Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Federico Tovar Segovia

Por Fernando J. Gil

 

En esta ocasión dedicaremos una breve reseña de un hombre que destacó en el hipismo, primero como notable Propietario de purasangres de carrera y luego como exitoso Criador. Se trata del Dr. Federico Tovar Segovia, que nació en la ciudad de Caracas el 29 de julio de 1931. Su esposa Beatriz Josefina Romero Muskus y sus hijos Mercedes, Ana María, Luis, Federico y Alfredo fueron un gran bastón en todos sus proyectos de vida.

 

Fue a finales de la década de los años ’60, luego de ser un amante del turf desde las tribunas del Hipódromo La Rinconada, que decidió probar suerte como Propietario. Así es que nació la famosa chaquetilla lacre, turquesa y blanco con el simbolo de amor y paz del Stud Macipin. Su gran exponente, sin lugar a dudas, fue “El DemoledorStraightway, un fabuloso caballo argentino ganador del Clásico Simón Bolívar y el Clásico Presidente de la República; además tambien lucieron sus colores los buenos corredores Patrick, Sentry, Sitio y Godfrey, entrenados por Manuel Azpúrua Sosa. El Dr. Tovar fue un fuerte inversionista que buscaba lo más granado en pedigree. Sin embargo, no todo fue color de rosa. Su mayor inversión fue de US$130,000 por una alazana hija de Dart Board llamada Tropicale que resultó ser un fiasco en la pista.

 

Fue gracias a Straightway que decidió probar suerte en la cría. Unos terrenos ubicados en Santa Cruz de Aragua fueron los elegidos que llamó Haras Varsego. En los años 1974 y 1975 realizó una fuerte inversión al incorporar un grupo compacto de yeguas británicas preñadas. Comenzó con Straightway, Patrick y Sitio como padrillos y luego incorporó a al inglés Umabatha (hijo de Nijinsky II). A pesar de que la producción anual era pequeña, el Haras Varsego se transformó en uno de los principales centros de cría de Venezuela durante los años 80 y 90. Su primer triunfo selectivo lo obtuvo el 13 de abril de 1980 en la Polla de Acrica (versión hembras) con On Time, una hija de Straightway que corrió con los mismos colores de su padre, pero con otro nombre: Stud Valecito. Ese mismo año logró su primer campeón, el alazán Tropigold (hijo de Tropicale que en la cría fue muy rendidora) que logró el Título como mejor dosañero. Una importada en vientre, Nogales, ganó la Copa Federico de la Madriz de 1980 y en 1981 ganó el Clásico Instituto Nacional de Hipódromos y la Copa Manuel Vicente Lander. Otros buenos corredores de esos primeros años fueron Máxima, Sinescándalo, Unica, Niégalo, Straight Lady, Fire A Man, Randón, etc.

 

 

En el año 1983 apareció en escena el extraordinario tordillo importado en vientre llamado Ronán, que triunfó en el Clásico Cría Nacional (de este caballo recordamos su maña de no dejarse tomar la foto en el paddock). Al año siguiente apareció el gran Indudable (otro importado en vientre al que aspiraba como yearling Bs. 800.000, ni un centavo menos, tal vez para que nadie los ofreciera, todo quedó en casa), que fue declarado Campeón Tresañero y Caballo del Año. No olvidemos a Doña Martha que destacó ese año al ganar la Copa Agustín Avellaneda y en 1985 el Clásico Arturo Michelena entre otras pruebas selectivas. Tampoco olvidemos a Grítela ganó el Clásico General Joaquín Crespo de 1985. Buenos purasangres como New Way, Casilda, Desafiante, Bijoubel, En Breve, Míster October, Billetón, Queenlike, Sinalarde, La Culebra, Complicada, Coralí, Sly, Dulmary, Bizantino, entre otros dieron lucidez al espectáculo.

 

 

Se incorporó en la padrillera al argentino Splendid y al norteamericano Heron Bay. A finales de los 80, apareció la veloz Ferd D´Ferh, la campeona de Ramón Strubinger, que ganó a los dos años el Clásico Ciudad de Caracas y a los 3 años los Clásicos Hipódromo La Rinconada y Prensa Nacional. De esta última etapa del Haras Varsego del Dr. Tovar podemos mencionar a Ferviente, Hamaca, Pepperland, Brandan, entre otros, ya que decidió vender el criadero y alejarse del hipismo.

 

 

A mediados de 1992, el Haras Varsego fue adquirido por el Lic. Pedro Luis Raffalli, teniendo algunos éxitos, pero nunca comparables a los precedentes, para desaparecer a inicios del siglo XXI. Sin lugar a dudas, el Dr. Federico Tovar ha sido uno de los mejores criadores venezolanos de cualquier época y que logró colmar la historia del hipismo reciente con grandes momentos.

 

Fuentes: Revista ¡Hipódromo!, Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, www.superfijo.com.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, sábado 31 de octubre de 2020

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