Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Julio Pocaterra

Por José M. Gil

 

Julio Augusto Pocaterra Montel, oriundo de Ciudad Bolívar, estado Bolívar, nació el 12 de marzo de 1914, hijo de Don Julio Pocaterra y Doña Isabel Montiel. Todo un señor, caballero ante todo, era una de las personas de la sociedad caraqueña más queridos por haberse granjeado el cariño y la simpatía de las personas que tuvieron el privilegio de frecuentarlo. Perteneciente a una familia pudiente, el entonces joven avizoró su futuro en el mundo empresarial y de la construcción. Radicado definitivamente en la capital, fue envuelto por la magia del turf y el romanticismo de las carreras de caballos, compartiendo sus labores empresariales con la entrega a su nueva pasión que representaba el hipismo.

 

 

Don Julio Pocaterra tuvo la suerte, en su travesía, de ser el propietario de uno de los grandes criollos de la historia, Lavandero, adquirido por las circunstancias, ya que su primer dueño, el Dr. Luis Guillermo Pulgar, decidió vender todos sus caballos debido al distanciamiento del noble hijo de Le Lavandou en un clásico. Así Lavandero pasó a lucir los colores del Stud KOPA y le brindo una formidable campaña hasta los 8 años de edad. No conforme, enviado a la reproducción fue todo un titán, ganando incluso dos estadísticas de sementales.

 

 

 

Para el año 1963 su pupilo Piave (un argentino descendiente de Sideral) luciendo los colores del Stud Terra libró grandes batallas con El Tamao y Romancero en las mejores carreras del calendario, mientras que para 1964 su consentida Oakland (una argentina descendiente de Branding) luciendo la chaquetilla del Stud Poca se adjudicó los Clásicos Día de la Armada y Día del Ejército.

 

Y a inicios de la década de los ’70 tuvo una de las yeguas de mayor trayectoria y recordación por su calidad pistera como lo fue Lavandera (hija de su gran caballo Lavandero), primera ganadora de la denominada Triple Corona de Yeguas que comprende los Clásicos Hipódromo La Rinconada, Prensa Hípica Nacional y el Joaquín Crespo.

 

 

Don Julio fue socio de otros grandes hípicos de la talla de Don Alberto Abilahoud, Benahim Pinto, Federico Carmona Perera y Moisés Benacerraf. Fue Presidente del Jockey Club de Venezuela en el período 1980-1982.

 

Casado con Doña Cecilia Branger Esclusa, es padre de Melanie, Cecilia y Julio Alberto, a los que inculcó los valores que demostró tanto a nivel profesional como personal.

 

 

A pesar de ser un hombre de gran impetú, el reloj biológico hacia mella en su condición física e incrementaba sus quebrantos de salud. Días antes de cumplir los 95 años, el miércoles 4 de marzo de 2009 en la tarde nos enteramos de la desaparición física de Don Julio Pocaterra, insigne representante del más elevado concepto del hipismo venezolano, que siempre será recordado como un excelente ser humano, propio de la tradición de familia Pocaterra.

 

Fuentes: Sr. Omar Lares, http://www.jockeyclubvenezuela.com, Diario Meridiano, Revista La Fusta

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 30 de enero de 2014

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