó dos coronas de la triple para yeguas, pero por mala suerte, la campeona se lesionó días antes de efectuarse la tercera corona, motivo por la cual tuvo que ser retirada y se perdió la oportunidad de tener otra triplecoronada en nuestra historia.

 

 

Luego  apareció  quizás  uno  de  los  mejores ejemplares  de  la  historia  hípica  venezolana, Torrejón  (75,  Sadair  en  C’est  Cela  por  Sword Dancer),  un  hermoso  alazán  cara blanca,  que  fue  en  sociedad  con  Moisés Benacerraf  y  Alberto  AbilahoudTorrejón comenzó  a  dar  frutos  desde  temprano,  pero  la nota  lamentable  de  la  historia  de  este  gran caballo  fue  en  la  TripleCorona,  el  equino  había  ganado  las  2  primeras  coronas  y cuando  todo  parecía  indicar  que  se  convertiría en  un  nuevo  triplecoronado,  ocurrió  aquel tristemente  célebre  incidente  en  el  que  el jinete  Nerio  Enrique  Atencio,  a  bordo  del ejemplar  Petrosón  (1975, Petronio en Añeja por Marc),  salió a perjudicar a Torrejón en todo el trayecto. Carmona recalcó “menos mal que lo llevaba Moreira porque sino pudo haber ocurrido algo peor”. El resultado de la carrera no pudo ser otro que Torrejón arribando fuera de pizarra y un jinete suspendido por 10 años. Sin embargo, poco tiempo después Atencio se acercó a Federico Carmona con toda su familia, le pidió perdón y Carmona, entonces miembro del Directorio, promovió la suspensión de la pena, gesto que indudablemente realza su calidad humana.

 

 

 

Aunque Torrejón no pudo triplecoronarse, sí pudo darle una satisfacción inmensa a Carmona al ganar el Simón Bolívar, y lo hizo en forma contundente, “en la recta final sabía que Torrejón ganaba”. Fue Caballo del Año y Campeón tresañero en 1978.

 

Posteriormente  vino  Sweet  Candy  (1977,  Bold And  Brave  en  Thehexess  por  Blue  Prince),  uno  de  los  pocos  ejemplares  propiedad  de Carmona  cuyo  nombre  no  es  en  español, “el nombre lo escogió mi hija Beatriz… Siempre  he  pensado  que  los nombres  de los caballos deben ser en castellano”,  explicó  Carmona. Sweet  Candy, que  corrió  para  las  sedas  del  Stud Eureka que  era  una  sociedad  entre  Carmona  y Henry  Rodner,  fue  un  gran  ejemplar  que muchos  recuerdan,  sobre  todo  los  nuevos hípicos, como el caballo que le quitó la Triple Corona a la súper campeona Gelinotte (1977, Never Bend en Mariachi por Princequillo); no obstante, Sweet Candy - un importado en vientre de excelente pedigree- fue un gran campeón también, y no sólo le dio el segundo Simón Bolívar a Carmona, sino que también se convirtió en el mayor productor de dinero del mundo en una temporada y cuando se retiró había producido 1.260.837 dólares. Además fue el Campeón Tresañero 1980.

 

 

 

Cuando Sweet Candy finalizó su campaña pistera fue llevado a la cría a Estados Unidos, donde se convirtió en un excelente semental a pesar de las pocas oportunidades. Sus números hablan por sí solos, y aparte de dar un caballo como Granacus, que ganó el Blue Grass Stakes G1 una de las más importantes preparatorias al Kentucky Derby en esa época-, su hija Lolli Lucka Lolli ha sido yegua madre del año en Nueva York dos veces y su mejor hijo, Say Florida Sandy (Personal Flag), con 33 victorias y más de 2 millones de dólares en ganancias es considerado uno de los mejores caballos criados en Nueva York de todos los tiempo. Carmona recordó: “un año antes de que muriera Sweet Candy, la Reina Isabel fue a Kentucky, buscando sementales para que sirvieran a sus yeguas: cuando vio a Sweet Candy le gustó y dijo que quería que una de sus yeguas fuera servida por el hijo de Bold And Brave. Lamentablemente Sweet Candy murió al poco tiempo y no pudo servir a una yegua propiedad de la Reina Isabel”.

 

Carmona también ha tenido otro caballos importantes como Candy Amor (Sweet Candy en Ferazza) que fue Récord-Horse en 1.500 metros en La Rinconada al dejar crono de 89"2; y sus consentidos nacidos y criados en el Haras Agua Miel, tal es el caso del ganador del Simón Bolívar, Arzak (2000, Eméritus en Alyeska por Try My Best); Continental (George Augustus en Malcriada por Auraria) que ganó el Presidente de la República; Paso Real (2001, Volantín en Agua Bendita por Mano a Mano), que, al igual que Arzak, triunfó internacionalmente trayéndose para Venezuela la Copa Confraternidad del Caribe, corrida en Puerto Rico. Y la lista continúa.

 

 

En el ámbito internacional también ha tenido varios ejemplares, entre los que destacan la británica Golden Love (67, Above Suspicion en Syncopation por Infatuation) que ganó entre otras carreras la Coral Newbury Autumn Cup, el Commonwealth Handicap y el Prix Du Pont De Flandre; otro muy destacado fue el flamante ganador del Hyperion Stakes, Great Love (70, High Hat en Pillar Of Fire por Luminary), que fue padre en Venezuela del ganador del Simón Bolívar 1981, Tío Julio. Estos dos ejemplares fueron en sociedad con Conrado Labrecciosa. Con Papa Upa en 1974 fue a correr un clásico en Perú, aunque sin mayor suerte. Hasta hace muy poco mantuvo varios ejemplares en los Estados Unidos, bajo el entrenamiento de Michael Matz (el entrenador de Bárbaro) y José Garóffalo, obteniendo numerosos éxitos.

 

Doble alegría: criador-propietario

Otra de las facetas importantes de Federico Carmona en el mundo del hipismo es la de criador, una historia que inició cuando su hermano Gustavo Carmona fundó el Haras Agua Miel, ubicado en San Felipe, estado Yaracuy. Rápidamente este pequeño haras de apenas 30 hectáreas comenzó a dar que hablar. Su primera producción fue en 1986.

 

Quizás su mejor producción fue en 1990 cuando de 9 ejemplares sacaron 100% de ganadores y de ellos, 4 ganadores selectivos, que fueron el gran Sir Flier (Volantín en Above Superior, por Great Above), Agua Dulce (Harmonizer en Manigua), El Jobito (Missionary en Water Blue) y Gallo Fino (Mount Denali en Native Witch).

 

Pero dos años antes de 1990, nació un ejemplar que hizo historia en nuestro hipismo, Eméritus (Slew Prince en Defcalia por Caro), que en pista fue un ganador de 5 carreras en 13 actuaciones, pero fue en la cría donde hizo su labor mas importante: ingresó por primera vez en 1994, pero en 1996 volvió a la pista aunque sólo corrió una vez. En la cría sus números impresionan: de 18 hijos que han corrido 17 son ganadores y 6 de ellos son black types (ganadores o figuradores selectivos), entre los que se encuentra Arzak, un equino que quedo huérfano al nacer y el equipo del Agua Miel tuvo que darle cuidados especiales -entre otras cosas tetero diariamente en sus primeros meses de vida- para que se desarrollara normalmente. La madre de Arzak fue Alyeska (83, Try My Best en Icaza por Go Marching), una yegua que tuvo muchos problemas en la cría, estuvo aproximadamente 5 años vacía sin dar nada hasta que fue llevada al Agua Miel y dio a Arzak, muriendo tras el parto. Una vez en la pista Arzak, gano el Clásico Comparación (Gr. 1), y un año mas tarde fue cuando entró en la historia al convertirse en el primer ganador del Simón Bolívar hijo de padre y madre criollos, además que representó el primer Simón Bolívar de Carmona con los colores del Papa Juan. Carmona enfatizó “ese Simón Bolívar ha sido una de las carreras mas emocionantes de mi vida y de mayor significado”. Arzak estuvo a punto de ganar por segundo año consecutivo el magno evento, cuando arribó en el segundo lugar detrás de Sibarita (Slew Prince en Cloak por Fappiano) al año siguiente. De haber logrado la victoria definitivamente hubiera sido una de las mayores proezas del hipismo venezolano.

 

Carmona expresó que las victorias actualmente valen el doble, ya que antes era solo propietario, pero ahora es propietario y criador. Está con sus caballos desde que nacen y eso es una gran satisfacción, e incluso más cuando se ven casos de que ganen hijos, nietos y biznietos de ejemplares criados por él o que fueron de su propiedad, como es el caso recientemente de la ganadora del Clásico Fuerza Aérea Venezolana, Mestiza (02, Oceanic Dancer en Dulce Dama por Sweet Candy), que es hija de Dulce Dama que a su vez es hija de Chichén, todas propiedad de Federico Carmona.

 

Del Agua Miel también salió un buen caballo llamado Paso Real, quien ganó para Federico Carmona, lo que es para el un Clásico Simón Bolívar sentimental, la Copa Juan Carmona en 2003, prueba que se corre cada año en homenaje a un pionero. Carmona explicó: “fue un sentimiento increíble, una emoción grande, ganar la copa de mi padre fue lo mejor”.

 

Desde aquellos primeros Dos Minutos han pasado 73 años, y Don Federico Carmona sigue vigente, el Haras Agua Miel sigue dando buenos ejemplares y Carmona se sintió satisfecho por ello, ya que con padrillos criollos, pocas yeguas pero bien escogidas, en otras palabras con cría casera ha logrado el éxito como criador, aunque Carmona afirmó, “el secreto del Agua Miel es que criamos con cariño”. Carmona también hizo un reconocimiento muy especial a Enrique Baumeister, “es una persona que ha hecho una labor increíble para que el Agua Miel tenga éxito, es dedicado, ama a los caballos y lo estimo mucho”.

 

Federico Carmona Perera fue un hípico único, sus 73 años como propietario así lo reflejan. Un personaje que amó esta actividad, adoró el hipismo, lo llevó en su sangre, sus 73 años en este medio están llenos de historias, anécdotas, reflexiones, alegrías, tristezas, lucha y amor por los caballos, ha cumplido diferentes roles en esta actividad y definitivamente es un hípico al que todo debemos admirar y sobre todo aplaudir. Lamentablemente el 13 de noviembre de 2010 murió en Caracas tras sufrir un cáncer pancreático.

 

Fuentes: Entrevista a Federico Carmona Perera, Sr. Jaime Casas, www.hipicomputo2000.com, Ing. Juan Macedo, Sr. Juan C. Rodríguez O.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 01 de marzo de 2006

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Federico Carmona: Studs y caballos importantes

Stud "Papá Juan":

* RompeMar (1960) Campeón Criollo 3 años (1963) y 4 años y más (1964). Clásico Cría Nacional (63 y 64), Clásico José María Vargas (64 y 65).

* Chatiment (1968) Múltiple ganador clásico. 2° en el “Simón Bolívar”.

* Papá Upa (1969). Ganador del Clásico de Los Sprinters

* Arzak (2000) Clásico Simón Bolívar Gr.1, Clásico Comparación Gr.1

* Continental (2001) (Stud Papá Juan III) Clásico Presidente de la República Gr. 1

* India Bonita (1998). Múltiple ganadora clásica de Grado

* Mestiza (2002) Clásica Fuerza Aérea Venezolana

* Troya (2002). Excelente corredora, ganadora selectiva

Otros: Agua Dulce, Faramallero, Paso a Paso, Caraqueña, etc.

 

Stud "Abi-Car" (Sociedad con Alberto Abilahoud)

* Azucarada (1969) Doblecoronada, Clásico Hipódromo La Rinconada, Clásico Prensa Hípica Nacional

 

Stud "Abi-Car-Ben" (Sociedad con Alberto Abilahoud y Moises Benacerraf)

* Torrejón (1975) Caballo del Año (1978), Campeón Tresañero (1978). Clásico Simón Bolívar  Gr.1 (78). Doblecoronado

 

Stud "Eureka" (Sociedad con Henry Rodner)

* Sweet Candy (1977) Campeón Tresañero 1980. Clásico Simón Bolívar Gr.1 (80)

* Chichén (1972). Múltiple ganadora clásica de Grado. Madre y abuela clásica. Llevada a EUA a ser servida por Sweet Candy, produjo a Dulce Dama, ganadora clásica de grado.

* Dulce Dama (1985). Ganadora clásica de Grado

* Candy Amor (1986) Récord-Horse 1.500 mts (89,2). Múltiple ganadora clásica de Grado

* Amor Viajero (1993). Ganadora Clásica Grado 3. Madre de 3 ganadores en EUA

 

Stud "Abi-Car-Leo" (Sociedad con Alfredo Abilahoud y Alberto León Ponte)

* Paso Real (2001). Clásico República Bolivariana de Venezuela Gr.1 (04), Clásico Simón Bolívar Gr.1 (Sentimental) Copa Juan Carmona

 

Stud Car-Pa-Clau

* Roscón (1977). Ganador Clásico Grado 1

 

Recta Final Con Federico Carmona:

Mejor caballo: Torrejón y Arzak

Mejor carrera: Simón Bolívar de Arzak

Mejores amigos: Alberto Abilahoud, Eduardo Saías, Henry Rodner, Enrique Baumeister

Mejor Momento: Copa Juan Carmona de Paso Real

Un entrenador: Abigail Colmenares

Peor momento: la muerte de varios de sus ejemplares en 2006.

Lo peor del hipismo actual: el estado de la pista

Mejor logro como directivo: el Poliedro de Caracas (que se creó durante el primer periodo de Caldera cuando Rafael Rodríguez Navarro era Presidente, Carmona estaba en la junta directiva y se siente orgulloso por esa obra ya que ha sido de mucha utilidad para toda la ciudad.