Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

José Gaetano Paparoni

Por Erick Pignoloni

                                     

Don José Gaetano Paparoni, oriundo de Santa Cruz de Mora, estado Mérida, formalizó su incursión en la actividad hípica, como propietario, en 1967. Años más tarde, en 1976, funda junto a su hermano Fernando, el Stud Ferálico. Por largo tiempo, no contó con un caballo cuyo nombre trascendiera en la memoria; no así, su empeño de involucrarse más, que lo hizo incursionar como criador, al estilo “homebred”, con su Haras La Primavera.

 

 

Don José, médico brillante dedicado a su profesión y a la actividad catedrática en la Universidad Central de Venezuela, apenas tenía tiempo para atender a sus caballos, motivo por el cual se fotografiaba poco, pero estampaba puntualmente su firma a la hora de pagar pensiones, sin ver resultados.

 

Apenas la satisfacción de bautizar con nombres hermosos y significativos a sus pupilos y el placer de compartir con amigos una tarde de carreras en la sede del Jockey Club de Venezuela, balanceaban un poco su ego como propietario poco ganador. Sus hijos y su hermano, siempre apoyaron su pasión eterna y desearon solidariamente, un poco más de fortuna hípica para su apacible padre, cuya mayor hazaña en el mundo del turf, la había logrado con Teleférico, record-horse de los 1400 metros, empleando 81”2, pulverizando la marca de Gelinotte, actuación que le valió para representar a Venezuela, en la Copa Confraternidad de 1988.

 

 

Cuando su vástago César, un fanático y enamorado del mundo hípico, recibió la confianza de su padre, para tomar las riendas absolutas, con la meta de invertir productivamente y manejar el hobby familiar, comenzó un ascenso vertiginoso tanto del Stud como del Haras.

 

El primer ganador clásico de grado, luciendo sus tradicionales sedas, fue American Halo, norteamericano que compró como dosañero por US$34,000 y con campaña en Florida, que el 30 de diciembre de 2000 ganara el Fred W. Hooper H. (Gr.III) y que a la postre se convertiría en semental de su Haras La Primavera. En Venezuela, Niteroi brindó esa primera gran satisfacción, ganando el 16 de Mayo de 2002 el Clásico José Rafael Pocaterra y a la semana siguiente apareció el noble Korolenko, con triunfo en el Clásico Periodistas Hípicos de Carabobo y luego en Clásico Natalicio del Libertador.

 

 

El ambicioso proyecto contemplaba escalar, poco a poco, para conseguir: una victoria selectiva, una clásica, tanto en Caracas, como en Valencia; luego los clásicos de grado y a mediano plazo, un campeonato como propietario regional, capitalino y nacional, disfrutar de algún consentido campeón, además del posicionamiento de La Primavera, como un criadero competitivo y productor de caballos respetables.

 

 

 

Así, ha ido sucediendo, con los triunfos selectivos de Steinbeck, luego el primer clásico de grado, alcanzado con Mayflower: Clásico Tapatapa (Gr.III) en el 2007, su posterior campaña como cuatroañera, que la encumbró hacia el Casquillo de Oro 2008 en su categoría; la impactante campaña del poderoso Harriman, hijo de American Halo, -un auténtico homebred-, verdugo de la notable Bambera en el Clásico Cría Nacional y luego su honorable escolta en el Clásico Simón Bolívar, méritos que lo catapultaron al campeonato como mejor tresañero de 2009. Al año siguiente, De la Sierra, aportó un nuevo título a la historia del haras y la divisa como Campeona Dosañera y en 2011, lo que puede catalogarse como el año soñado de José Gaetano, por apuntarse en Valencia el campeonato como propietario, mientras que a nivel nacional e internacional sumaron, las hazañas del castrado Heisenberg como Campeón del Caribe, tras una accidentada estancia y heroica carrera, en el hipódromo Presidente Remón de Panamá y su merecido reconocimiento como Caballo del Año 2011 en Venezuela; estatuilla que el jefe mayor, disfruta cada vez que está en línea con su ángulo visual.

 

 

Este segmento en la vida de los Paparoni, tiene en Santos Mario Domínguez, su familia y equipo de cuadra, un mérito muy especial. El Ferálico y La Primavera, se han hecho sentir en la hípica carabobeña, aportando anualmente, una flota de equinos cuyas campañas han cubierto sus expectativas, gracias al trabajo de Reyes Contreras, Luis Fontes y sus capataces, también de Alejandro Ortiz y Walter Rahn. Sus colores brillaron como nunca antes en 2011, por la doble hazaña conseguida por Angiemerkel y Haskell, ganadores de la triple corona para machos y hembras, hecho inédito en el mundo hípico y relevante, porque lo lograron el mismo jinete, entrenador, veterinario, equipo de cuadra, criador y propietario.

 

 

En el 2015 lideró la estadística de studs con el Ferálico junto a su hijo César y en su Haras La Primavera se criaron los dos mejores tresañeros del año (Quick Mani y Manchester) y la campeona dosañera, Running River, por lo que vive quizás su mejor época en calidad de propietario-criador. Los Paparoni son hípicos furibundos, intensos, apasionados y protagonistas. Pero ante todo, seres humanos con grandeza, sensibles y luchadores que abogan por el bien colectivo y la prosperidad de la industria hípica.

 

 

Fuentes: Revista Gala Hípica 2013, Ing. Juan Macedo (actualizaciones)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de septiembre de 2013

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