Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Resumen Histórico del Gran Premio Clásico Simón Bolívar

Por Juan Macedo

 

Todo está listo, años de esfuerzo tanto en la cría como en la pista estarán conjugados en los ejemplares que tomarán parte en el Gran Premio Clásico Simón Bolívar. Como es bien sabido, esta competencia es la que llama más la atención de todos los propietarios, entrenadores y jinetes -es para nosotros lo que es para los franceses el Arco del Triunfo o para los Argentinos el Carlos Pellegrini- y representa un honor el sencillo hecho de ver inscrito el nombre de su ejemplar ó de un profesional del medio como ganador del mismo. En honor a ellos, trataré de realizar un corto resumen cronológico del Magno Evento Venezolano. Surgió de la propuesta realizada desde la Asociación Hípica de Propietarios, motorizada por Enrique Acosta Clausel y los hermanos Julio y Eugenio De Armas, según recopilación de Jaime Casas. Su creación se promulgó el 16 de junio de 1946 y se corre a finales de octubre, ya que el 28 se celebra el Día de San Simón. Desde esa fecha, el Clásico Simón Bolívar trazó para nuestro hipismo un nuevo sendero y por una causa o por otra se convirtió en la máxima carrera nacional. No tenía tradición, era una condicional cualquiera en distancia de 2000 metros con participación de ejemplares de tres y cuatro años, pero se fue convirtiendo en la mejor carrera nacional, quizá fue el nombre del héroe nacional lo que le dio ámbito y sonoridad al clásico. He aqui un resumen cronologico de cada una de las ediciones.

 

1946, Seriote, guiado magistralmente por el panameño Vicente Alemán (por cierto, fue su única oportunidad en cabalgar un purasangre de carreras en este evento), este castaño argentino pasó a la historia como el primer ganador del Gran Premio Clásico Simón Bolívar, preparado por el Dr. Martín Ayala Aguerrevere, defendiendo las sedas populares (en ese entonces) de los Hermanos París. Sus contrincantes (que también pasan a la historia por participar en esta primera versión) fueron Los Curros, El Hornero, Brújula (la primera yegua en el magno evento), Haedo, Gallant Dick y Blue Vision. El tiempo agenciado fue de 132”4 para los 2 kilómetros. La carrera fue un sábado 26 de octubre.

 

 

1947, Aguafiestas, este zaino argentino permitió a los Hermanos París obtener su segundo Gran Premio Clásico Simón Bolívar de manera consecutiva, con la monta del panameño Laffit Pincay (padre del Junior) y entrenado por Alfredo París. Derrotó sensacionalmente a la yegua Finalista después de sortear algunos tropiezos, agenciando 129"3 para los dos kilómetros. Fue un ejemplar con una corta vida pistera debido a sus lesiones.

 

1948, Hypocrite, uno de los más grandes caballos (cuidado si no el mejor) que haya pisado suelo venezolano, demostró -una vez más- su enorme calidad al derrotar en buena lid a Gran Mogol y Caimán, de paso agenciando récord de pista de 125”4, bajo la conducción de Christian Rebolledo y entrenado por Hebert Bouley, para los colores de su “papá” Don Federico De La Madriz.

 

1949, Caimán, también considerado como uno de los grandes, logró triunfar el 23 de octubre en el magno evento venezolano en su segundo intento, derrotando al crack chileno Sud Oscuro en un final delirante que hizo delicias de los aficionados presentes, con la genial conducción de Carlos Cruz y entrenado de manera impecable por Enrique Cáceres, para los colores legendarios de Don Alfredo Abilahoud.

 

 

1950, Impetuoso, este argentino corre y triunfa este Clásico gracias a la intuición femenina del la Sra. Carmen de Barboza (esposa de su propietario Don Rafael Barboza) que deseaba ver a dicho ejemplar participando junto al otro de la cuadra, Suivi. Un tremendo aguacero favoreció a este ejemplar y logró un triunfo dramático sobre Alykhan y su compañero Suivi, conducido de manera milimétrica por el maestro Walter Carrión y entrenado por Alfonzo Luis Salvati.

 

 

1951, Hylander, sin dudas una leyenda de nuestra historia hípica que no le gustaba que le pegaran, metió un soberano galope de 12 cuerpos (a puro brazo), entre otros a Clavijo, Stanley y Héroe, agenciando el mismo tiempo que el crack Hypocrite (125”4) con la perfecta silla de Raúl Bustamante y entrenado por el maestro Antonio Algarbe, para los colores de Don Henrique Soto Rivera, el Stud Sandringham.

 

 

1952, Arcaro, este singular argentino necesito dejar 129”2 para superar en buena lid al pupilo de la familia Scanonne, Danbydale, y anexarse un triunfo relevante, ya que representó el primer triunfo en un Simón Bolívar para un jockey venezolano, y quien mejor que Don Perfecto Antonio Chapellín, todo un maestro de la fusta. Fue entrenado por Salvador Jiménez y para los colores del Sr. Luis Eduardo Freites.

                                                                                                     

1953, Los Altos, en una carrera (jornada sabatina) que deparó muchas emociones, este notable corredor argentino destacó en los metros decisivos y superar por pequeña diferencia a Matisco y Buscapié, para darle el primer Simón Bolivar a los legendarios colores del Stud Cañaveral, conducido de manera impecable por “Mano E’TigreRaúl Bustamante y entrenado por Luis Pecci.

 

 

1954, Carril, nuevamente los colores del Sr. Fortunato Herrera, el Stud Cañaveral, se adueña del magno evento del hipismo nacional, gracias a la emocionante perfomance de este destacado corredor argentino, que derrotó al crack Viviani. Con este triunfo, Raúl Bustamante se convirtió en el primer jockey en ganar la carrera consecutivamente. Fue entrenado por “El Mariscal” Julio Castro Ruiz.

 

 

1955, Préndase, este zaino argentino metió su nombre en el libro de récords del hipismo venezolano al anexarse este clásico en calidad de invicto, y de una manera sensacional sobre Cantenac y El Chama. Fue conducido magistralmente por “El Colorao Ángel Gutiérrez y preparado impecablemente por Adolfo Alvariza, para los colores del Sr. José Federico Siccardi, del Stud María del Carmen. Comentario aparte la participación de El Griego, representado a la cría nacional por primera vez en la historia del clásico y a pesar de fracasar en su intento, representó un hiato en la historia de la cría del purasangre nacional.

 

 

1956-57, Senegal, este castaño argentino se une a su hermano materno Préndase en el libro de récords del hipismo nacional, realizando la hazaña de triunfar 2 veces en este clásico. La primera vez, bajo la mano experta de Raúl Bustamente y el eficaz entrenamiento de  Ambrosio Elnen, protagonizó un gran final con Lujoso, a quien doblegó limpiamente; la segunda vez derrotó cómodamente a McKinley, esta vez conducido por “El Monstruo” Gustavo Ávila y el inmejorable entrenamiento del Maestro Millard Ziadie. En ambas oportunidades agenció 126”4, para los colores del Sr. Fortunato Herrera, del stud Cañaveral, quien lograba de esa manera su cuarto lauro en este evento.

 

 

1958, Escribano, este ejemplar argentino pasó a la historia como el primer gran tajo del Simón Bolívar y de ser el último triunfador del evento en el añorado hipódromo El Paraíso. Fue impecablemente conducido por “El Indio de Carora” Manuel Camacaro y entrenado por el hombre de las sorpresas, Juan Eugenio Vidal, para los colores del stud Diana. En esta carrera se suscitó el primer distanciamiento en el historial de este clásico, cuando bajaron al tercer lugar al favorito Oligarca (que pasó la raya segundo) y subieron al pupilo de Antonio Jacial, Sultanabad.

 

1959, Pensilvania, en apenas su tercera presentación en Venezuela, esta hermosa alazana argentina se anexó el magno evento que se corrió por primera vez en La Rinconada, derrotando espectacularmente a El Chino, Yaracuy, Mi Belidán y el gran favorito Cheaplove, aparte que lo hizo en tiempo récord (125”1). También pasa a la historia como la primera fémina en cruzar la meta en ganancia, y sus cómplices en esta gran aventura fueron Gustavo Ávila y el inefable Vicente Clyne, para los colores de Don Gustavo Rotundo Talavera, del stud Mary Ann C.A.

 

 

1960, Cambur, este zaino argentino ratificó, con un triunfo contundente por 14 cuerpos sobre Tombrill (la mayor ventaja en la historia del magno evento), la fama de crack que había adquirido durante su vida pistera en La Rinconada; conducido de manera perfecta por Carlos Pérez y entrenado por Don Millard Faris Ziadie, para los colores del Sr. Henrique Lander, del stud Surima.

              

 

1961, Prenupcial, este ejemplar argentino logra participar y, por supuesto, triunfar gracias a su propietario y entrenador Vittorio Catanese, quien lo adquirió poco tiempo antes de la carrera junto a un lote de ejemplares (la mayoría desahuciados), pero su tino y el riesgo asumido valieron la pena. Prenupcial derrotó de manera dramática al crack Klick, agenciando 125”1 con la sin igual conducción de Gustavo Ávila. Por cierto, Prenupcial fue el primer ejemplar que a los cinco (5) años de edad se anexaba este gran evento (ya que ese año se cambió la condición para ejemplares de 3 y más años), muy significativo por cierto, ya que era la primera vez que propietarios de otros países vinieron a correr sus ejemplares (que fueron El Loco, Bonín, Romancero y Xasco). Curiosamente Prenupcial había debutado en Venezuela en este mismo clásico, el año pasado. Otro detalle es que en esta carrera por primera y única vez en la historia del mismo se enfrentaron dos ganadores de este evento: Pensilvania y Cambur.

 

 

1962, Primordial, también con cinco años, es el otro verdugo del crack Klick. El alazán pupilo de Santiago Ledwith (que también era su propietario) demostró su gran clase y derrotó -en gran forma- además a Gran Trece y al incipiente crack El Tamao, con la impecable conducción de Laffit Pincay. En esta carrera participó Tombrill, que tiene el récord de ser el único ejemplar en participar tres veces en este evento. También participó un “extranjero”, Ojo Mágico, que llegó 10°.

 

 

1963, Ferumbrás, de nuevo de regreso a la condición original (para ejemplares de 3 y 4 años), el stud Raga -de la sociedad Rafael Chiarelli y Gabriel Angarita- obtiene su primer triunfo clásico de manera sorpresiva (pero sacando la cara para los apostadores que jugaron a su compañero de llave Tucar, que claudicó) superando al entonces invicto Oliver, en una carrera caracterizada por un gran fangal, que favoreció al pupilo de Domingo Noguera Mora (que se sacaba la espinita de las dos derrotas de Klick), conducido por el internacional Guillermo Gavidia.

 

 

1964, Tronado, en una carrera medida metro a metro por “El Mandamás” Rogelio Cortez, este alazán mostró una guapeza y gallardía pocas veces vista, para derrotar en final emocionante a Juglar y Par de Ases. Fue preparado por “El Rey del Melón” Millard Ziadie para los colores del Profesor Anselmo Alvarado, para el stud Coquito. Tronado representó una de las famosas equivocaciones de Gustavo Ávila, que prefirió la monta de otro participante (Snow Man) en una mañana de traqueos, según me contó el reconocido Agente de Jinetes José Luis Rodríguez.

 

 

 

1965, Feusinha, inscribió su nombre en el libro de récords al ser el primer ejemplar y (hasta el sol de hoy) único ejemplar en ganar este clásico de noche. En esa oportunidad derrotó de manera dramática al uruguayo Kerflax, que venía en sensacional atropellada, y al gran favorito Calcas II, con la monta profesional de “El Chancho” Carlos Pérez y la preparación de “El Pavo” Domingo Noguera Mora, para los colores del stud Los Patrios.

 

 

1966, Socopó, de manera breve puedo escribir que, probablemente, fue la carrera más emocionante que se recuerde en el Hipódromo La Rinconada. Tras una feroz atropellada, logra superar en los últimos metros al inglés Chantmarle ante la mirada atónita de millares de aficionados que ocupaban las tribunas. Tal fue la euforia colectiva producida por el triunfo de un ejemplar nacido en el país, que el público se lanzó a la pista a recibir a Socopó con el jockey Luis Bolívar y el entrenamiento de Manuel Azpúrua Sosa, para los colores del stud Cachemira de los Sres. Manuel Lander y Francisco Guzmán Lander. Un momento histórico e inolvidable en nuestro hipismo.

 

 

 

1967, Chateaubriand, sacando la clase que siempre lo caracterizó, este gigantesco zaino superó en sostenida atropellada a Angélico y Gilleto, mientras los favoritos Four Clubs, Sentenciado y Pairo no llegaron en el marcador. La criolla Vélika se anota como la primera fémina criolla que participaba en esta prueba. Fue conducido inteligentemente por Enrique Bouley y entrenado por Domingo Noguera Mora, para los colores clásicos del stud Raga. La criolla Vélika fue la primera criolla en el magno evento, pero sin suerte

 

 

1968, Vivo, este excelente corredor uruguayo se salió con la suya en el momento más importante de su vida pistera y su triunfo representó el primer lauro para un aprendiz en esta carrera, y el protagonista fue Adone Bellardi. Derrotó de manera contundente a la yegua Una Leona y el criollo Canelo, basado en la sapiencia de Armando Fernández Alfaro para los colores del stud El Tordillo. Fue un lote verdaderamente selecto, donde fracasaron grandes corredores de la talla de Carpintero, Four Clubs (gran favorito en las dos versiones que participó), Embusteroso, Le Corbusier y el crack criollo Farolón.

 

 

 

1969, Don Florestán, si hay una carrera que enmudeció las tribunas por lo fácil y aplastante del triunfo obtenido, fue este. La estrategia que indicó su entrenador Vittorio Catanese al Maestro Balsamino Moreira fue: “Partida, toma la delantera y busca la baranda… y que te agarren al final”, el detalle es que lo agarraron, pero después de la raya! Ante un lote de 22 ejemplares y partiendo por el puesto de pista 22, este fabuloso tordillo tomó la delantera y ganó por nueve cuerpos implantando récord de pista (123”). Corrió para los colores del stud Mig-Mar. Segundo llegó el criollo Arrecife.

 

 

 

1970, Senador-Paunero, ambos ejemplares marcan con su empate la conversión del Gran Premio Clásico Simón Bolívar en una carrera de milla y media (2400 metros), una distancia clásica por excelencia para cualquier evento de jerarquía a nivel mundial. Senador y Paunero brindaron un espectáculo emocionante a partir de los 600 metros finales, disputando palmo a palmo el triunfo hasta la raya, que los sorprendió igualados. Senador fue conducido de manera enérgica por José Luis Vargas y entrenado por Eduardo Azpúrua Sosa, mientras Paunero lo llevó Adone Bellardi y fue preparado por Don Millard Ziadie, quien lo inscribió con la total confianza de que lograría el triunfo, a pesar de ser un modesto ganador de dos carreras.

 

 

1971, Straightway, el triunfo de este alazán es considerado como uno de los más impresionantes, al venir en atropellada sobre los veloces Chatiment y Carven, desplazarlos cómodamente y superarlos por ocho cuerpos de ventaja, con la monta de “El Diablo” Ángel Francisco Parra y el inmejorable entrenamiento de Manuel Azpúrua Sosa, para los colores del stud Macipín. Dejó récord de 148”4 para los 2400 metros.

 

 

 

1972, McKenna’s Gold, sin dudas uno de los grandes fondistas de la historia hípica venezolana tenía que plasmar su nombre entre los ganadores de este gran evento, y de que manera, aplastando a Sensato y Provocón tras larga atropellada, con la sabia conducción de Ángel Francisco Parra y el no menos talentoso entrenamiento de Don Domingo Noguera Mora, para los colores del Sr. José Sahagun, del stud Los Samanes.

 

                                                   

1973, Vaticinio, aprovechó la deserción del crack Debonair Prince par lograr un fácil triunfo sobre Rocker II y Yemen II, y de esta manera Don Ángel Francisco Parra logra -como jockey- la hazaña de triunfar por tercera vez de manera consecutiva, además su entrenador, Domingo Noguera Mora, logra ser el primer entrenador en lograr dos triunfos de manera consecutiva. Este noble corredor argentino corrió para los colores del stud Los Samanes.

 

 

 

 

1974, Gorgo, en una carrera sumamente pareja, en pupilo de Giovanni Contini se mantuvo cerca del veloz norteamericano Set N’Go, a la cual desplazo de manera cómoda a la entrada de la recta final y desplazarse fácilmente hacia la meta sobre Eso y Argumento, gracias a la atinada conducción de “El Llanerito” Rafael Rodríguez Morales. Corrió para los colores del stud La Flota del Sr. Nussent Haller.

 

 

 

1975, Gran Tiro, era la última temporada en que se corría con caballos importados, pues ya se había decretado la nacionalización del espectáculo, que ponía fin a la traída de ejemplares de otros polos de la actividad hípica mundial, como no fueran para la cría nacional en carácter de reproductores. Así que, el triunfo obtenido por Gran Tiro, vino a cerrar con broche de oro la confrontación del caballo nativo ante los lotes importados. Derrotó en gran atropellada a los norteamericanos Set N’Go y Eso, conducido magistralmente por Ángel Francisco Parra y entrenado por Don Antonio Algarbe, para los colores de la Sra. Yolanda Pérez de Soto, del stud Tiro.

 

 

1976, Naviero, disputó el primer Simón Bolívar exclusivo para criollos y se lo adjudicó de punta a punta tras una gran conducción del Maestro Balsamino Moreira, que lo administró perfectamente -de una manera similar como lo hizo con el recordado tordillo Don Florestán- para superar a su compañero de cuadra Doble R. Fue especialmente entrenado por Eduardo Azpúrua Sosa por los colores del stud Naviero.

 

 

 

1977, Arturo B, derrochó clase y calidad en la arena caraqueña, tras batir con el "Diablo" Ángel Francisco Parra en la silla al lote de 17 aspirantes por nueve cuerpos en el Gran Premio Clásico Simón Bolívar en registro de 156"4 para los 2.400 metros. Fue muy bien entrenado por Manuel Medina (que conociendo su condición de tardío -nació a finales de junio- no se desesperó y lo llevó con gran tino hasta esta carrera) para los colores de Arturo Bertolani, para el stud Corroborí. El segundo lugar obtenido por Doble R lo anota como el primer ejemplar en lograr ocupar dos veces esa posición.

 

 

1978, Torrejón, nadie creía en él, sólo sus allegados, ya que su archirival Auroreño lo había derrotado de manera contundente en sus últimas presentaciones. Pero en esta ocasión fue diferente y, en lo que se considera una de las narraciones más emocionantes del “Príncipe” Virgilio Decán, se hizo inalcanzable y ganó una fenomenal carrera, administrado inteligentemente por su jockey Don Balsamino Moreira y entrenado por un verdadero señor de la preparación, Abigail Colmenares. Corrió para las sedas del stud Abi-Car-Ben (una sociedad entre Abilahoud, Carmona y Benacerraf).

 

 

 

1979, Negresco, nadie quiso ofrecer lo que pedía su criador, porque su físico no representaba el precio, pero los campeones tienen algo que no se ve por fuera: ¡Clase! Eso fue lo que derrocho Negresco en su triunfo en el Clásico, al derrotar a Alecrim y Auroreño de manera cómoda, con la conducción de Eduardo Lamas y en entrenamiento eficaz de “El Rey de la LargaJulio Ayala. Por supuesto corrió para los colores de su criador, el Dr. Rafael Branger, el stud La Quebrada.

 

 

 

1980, Sweet Candy, ante la deserción de los campeones Negresco y Gelinotte (por problemas físicos que los retiraron prematuramente de las pistas), el pupilo de Abigail Colmenares doblegó de manera contundente a Tirolesa, dejando marca de 152”4 para los 2400 metros. Fue magistralmente llevado por Jesús Márquez para los colores del Dr. Federico Carmona.

 

 

 

1981, Tío Julio, en una verdadera lección de estrategia, la inscripción del veloz Échele (para crear un tren violento de carrera) y el detalle de cambiar el modo de correr de este campeón (acostumbrado a rematar por la baranda) fue la clave del éxito. Fue un poema ver la cara de asombro del jinete Wloka cuando se adosa a la baranda con su cabalgadura (Jaimiquí) con la intención amugar el avance de Tío Julio, para ser sorprendido por cuarta línea. Fue conducido perfectamente por Freddy Mora y mejor entrenado por Rigoberto Palencia, para los colores del Sr. Edmundo Ruiz.

 

 

 

1982, Trinycarol, un verdadero arrase fue lo que hizo una de las mejores yeguas que haya cumplido campaña en nuestro país, humillando a Tajoreal y Salt Lake, bajo la conducción de Don Balsamino Moreira y en entrenamiento de Giovanni Contini, para las sedas del Sr. José Domingo Santander, del stud Lusán. Vale mencionar la bolsa en premios era una de las más altas en todo el mundo ($581.395,35)

 

 

1983, Salt Lake, un gran final fue este protagonizado por este crack y Ristre, en un verdadero fangal. En la entrada de la recta final, Ristre con Jesús Márquez había tomado control de la carrera y comenzaba a despegarse, pero el avance de Salt Lake era verdaderamente feroz, tanto así que ambos ejemplares se despegan del resto del lote. Ya en los 200 finales Salt Lake tiende a dominar, pero la clase y gallardía de Ristre hace resistencia en la punta. No es sino en los últimos metros donde Salt Lake toma un segundo aire y saca ventaja suficiente para ganar el Bicentenario del Natalicio del Libertador. Fue conducido por Miguel Blanco, bajo el gran entrenamiento de “El Indio” Iván Calixto, para los colores del Sr. Franco Luciano, del stud Mi Amor.

 

 

 

1984, Kabakán, otra vez las tribunas enmudecidas, el crack del momento, Indudable, apenas podía entrar en pizarra mientras que dos buenos corredores protagonizaban un final electrizante, más cuando un aprendiz de cuatro kilos (como lo era Pedro Monterrey) se llenaba de gloria al derrotar al campeón Juan Vicente Tovar. Fue preparado de manera impecable por Vincenzo Lombardi, para los colores del Dr. Alfredo Toledo Guerrero, del stud Saltrón.

 

 

1985, Princess Run, un final no apto para cardíacos fue el protagonizado por esta noble cuatroañera, Candy Man, Sindavad, The Horse y Sir Roled, donde Rubén Huerta -sobre los lomos de la pupila de Agustín Bezara Castro- mostró todos sus recursos y sacó mínima ventaja para llevarse sorpresivamente el clásico más importante del calendario hípico. Corrió para la los colores que representaban la sociedad de la familia Yamín y Miglietti, el stud Adry.

 

 

 

1986, Winton, el campeón del San Francisco fue quien le otorgó la alegría del triunfo en este importante clásico al inmortal Juan Vicente Tovar, evento que le había sido esquivo en su vida profesional. Su triunfo por demás contundente sobre The Horse, fue bajo el entrenamiento de “El Caimán” Daniel Pérez García, para los colores clasicos del Dr. Eduardo Larrazabal Eduardo, el stud Luxor.

 

 

 

1987, Aragonero, sin dudas ese 25 de octubre de 1987 quedará en la memoria de muchos hípicos venezolanos por la polémica que se suscitó en el resultado final del magno evento. En un verdadero fangal se realizó la carrera, que en la recta final dominaba Gallardete con el inolvidable Juan Vicente Tovar, Aragonero venía al acecho por la baranda y trataba de comprometerlo, Tovar trató de una manera muy sutil de cortar el rush del nieto de Clem al arrimar a Gallardete hacia la baranda, una maniobra discutible pero en muchos casos obviada por los comisarios, y pícaramente Rafael Torrealba levanta su cabalgadura para hacer más notable el tropiezo. Eso permite a Gallardete cruzar la raya en ganancia. Tras larga discusión, los comisarios deciden bajar a Gallardete y decretar ganador por la vía legal a Aragonero. Así se registró para los libros de los récords del hipismo venezolano el primer distanciamiento para la primera posición en este clásico.

 

 

 

1988, Bolinge, en un final dramático, el importado en vientre pupilo de Daniel Pérez García le quita “el manjar de la boca” a la extraordinaria yegua Llamarada y deja enmudecida a las tribunas al pasar la raya en ganancia, tras la conducción magistralmente del “El Negro” Jesús Márquez para los colores del Sr. Annunzio Stanchieri, del stud San Remo.

 

 

1989, Gran Edward, esta vez Jesús Márquez no sorprende al público presente, pero muestra todos sus conocimientos al tomar el control de la carrera en la recta final y contener de manera contundente a los atropelladores Another Chance y Escalafón. El campeón fue entrenado por Jesús Tortosa para los colores del stud Mar-Mar (del cual era co-propietario).

 

 

1990, Don Fabián, ante la presencia de dos corredores extranjeros (Moradote y Lady April), el castaño del Tamanaco demostró su verdadera clase y derrotó al lote que le salió al paso, conducido por Juan Vicente Tovar, especialmente a la extraordinaria Backyard que trató de alcanzarlo en los últimos metros. Fue entrenado impecablemente por César Cachazo para los colores de Sr. Fabián Burbano, del stud Doña Félida.

 

 

 

1991, Climalba, fue una carrera llena de alternativas hasta que, en la recta final, pasó a dominar la pupila de Isaac Hassan (que había realizado la primera parte de su campaña en el Hipódromo de Valencia) y venirse en franca ganancia, superando por casi nueve cuerpos a Termidor, con la conducción de José Leonardo Verenzuela, para los colores del stud Climalba.

 

 

 

1992, Veterano, otra vez las tribunas enmudecidas, esta vez un 22 de noviembre, nadie lo podía creer, el triplecoronado Catire Bello caía derrotado por segunda vez en su campaña -tras sortear una serie de tropiezos ocasionado por una lucha estéril para el primer lugar- ante el pupilo de Nerio Vargas que fue inteligentemente conducido por “El Pumita” José Luis Rodríguez, para los colores de los Sres. César Goyas y Julio Pazos, para el Stud Adiante.

 

 

1993, Ta’Fino, demostrando una vez más sus cualidades corredoras en distancias de aliento, el pupilo de “El Cochino” José Armando Contreras atropelló de manera contundente para superar fácilmente al veloz Sir Flier; conducido por el internacional Richard Bracho para los colores de los hermanos Salas Quintero, del stud Vanona.

 

 

1994, Southern Parts, con este ejemplar, el entrenador Rafael Falco en el único, hasta ahora, que ganó el Gran Premio Simón Bolívar supliendo en las funciones de entrenador al suspendido Juan Carlos Avila. En feroz atropellada sorprendió a Sir Flier, Largavita y Traffic Express con la conducción atinada de Richard Ibarra para los colores de la Familia Vitale, el stud Vitparts.

 

 

1995-96, El Gran Sol, casi cuatro décadas hicieron falta para que otro ejemplar lograr triunfar dos veces en el clásico más importante del calendario hípico venezolano, y fue en manos de este pupilo de César Cachazo. La primera vez que triunfó, significó su primer triunfo en carreras clásicas, pero lo hizo por la vía del galope. En la segunda oportunidad cambiaron los contrincantes, pero el resultado fue igual de contundente, demostrando de esa manera ser uno de los mejores ejemplares nacidos en el país, para las distancias de aliento. En ambas oportunidades fue diligentemente conducido por “El Jet” Douglas Valiente, para los colores del General Domingo Lara, del stud Los Lara.

 

 

 

1997-98, Jib Dancer, ser un propietario de un caballo pura sangre para muchos es simplemente una diversión ó inversión. Pero para el Dr. José Francisco Blanco, criador y propietario de este noble purasangre, significa un sueño y una gran satisfacción que tuvo que esperar varios años. Ambos triunfos fueron contundentes; en el primero fue magistralmente conducido por Ángel Alciro Castillo, mientras que al año siguiente fue inteligentemente conducido por Douglas Valiente, siempre presentado impecablemente por Julio Ayala Coronil.

 

 

 

1999, Green Gold, en otro final con muchas alternativas, que dejó un resultado polémico, ya que It Comes Well -que pasó primero la raya- fue distanciado al segundo lugar, porque su jockey –el no menos polémico Rafael Torrealba- se le ocurrió en plena recta final agarrarle una pierna al jinete Argenis Rosillo (jinete de Green Gold) para entorpecer la acción del mismo. Los comisarios observaron el foul y tomaron la decisión correspondiente. Fue entrenada impecablemente por Agustín Bezara para sus colores del stud Miss Wilford.

 

 

 

2000, My Own Business, a pesar que se fue de manos en la partida, rápidamente se puso en carrera, a pesar que esos primeros metros fueron un calvario producto de las "maniobras" de Gustavo Betancourt sobre Kilmarnock, tomó la delantera y el pupilo de Antonio Bellardi se limitó a deleitarnos con su galope, para derrotar a Vuelve Jorge y Front Stage por 10 cuerpos, conducido magistralmente por Emisael Jaramillo para los colores de la sociedad Rocco Sebastián y Hugo Albarrán.

 

 

 

2001, Rodes, después de atropellar con toda su fuerza en la recta decisiva, alcanzó la victoria en un final electrizante, superó al favorito Fast Macau por pequeña diferencia. El ganador, presentado impecablemente por Julio Ayala y conducido por el joven Irwin Rosendo, para la chaquetilla del Sr. Angelo Serafini, del stud San Gabriel.

 

 

 

2002, Gran Abuelo, prácticamente desde la partida se adueñó de las acciones del evento y con una conducción a la medida de las necesidades por parte de Ángel Alciro Castillo, el potro que defiende los intereses del Sr. Vittorio Lungavita (stud Los Grandes), venció en el magno evento venezolano superando a Power Parts y Robertocarlo, con el inmejorable entrenamiento de Gustavo Delgado.

 

 

 

2003, Arzak, defendiendo los colores del stud Papa Juan -propiedad del Dr. Federico Carmona- voló en los metros finales para adjudicarse la última versión escenificada del Gran Premio Clásico “Simón Bolívar”, bajó la acertada conducción del jinete zuliano Jaime Lugo y la no menos extraordinaria preparación de Julio Ayala (quien es el entrenador más ganador del evento), para de esta manera acabar con las pretensiones del Power Parts, Gran Abuelo y Mr. Serafini.

 

 

2004, Sibarita, tras luchar con tesón durante todo el recorrido, descolló en la recta final y tuvo el suficiente fuelle para soportar el avance del ganador del año pasado, Arzak, y anexarse el magno evento del hipismo venezolano, con la monta de Emisael Jaramillo y el entrenamiento de Daniel Pérez. Sibarita defendió los colores clásicos del Stud Guyi del Dr. Luis García Montoya.

 

 

2005, Rompe Carga en fabulosa atropellada, alcanzó y superó a su compañero de cuadra, el norteamericano Cheiron, para adjudicarse de manera sorpresiva esta carrera con la monta de Irwin Rosendo y el entrenamiento de Giuseppe Iadisernia, quien se anotó el record de ocupar los tres primeros puestos en el marcador, ya que su otro entrenado, Latino Estelar, ocupó el tercer lugar. Rompe Carga es, por ahora, el dueño del mejor crono agenciado para la milla y media en el magno evento, 148"2.

 

 

 

2006, Gran Estefanía, sorprendió a los machos en la magna cita y se convirtió en la séptima yegua en la historia que se consagra en el Clásico Simón Bolívar, atropellando desde el fondo y por centro de cancha, como una exhalación en las manos del látigo "El Tendón" Édgar Pérez, para superar en plena sentencia a Sol Dorado y dejar registro de 148”4 para el recorrido de 2400 metros. Contó con el entrenamiento efectivo del zuliano Gustavo Delgado Socorro para los colores del Stud Tite Loy de la familia Loynaz.

 

 

 

2007-08, Taconeo, hizo historia al ser el primer triplecoronado venezolano en ganar la magna prueba con Emisael Jaramillo al superar dramaticamente a Papá Lucas agenciando 150" para la milla y media; al año siguiente se consagra al repetir la hazaña superando en final no apto para cardíacos al argentino South Handyman y dejar registro de 149”2 para el recorrido. Contó con el entrenamiento efectivo de Gustavo Delgado Socorro para los colores del Stud Paula C del Sr. José Gregorio Castro.

 

 

 

2009, "Su Majestad" Bambera, luego de perseguir al veloz King Seraf, pasó a dominar antes de la última curva y sacar gran ventaja para superar comodamente a Harriman en los 2400 metros de recorrido del Gran Premio Clásico Simón Bolívar en la pista de arena del Hipódromo La Rinconada, dejando registro de 149" exactos con la monta de "El Tendón" Edgar Pérez y la preparación de Gustavo Delgado Socorro, quien obtiene este magno evento por cuarta vez consecutiva. Bambera logró la hazaña de triunfar en el mes de diciembre en el Clásico del Caribe.

 

 

 

2010, En una demostración de calidad, el norteamericano defensor de intereses panameños Dixie Emperor derrotó a los dos invictos criollos que disputaban con primera opción esta edición del magno evento, quedando en el 2° lugar al importado en vientre Tato Zeta, que a su vez fue superior al Triplecoronado Water Jet, quien, sin duda alguna, no fue el mismo de sus carreras anteriores, pese a lo cual vendió cara su derrota. Dixie Emperor contó con la brillante conducción del jinete panameño Lorenzo Lezcano, ganando por 1ra vez, bajo el cuido y entrenamiento del criollo Oscar González.

 

 

 

2011, En lo que parecía una repetición de la carrera del año pasado con la presencia del norteamericano Dixie Emperor y los dos criollos Tato Zeta y Water Jet; el primero de los nombrados rodó a los pocos metros de la partida y los otros dos se fueron en una lucha suicida por el primer lugar en una pista pesada menospreciando a sus rivales, esta serie de eventos los aprovechó el atropellador Squezze Play para dar la gran sorpresa de manera muy fácil agenciando 153"3 para la milla y media. Nacido en el Haras San Francisco contó con la inteligente conducción del jinete Alfredo García Paduani,  bajo el cuido y entrenamiento de Néstor Henríquez.

 

 

2012, el zaino Comediante logró una fácil victoria, accionó colocado mientras el tordillo Chao se iba al frente y fue progresando en firme desde los 1200 metros finales y a la entrada de la recta final dio alcanche a Chao para rebasarlo y pasar de viaje, logrando el triunfo con ventaja de 7 1/2 cuerpos agenciando tiempo de 149”3 para el recorrido de 2400 metros, con la monta de Marcos Meneses y la preparación de Julio Ayala, que de esta forma consiguió su 6° triunfo en la prueba y establecerse como el entrenador más ganador en el importante evento.

 

 

2013, y esta vez si les dijo Chao. El tordillo avanzó con fuerzas en la curva final y pasó a dominar para ganar el magno evento, soportando al final la atropellada de Love And Music y King White, superándolos con un cuerpo claro de ventaja. Lo guió Richard Bracho y presentó Rubén Lanz para el Stud María Blanca del Sr. Luis Cabrera Umérez. Marcó 154” exactos en la distancia de 2400 metros.

 

 

Veremos quien será el ganador de la edición del 2014 de la carrera que es la ilusión de todo aquel venezolano que siente devoción por el purasangre y su espectáculo.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 19 de octubre de 2006

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