Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

José Rafael Ball

Por José M. Gil

 

Durante el año 1929 en la calurosa y amistosa Ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, nació "El HistoriadorJosé Rafael Ball Díaz, un hombre que dejó una importante huella en el universo de la hípica venezolana, para quien en vida plasmó sus inquietudes y soluciones a los diversos problemas del hipismo, desde su tribuna en los medios de comunicación impresos y audiovisuales, además de dejar importantes trabajos sobre la historia de nuestro turf.

 

José Rafael Ball, popularmente conocido como J.R., se inició en el año 1950 en el Periódico El Heraldo por intermedio de Marcos Reyes Andrade, consiguiendo alargar sus conocimientos gracias a la ayuda de Raúl Ledo y Alfonso Toledo, recorriendo a través de su fructífera vida, un sinnúmero de redacciones periodísticas. Su figura era familiar desde los tiempos del Hipódromo El Paraíso ya que en 1955 fue Jefe de la Oficina de Relaciones Pública del Hipódromo Nacional. Se desempeñó como Jefe de las páginas Hípicas de Panorama, durante 30 años; trabajó en los Diarios El Carabobeño, La Esfera, Antorcha y en el Diario de Oriente, además del semanario El Morrocoy Azul y la Agencia Ofipren de Antonio Leal. Destacó con su columna "Desde el Poste de los 300" en el Diario El Universal. Tuvo experiencia en Argentina como corresponsal de los Diarios Crítica, La Época y la revista Nuestro Turf.

 

También fungió como Jefe de Relaciones Públicas de la Cámara Venezolana de Propietarios de Caballos Pura Sangre de Carreras (Cavepro); fue directivo de la Asociación Venezolana de Periodismo y fue Presidente y Secretario General Permanente de la Confederación Panamericana de Periodistas Hípicos. También ejerció la presidencia del Círculo de Periodistas Hípicos de Venezuela por un período de 10 años, durante el cual no se limitó a defender los derechos de los miembros de la institución, sino que fue mucho más lejos, hasta convertirse en un incansable impulsador de los hipódromos del interior.

 

Abundantemente galardonado por las autoridades, cuenta con condecoraciones otorgadas por su dilatada trayectoria profesional, entre ellas se encuentran la Orden Leoncio Martínez, Francisco de Miranda, Mérito al Trabajo, Botón de Oro de Cavepro, concedidas a su invalorable aporte tanto al hipismo como al periodismo en si. Pero después de sus responsabilidades diarias, era normal verlo, cual estatua de ébano, frente al cine Royal de San Juan.

 

José Rafael Ball es autor de obras importantísimas para la consulta de todo lo relacionado con la actividad hípica criolla (como lo es por ejemplo “Caracas y su hipismo” editado en 1985), lo cual constituye una valiosísima herencia para las generaciones futuras. Sus publicaciones llenaron un vacío en lo que a historia de nuestro hipismo se refiere, recopilando la actividad hípica desde sus inicios, con estadísticas, anécdotas, curiosidades y reportajes a personalidades hípicas, todo girando alrededor del protagonista del espectáculo: el caballo de carreras.

 

José Rafael Ball murió el 6 de marzo de 1991, pero su trayectoria dejó huella en la gran familia hípica por su forma de ser tan humana y el carácter bonachón que tenía. Sin lugar a dudas que J.R., maestro de comunicadores en la especialidad debe figurar entre los personeros de gran valía en el medio y por ello a partir del año 2002 se disputa una Copa en su honor, esperando que a futuro pase a ser un clásico por sus valiosos aportes al hipismo de alta velocidad.

 

Fuentes: Semanario Sin Gringolas, Revista Gaceta Hípica, Diario Ultimas Noticias, Sr. Mario Cardozo, Diario Líder (foto).

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 29 de Abril de 2010

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