Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Jesús González Cabrera

Por Juan Macedo

 

El Dr. Jesús González Cabrera, “El Mono", como cariñosamente le llamaban todos los que tuvieron la oportunidad de conocerlo y tratarlo en persona, fue un hombre correcto, Abogado de profesión, Periodista e Hípico; demócrata a carta cabal y apóstol de la civilidad sobre todas las cosas.

 

Mucho antes de ejercer la profesión del derecho, Don Jesús González era aficionado del deporte hípico; fue su pasión por el hipismo junto a sus labores profesionales que le hicieron parte de la historia de la Época Romántica del Turf Venezolano, ejerciendo diversas actividades muchas veces en calidad Ad-Honorem.

 

 

Realizó una de las mejores gestiones en la Presidencia de la Junta Directiva del Hipódromo Nacional. Fue allá en los años 1947 y 1948, cuando compartió responsabilidades con hombres como Luis Paz Salazar, Luis Aguerrevere, Germán Herrera Umérez, Carlos Agostini, Rafael Valero Martínez, Emilio Conde Jhan, Feliciano Pacanins y Rafael Isava Núñez, entre otros.

 

Como testimonio de su actuación, quedó escrito el Informe publicado en los Anuarios de Carreras correspondientes a los años citados. Allí se aprecia la pulcritud de su gestión, en forma precisa y detallada. Se aprecia también su exposición sobre la conveniencia y la necesidad de la construcción del nuevo hipódromo y así, muchos detalles de su paso por la compleja actividad hípica.

 

Bajo su gestión, fue creada la Caja de Ahorros de los Empleados del Hipódromo, considerada uno de los mejores sistemas de este tipo en su momento.

 

Cuando lo sorprendió la muerte, 16 de enero de 1964, el Dr. Jesús González Cabrera desempeñaba en La Rinconada el delicado cargo de Comisario, función donde una vez más dejó sentada su condición de hombre justo y recto en sus decisiones, en la que lo acompañaron con tino ejemplar conducta Pedro Juliac y Hermán Ettedgui. A raíz de su muerte, y en respeto a su memoria, se realizó uno de los muy contados casos de amnistía en el hipódromo de entonces. Todas las personas que sufrían sanciones y suspensiones por diversas causas, regresaron a sus actividades.

 

El Dr. Jesús González Cabrera, fue un hombre de recia personalidad que dejó a su paso por este mundo un ejemplo de honestidad, responsabilidad y constancia en todas las actividades donde le tocó actuar. Dejó un hondo vacío en Venezuela durante una época sacudida por esperanzas incontenibles de recuperación y entendimiento.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 24 de noviembre de 2011

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