Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Federico de la Madriz y Pastor

Por Juan Macedo

 

Don Federico José de la Madriz y Pastor nació en Madrid, España, el 16 de mayo de 1894, hijo de Don Federico de la Madriz y la Madriz (quien fue representante diplomático de Venezuela en España) y de Doña Isabel Pastor y Williams, y si bien no lo negaba, jamás hizo alarde de que era descendiente del Conde de San Javier. Muy confidencialmente y sólo en la intimidad, manifestaba ser “un noble criollo”.

 

Desde el momento de su incorporación al ambiente hípico en 1946, Don Federico de la Madriz y Pastor destacó su personalidad con perfiles propios y terminantes, para que al paso del tiempo se convirtiera en una figura descollante, para que bastara la mención de Don Federico para identificarlo de inmediato.

 

En 1946 adquirió el Haras El Ávila, en la Alta Florida, con sus semovientes, ejemplares nativos en su totalidad, y comenzó a gustar las emociones que deparan las carreras, y ya lanzado a las mismas, quiso ampliar el campo de sus actividades y coincidió la necesidad de tener que abandonar El Ávila para trasladarse a su hacienda en La Victoria, llamada San José, la cual había heredado de su señor padre, y allí, en esos terrenos, estableció su haras en el que reinó como dueño y señor el gran Hypocrite. Pero cabe aclarar que Don Federico se había graduado de Ingeniero en París y si bien había construido algunos edificios en Caracas se dedicó con especial atención a las faenas agrícolas y así, en esa finca, se cultivaba tabaco, arroz y frutos menores en grandes cantidades.

 

 

Como propietario, Don Federico figuró en las temporadas de 1947, 48 y 49 en forma destacada en la Estadística de mayores ganadores, con hijos de El Mago y Morwell que servían de reproductores en su establecimiento de cría. Uno de estos criollos que tuvo más destacada actuación fue Maudin que al imponerse en el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría de 1948 impuso récord para la milla de 103”, marca que prevalió por 7 años, cuando lo superó As De Oro registrando 102”3.

 

 

Y es con Hypocrite que comienza otra etapa, no sólo como propietario durante su brillante campaña, sino como reproductor, al brindarle cuatro primeros lugares en las Estadísticas de Propietarios y Criadores. La anécdota que muestra el carácter de Don Federico: alguién, ante su negativa rotunda de dar servicios de monta de Hypocrite, lo tildó de egoísta y respondió “No soy egoísta, sólo hago lo debido para afirmar mi personalidad”. Por ello, cuando en 1962 se anunció que 10 hijos de Hypocrite serían subastados públicamente en el Paddock Cubierto de La Rinconada, hubo sorpresa y expectación poco común, que se hizo espectacular cuando apareció el primer producto en el Ring de Ventas, era un hijo de Mi Niña, que fue adquirido en Bs. 80.000 por el Dr. José Manuel Ruíz García, tras intensa pugna con los Dres. Emilio Conde Jahn y Francisco Flamerich. Ese producto fue registrado como Canelón, fue buen pistero y mejor reproductor, demostrando que lo que se hereda no se hurta.

 

Don Federico de la Madriz y Pastor, hombre de vasta cultura, con el que podía abordarse cualquier clase de tema, en la seguridad de encontrar amenidad y exacta información en sus coloquios.

 

El Dr. Herman Stelling se encargó del entrenamiento de sus ejemplares y luego fue Hebert Bouley, durante muchos años y el que tuvo a su cargo a Hypocrite. En 1955 contrató al experto Santiago Luis Ledwith, quien durante tres temporadas consecutivas le deparó el honor de ser el ganador de la Estadística de Propietarios.

 

Falleció el 21 de mayo de 1965, dejando viuda a su señora esposa Carmen Elena, que mantuvo vivo el recuerdo de Don Federico al seguir sus huellas como agricultor y criador. Sin dudas que su contribución personal y económica hacia la hípica nacional fue amplia y decisiva.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, lunes 16 de Enero de 2006
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