Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Naviero

(Ven, 1973, El Diablito en Rose Stamp por Midnight Sun)

Por Juan Macedo

 

El recordado zaino Naviero nació en las praderas carabobeñas del entonces novel Haras Montalbán del Sr. Fernando Degwitz en el año 1973. Desde sus inicios en los potreros mostraba su precocidad. Fue adquirido en subasta pública por Bs. 70.000 por los Sres. Rafael Núñez y José Delfino para lucir la chaquetilla azul mitad blanco en diagonal del Stud Naviero. Fue enviado a la cuadra de Eduardo Azpúrua Sosa en el Hipódromo La Rinconada, quien le dedicó mucho tiempo y esmero al noble potro que rondaba los 440 kilos.

 

Naviero debutó el 30 de noviembre de 1975 en recorrido de 1200 metros con la monta de José Vicente Sánchez, pero sin fortuna ya que sufrió una serie de tropiezos que influyeron en su desempeño, finalizando séptimo a 9 cuerpos de Gran Mogol. Cerró su campaña como dosañero de manera triunfal, al derrotar con 3 ¾ cuerpos a Czerny agenciando 74”4 para los seis furlones.

 

Reapareció el 8 de febrero de 1976 realizando una carrera magnifica con José Luis Vargas up, cruzando la meta con margen de 5 cuerpos sobre Swing recorriendo la milla en 102” exactos, mostrando mucha calidad. Dos semanas después, ahora con la conducción de Jesús Márquez, demostró que su anterior no fue obra de la casualidad al derrotar a Mi Pana con 3 ¼ cuerpos de ventaja y crono de 100”1 para los 1600 metros.

 

El 6 de marzo le tocó su prueba de fuego, los siete furlones de la Copa Charles R. Röhl, donde decorosamente ocupó el tercer lugar a 3 ¾ cuerpos de Sendero. Dos semanas después participó en la Copa Antonio Cuadrado con la monta de Juan Vicente Tovar, pero decepcionó al quedar noveno a 16 cuerpos de Niquero. Regresó al lote común sin éxito al quedar décimo a 17 cuerpos de Tenace.

 

Luego de un breve descanso, Naviero regresó al ruedo capitalino el 5 de julio corriendo por primera vez en los cuatro codos, específicamente en 1900 metros, con la monta de Jesús Márquez, para figurar tercero a 2 ¾ cuerpos de Aleluya. El 1 de agosto regresó al lote selectivo en marco del Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación con Juan Vicente Tovar en su cabalgadura, donde cayó con todos los honores a 1 ½ cuerpos de Doble R. dos semanas después fracasó en el Clásico Coproca cuyo ganador fue el sorpresivo Lavandín.

 

Naviero regresó al lote común donde logró dos triunfos en fila: superó a Andarrios con 5 ½ cuerpos y tiempo de 115”4 para los 1800 metros y corriendo seguido derrotó a Le Roi con 4 ½ cuerpos agenciado para los dos kilómetros 128”1. Luego de dos derrotas ante Danubio y Swing, fue inscrito en el Clásico Asociación Hípica de Propietarios con la monta de Balsamino Moreira para hacer el gasto de la carrera (prácticamente haciéndole la carrera a su compañero de cuadra Doble R) para que finalmente ocupara un gris quinto lugar a 18 cuerpos de Doble R. El 23 de octubre enfrentó al lote común en la clásica milla y mostró una gran esprintada que le permitió cruzar el disco en ganancia con ventaja de 1 ½ cuerpos sobre Le Roi y parando los cronómetros en 98”4.

 

Cuando salió la gaceta hípica y mi padre observó la quinta válida dijo de inmediato “ya tengo la línea para el cuadrito de esta semana”, según su visión, la llave 12 (Doble R-Naviero) era imperdible “Naviero sale a la punta y hace el gasto de la carrera, ya en la entrada de la recta final lo alcanza Doble R y se acabó la carrera” ese era su pronóstico y en la actualidad estoy seguro que muchos, en ese momento, pensaron igual. Y efectivamente mi padre acertó la línea e incluso pegó los seis en su cuadrito (no recuerdo cuanto cobró) pero la historia fue otra, ¡menos mal Naviero iba en llave con Doble R!

 

 

Ese 31 de octubre, en el Clásico Simón Bolívar, efectivamente salió Naviero a marcar parciales, pero sin tener resistencia por parte de los demás participantes, por la cual mantuvo su ritmo a placer. Mientras su compañero de llave Doble R buscó el segundo lugar y en los 600 metros finales arremetió contra el conducido por Balsamino Moreira y al entrar en la recta final mi padre gritó “ya pasó de viaje, llevamos cinco” pero Naviero se resistió en el primer lugar, Balsamino Moreira exigió su cabalgadura y se desprendió, cruzando la meta con ventaja de 2 ½ cuerpos sobre Doble R, en una sensacional carrera, agenciando 154” para la milla y media. Lo mejor fue ver la cara de mi padre, que finalmente solo dijo algo así como “&%#/@ Moreira”. Naviero corrió dos veces más ese año sin pena ni gloria.

 

 

Naviero reapareció el 15 de enero de 1977 en la Copa Alfredo Abilahoud donde nuevamente hizo gala de su esprintada y en esta ocasión se desprendió de tal manera que cuando pasó la meta lo hizo con ¡12 cuerpos! de ventaja, dejando a Victorioso en el lugar de escolta, recorriendo los 1900 metros en 119”4. Esa fabulosa actuación parecía indicar que tendríamos Naviero para rato, pero dos semanas después fracasó en la milla del Clásico Burlesco que se adjudicó El Aventurero, regresando a la cuadra con una lesión en uno de sus miembros anteriores que ameritó un retiro de las pistas venezolanas.

 

Regresó el 9 de octubre en marco del Clásico Asociación Hípica de Propietarios con la monta de Jesús Márquez, pero sin ser enemigo ocupando el noveno puesto a 11 cuerpos del sorprendente Huracán Sí. Participó en el Clásico Simón Bolívar de Arturo B fracasando sin atenuantes, al igual que en la Copa Última Hora Hípica que se ciñó Huracán Sí. Dio señales de mejora con la monta de Juan Vicente Tovar al figurar tercero a 10 cuerpos de Arturo B en el Clásico Cría Nacional, cerrando el año enfrentado al lote máximo con Milton Barra arriba, quedando sexto apenas a 1 ½ cuerpos de Liberty.

 

Con cinco años a cuestas, el 7 de enero de 1978 Naviero figuró cuarto a 15 cuerpos de Bregador y tres semanas después participó en el Clásico Burlesco con la conducción de Balsamino Moreira donde apenas pudo ocupar el décimo puesto a 21 cuerpos de Bregador. Extraoficialmente se conoció que Naviero cumplió una breve campaña en el Hipódromo La Limpia en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia (no tenemos detalles al respecto), antes de su definitivo retiro de las pistas.

 

Naviero completó en su campaña pistera en el Hipódromo La Rinconada un total de 28 actuaciones de las cuales en 8 cruzó la meta en ganancia, además de un segundo, 4 terceros, un cuarto y un quinto, acumulando en premios la cantidad de Bs. 881.989. Fue enviado al Haras Santa Rita, ubicado en el estado Zulia, y a pesar de las limitadas oportunidades, destacó por intermedio de los selectivos Eddy y La Wayú (en La Limpia), además de los ganadores Rasevi, Simpático, Nagasaki, Nakamura, Canterbury, Navy Line (madre de Charnavir), Tío Dinchi, Chalao, entre otros.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, martes 30 de noviembre de 2021

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