Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Doña Rosa

(Ven, 1989, Buckfinder en Nakeesha por Danzig)

Por Juan Macedo

 

Esta historia inició en las subastas de Keeneland efectuadas en noviembre de 1988 cuando la yegua Nakeesha, preñada por Buckfinder, fue adquirida por el Haras Los Aguacates por el monto de US$40.000. A los pocos meses, específicamente el 19 de enero del 1989, nació una bella potranca zaina que luego fue adquirida por el Sr. Salomón Luis del Valle para lucir la chaquetilla roja de su Stud SV, siendo registrada en el Stud Book con el nombre de Doña Rosa.

 

Bajo la preparación de Julio Ayala Coronil, debutó el 6 de octubre de 1991 con la monta de Frederick Römer de manera triunfal, aventajado con 3 ¾ cuerpos a Western Classic y agenciando 73”4 para los seis furlones. Tres semanas después fue a su prueba de fuego, el Clásico Ciudad de Caracas, donde decorosamente fue escolta de Isamar a 5 ½ cuerpos. Un mes después fracasó en la Copa Roque Yoris, pero cerró el año de manera triunfal al adjudicarse la Copa Manuel Fonseca conducida por “El PumitaJosé Luis Rodríguez con ventaja de 3 cuerpos sobre Chemitera, parando los relojes en 99”2 para la clásica milla.

 

El 18 de enero de 1992 Doña Rosa figuró segunda de Supernova a ½ cuerpo, luego de hacer todo el gasto de la carrera. Corrió dos veces en los cuatro codos con la monta de “RoyRogers Rengifo sin deslucir, pero sin cristalizar el triunfo. El 28 de marzo lució la chaquetilla azul eléctrico del Stud Doble JJ y el entrenamiento de Sergio Barrios (quien cubrió a Julio Ayala, quien estaba suspendido por el caso de Sure Bless) en la Copa Gelinotte, donde cómodamente triunfó con ventaja de ¡10 cuerpos! sobre Chemitera en tiempo global para los 1400 metros de 86”1.

 

De regreso Julio Ayala a la cuadra, Doña Rosa participó en los 1800 metros de la Copa Lavandera, donde demostró nuevamente que “le costaba subir cerro” al quedar tercera a 14 cuerpos de Bella Esperanza. Tres semanas después fue inscrita en la milla del Clásico Hipódromo La Rinconada con José L. Rodríguez en su cabalgadura y luciendo nuevos colores, los de la Agropecuaria Sonrisa, sin lograr un resultado satisfactorio al quedar séptima a 13 cuerpos de Cantaura. A finales de mayo corrió en los dos kilómetros del Clásico Prensa Hípica Nacional sin pena ni gloria. El 19 de julio Doña Rosa regresó al lote común con la monta de Rogers Rengifo, echando el resto para derrotar en final fotográfico a Gauley’s Time, agenciando 86”1 para los 1400 metros. El resto del año corrió cuatro veces más en el lote común, cuyo resultado es preferible dejarlas en el olvido.

 

El 17 de enero de 1993 Doña Rosa mejoró ostensiblemente al figurar tercera a 4 ¾ cuerpos de Mi Dushi. Continuó la racha de derrotas durante siete actuaciones más con algunas buenas figuraciones. El Sr. Jesús Molero, importante propietario zuliano, negoció a la nieta de Danzig para continuar campaña en el Hipódromo de Santa Rita.

 

Fue el 16 de junio cuando Doña Rosase estrenó” en el óvalo ritense bajo el entrenamiento de “CaleteroGustavo Delgado y luciendo la chaquetilla azul con bandas roja y blanca del Stud GCV con la monta de “El JetDouglas Valiente, quien la llevó al triunfo en final apretado sobre La Morra, dejando crono de 80” exactos para los 1300 metros. Luego participó en el Clásico Día de la Independencia con “El Canario” Damián Quintero donde cayó con honores a ¾ cuerpo de La Morra. Dos semanas después con Richard Bracho recorrió los 1800 metros del Clásico Batalla Naval del Lago para figurar tercera a 5 ¾ cuerpos de La Morra. El 4 de agosto bajó a los 1200 metros de la Copa Mílmero Valbuena para quedar segunda a ¾ cuerpo de Fast Lady. Dos semanas después ante el lote común se reivindicó con la afición con el apoyo de Damián Quintero quien la llevó a un fácil triunfo con ventaja de 6 ¼ cuerpos sobre Inmensurable, cronometrando 92”3 para los 1500 metros.

 

Sin descanso, intervino en el Clásico de la Velocidad para figurar segunda a 4 ½ cuerpos de Festín. Luego de un corto descanso de un mes, actuó en el Clásico El Calancho con donde cruzo la meta en ganancia con margen de 3 cuerpos sobre Fast Lady parando los relojes en 71” flat para los seis furlones. Cerro ese año con tres buenas figuraciones ante el máximo lote.

 

Con cinco años a cuestas, el 19 de enero de 1994 con Lenin Macías arriba dio un “recital de superioridad” en el Clásico Periodistas Hípicos al derrotar a In Excess con ventaja de 2 cuerpos y crono final de 87” exactos para los siete furlones. Dos semanas después nuevamente enfrentó a los machos en la Copa Cachito con la monta de Ramón Eduardo Ibarra quedando en el tercer puesto a 3 ¼ cuerpos de Festín.

 

El 23 de febrero participó en el Clásico Asamblea Legislativa del estado Zulia teniendo de caballero a Luis Delgado Torrealba, quien inteligentemente supo administrar las energías de la hija de Buckfinder para llevarla a la victoria con margen de 2 cuerpos sobre In Excess, recorriendo la milla en 97” exactos. A las dos semanas enfrentó a Corsicana en los 1400 metros de la Copa Mimette, donde se desarrolló una gran batalla por el triunfo, pero la consentida de Charly Guerra fue superior y logró sacarle un cuerpo de ventaja para dejarla en el lugar de escolta.

 

El 29 de marzo regresó a su cabalgadura Damián Quintero, quien hábilmente sacó provecho de la velocidad innata de la noble zaina para anexarse la Copa Rafael Ortiz dejando a Fast Lady relegada en el segundo lugar a 5 cuerpos, agenciando 83”3 para los 1400 metros. Regresó al lote máximo con la monta de José Luis Lugo donde fue sorprendida por María Edu. Una semana después fue inscrita en el Clásico Día del Trabajador con la monta de Luis Delgado Torrealba realizando una gran carrera al finalizar tercera a 2 cuerpos de Sir York.

 

El 11 de mayo inició una racha de triunfos, que determinó la grandeza de esta valiente yegua, siendo Jesús Castellano su guía para derrotar a La Caroreña con 4 ½ cuerpos y crono de 70”2 para los 1200 metros; después con Críspulo Bracho logró superar “el coco” que tenía desde sus inicios al recorrer victoriosa los cuatro codos de la Copa Gorgonio Parra y vencer a Vald’arda con margen de 3 ½ cuerpos y tiempo de 112”1 para los 1800 metros. Continuó la seguidilla con dos victorias ante el lote común y la conducción de Jesús Castellano: 5 cuerpos sobre Barvic agenciando 96”2 para la milla y 6 ¼ cuerpos sobre Poitiers dejando 84”1 para los 1400 metros.

 

La guinda del pastel fue en la milla del Clásico Día de la Independencia, guiada por Damián Quintero logró contener la atropellada de Miss Patricia para cruzar el disco en ganancia con un largo de ventaja, registrando 95”3 para la milla. Dos semanas después, con la monta de Ángel Alciro Castillo, le tocó enfrentar a las tresañeras en los 1800 metros del Clásico Batalla Naval del Lago y decorosamente escoltó a la tresañera High Baby dos cuerpos atrás. Regresó “El Canario” sobre su silla para apropiarse de la Copa Mílmero Valbuena a expensas de Fast Lady que la escoltó a 1 ¾ cuerpos, recorriendo los 1200 metros en 71”1.

 

Con la monta de Críspulo Bracho el 17 de agosto nuevamente se enfrentó contra Corsicana, en esta ocasión en marco de la Copa Rafael Barboza, pero volvió a escoltar a la nieta de Roberto, esta vez a 3 ¾ cuerpos. Pero Doña Rosa tenía un regalo para su afición, que entregó una semana después, siendo Damián Quintero el otro atleta protagonista de este sensacional triunfo en el Clásico de la Velocidad donde derrotó a Run Action con margen de 1 ¾ cuerpos y crono de 57”1.

 

El 7 de septiembre ante el máximo lote y con la monta del entonces novel Juan Carlos Montero fue sorprendida por Miss Patricia, que le sacó 1 ¼ cuerpos de ventaja y relegarla al segundo lugar. La revancha no se dejó esperar y dos semanas después, en esa ocasión con Damián Quintero, no cedió ventajas y triunfó fácilmente en el Clásico El Calancho con ventaja de 3 ½ cuerpos sobre Miss Patricia y excelente crono de 69”3 para el breve recorrido de 1200 metros. Cerró el año un mes después ante el máximo lote donde fracasó, pero ello no le impidió conquistar la mención como la mejor yegua madura del año 1994 en el Hipódromo de Santa Rita.

 

Con seis años a cuestas, Doña Rosa reapareció el 18 de enero de 1995 en marco del Clásico Azuprohípicos con Ángel Alciro Castillo en su silla, pero fracasó al quedar sexta a 12 cuerpos de Con Virginia. Tres semanas después enfrentó al máximo lote, pero nuevamente fue infructuoso, por lo que sus allegados prefirieron darle fin a su vida como pistera.

 

En definitiva, Doña Rosa actuó en un total de 55 carreras donde saboreó las mieles del triunfo en 18 ocasiones, además de 13 segundos, 8 terceros, un cuarto y 3 quintos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 8.767.040. Fue negociada para cumplir su nuevo rol como yegua madre, siendo alojada en el Haras Los Aguacates donde destacó por intermedio del ganador clásico Canta Claro, los selectivos Nineteen Blue, New Holland y Con La Negrita, además de los ganadores Maniserito, Traviesa Vanny, Atlantes y Arriesgado.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas A., Sr. Jesús Adriani (foto)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, lunes 31 de octubre de 2022

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