Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Piratexplosive

(Ven, 1984, Cruise On In en Dynamite Dolly por Mr. Washington)

Por Juan Macedo

 

No cabe duda que detrás de cada caballo purasangre de carrera siempre hay una gran historia. Pero hay algunas que rayan en lo increíble, que se cuenta y no se cree, dignas de un guion cinematográfico al mejor estilo de Seabiscuit (la película). Una historia como la del zaino Piratexplosive, un importado en vientre que nació el 26 de marzo de 1984 en el Haras Montalbán y que lució durante su campaña los colores rojo y verde del Stud Lusitana, bajo el cuidado inicial de David Ramírez quien se encargó de su doma y entrenamiento.

 

Antes de iniciar su campaña pistera tuvo que ser operado de una fractura triple en el carpo izquierdo, además de perder su ojo derecho siendo yearling cuando se llevó una cerca de alambre (de ahí parte de su nombre, Pirata en inglés). A pesar de esos inconvenientes, en la cancha se había mostrado muy veloz y voluntarioso. El 1 de febrero de 1987, día de su debut, se le confió la monta a “El GatoHumberto Pinto en distancia de 1200 metros, pero no pudo al quedar octavo a 13 cuerpos de Alto Mando llegando a la cuadra con un fuerte sangrado (epistaxis bilateral), un mal que le acompañó en toda su vida como pistero. Pero su corazón era enorme y lo demostró el 12 de febrero al “romper el celofán” superando a Sky Limited con ventaja de 1 ¼ cuerpos y dejando registro de 83”3 para los 1300 metros.

 

Luego de una pasantía de once presentaciones en el lote de G-1 (realmente diez, ya que participó en la Copa Día del Trabajador sin pena ni gloria en carrera ganada por Sindecir) y haber cambiado de cuadra (con el eficiente Gustavo López Quevedo), el 16 de agosto con la monta de “El SupercampeónJuan Vicente Tovar logró su segundo triunfo derrotando con 4 cuerpos de ventaja a Federico y agenciando 78”3 para los 1300 metros. Paso cuatro meses alejado del ruedo capitalino debido a una periostitis en la rodilla derecha para correr una vez más ese año, el 19 de diciembre, con la monta de Jorge Eliecer Gutiérrez donde casi sorprendía a propios y extraños figurando segundo a ½ cuerpo de Arrase.

 

Con cuatro años, Piratexplosive corrió durante el mes de enero y febrero de 1988 bajo la tutela de Gustavo López Quevedo sin saborear las mieles del triunfo y para el mes de marzo cambió nuevamente de cuadra, recibido en esta ocasión por “el médico de los caballosMarcos Pérez Jiménez en la cuadra N°5 quien hizo un recuento de todos sus problemas: el zaino sufría de epistaxis bilateral, la operación en el carpo izquierdo por la fractura triple, polifracturas y periostitis crónica en la rodilla derecha, periostitis deformante en ambos nudos, desviación de la tercera falange y la falta del ojo derecho. Enumerados todos estos problemas, la tarea no era nada sencilla, pero no era el primer ni el último purasangre literalmente desahuciado que recibía en su cuadra y recibiría el mismo trato especial que sus compañeros de cuadra.

 

Piratexplosive reapareció el 17 de abril con la monta de Rafael Bravo Gómez figurando segundo a 2 ½ cuerpos de Another One, se mantuvo logrando buenas figuraciones en el lote de G-2 hasta el 21 de agosto cuando fracasó con la conducción de Luis Ravelo llegando muy lejos de Doranto, víctima del recrudecimiento de sus viejas lesiones que lo alejaron de las pistas por el resto de ese año.

 

Con cinco años a cuestas, el 5 de marzo de 1989 reapareció Piratexplosive, pero no era el mismo caballo que salía raudo a la punta para que en la recta final se desinflara y cediera ante sus adversarios. Este Piratexplosive, que fue recuperado y tratado eficazmente por Marcos Pérez Jiménez durante los seis meses que estuvo sin aparecer inscrito en pruebas públicas, fue sin dudas otro igual de rápido y explosivo en punta pero que presentaba un mayor fuelle en la recta final. Ese 5 de marzo con la monta de Amable Arámbuloles cantó el manisero” y cruzó la raya con ventaja de 1 ¾ cuerpos sobre León Afeitado agenciando un fabuloso crono de 77”3 para los 1300 metros. No hay dudas que el león afeitado no fue el que figuró segundo, sino el ganador.

 

Luego de dos excelentes figuraciones donde escoltó a Time For Bet y Teleférico (que tuvo que batir el record de pista para los 1400 metros para derrotar al pirata explosivo), el 9 de abril se hizo inalcanzable para derrotar con 2 ¼ cuerpos a Copetón dejando registro de 77” exactos para los 1300 metros. Continuó su campaña con tres terceros seguidos muy decorosos para que el 17 de junio nuevamente reverdeciera laureles con la monta de Argimiro Guerrero aventajando a Monumento con 3 cuerpos y dejando crono de 98”3 ¡para la milla! (cuando esa distancia era un suplicio para este ejemplar). No conforme, dos semanas después nuevamente cruzó la meta en ganancia ahora con ventaja de 1 ¾ cuerpos sobre Mucho Más y agenciando 79”2 para los 1300 metros.

 

 

Tras figurar quinto a 6 ¾ cuerpos de Sellador, muchos opinaban que el pirata explosivo ya había llegado muy lejos y que su futuro era muy oscuro (por lo menos en el Hipódromo La Rinconada) pero el pupilo de Marcos Pérez Jiménez se encargó de callar esas voces agoreras en su siguiente presentación donde mostró de lo que era capaz cuando derrotó en gran final a Rojo por apenas nariz parando el teletimer en 72”4. Luego de figurar cuarto a 4 ¾ cuerpos de Bengalur, el 24 de septiembre participó en el Clásico de los Sprinters sin el éxito esperado, figurando sétimo a 11 cuerpos de Prestigio.

 

Miguel Blanco se hizo caballero sobre Piratexplosive para realizar otro final no apto para cardiacos, solo que en esta ocasión la ventaja fue para Voyardo. Después fue Pedro Monterrey su jinete, figurando tercero a 5 ¾ cuerpos de Prestigio, que tres semanas después ganó en la milla de la Copa Fetrahípica dejando a Piratexplosive quinto a 10 cuerpos. Pero el 11 de noviembre el pirata explosivo se mantuvo en la punta y contuvo muy bien a Gorky Park en el Clásico Burlesco con ventaja de cabeza y dejando excelente registro de 83”4 para los siete furlones, una carrera emocionante donde Amable Arámbulo logró con el veloz zaino lo que no habían podido conseguir los buenos profesionales que lo condujeron las veces previas: sostenerlo en la punta hasta el final. Cerró el año con dos buenas presentaciones sin deslucir detrás de Gorky Park.

 

 

Con seis años, el viejo Piratexplosive seguía dando pelea. El 20 de enero de 1990 con la monta de Ángel Francisco Parra derrotó en buena lid a Sabanero con ventaja de 2 ¼ cuerpos y agenciando 78”3 para los 1300 metros. Luego de figurar cuarto en la Copa Enrique Acosta Clausel a 4 ¼ cuerpos de Rifeño, el 3 de marzo saboreó nuevamente las mieles del triunfo, pero en esta ocasión fue ¡en atropellada! ya que se encontró con uno más veloz que él, Azafrán, pero que la insistencia en toda la carrera dio frutos en los finales cuando emparejó y sacó nariz de ventaja, agenciando 72”2 para los 1200 metros.

 

Luego de fracasar en la Copa José Luis Andrade, carrera ganada por Santón, y figurar tercero en dos ocasiones detrás Santón y River Minster, el 26 de mayo con la monta de Tito Guevara protagonizó un nuevo final dramático, en esta ocasión el otro protagonista fue Rifeño quien acosó sin éxito ya que el pirata explosivo se resistió en la punta y conservar nariz de ventaja, cronometrando 77”4 para los 1300 metros, como anécdota está el hecho que Rifeño fue anunciado extraoficialmente por todas las emisoras y por el juez de partida pero una vez más el consentido del hipólogo Marcos Pérez Jiménez se anexó la fotografía.

 

A la semana siguiente participó en la Copa Revista Gaceta Hípica, pero decepcionó al quedar séptimo a 19 cuerpos de Santón. Ese fue el primero de una racha de siete actuaciones grises que no se merecía este noble y gallardo purasangre que, a pesar de todas las vicisitudes, fue un verdadero guerrero de las pistas. Su última actuación fue el 5 de enero de 1991, ocupando el octavo lugar a 15 cuerpos de El Chichilo.

 

Piratexplosive cumplió una extenuante campaña de 61 actuaciones en las cuales cruzó la meta en ganancia en 11 ocasiones, además de 10 segundos, 10 terceros, 3 cuartos y 5 quintos, acumulando en metálico la cantidad de Bs. 2.562.225. Fue alojado en el Haras La Vereda donde cumplió rol como semental, destacando por intermedio de la ganadora clásica Misia Abarrio, los selectivos Don Abarrio, Chari Chari y Poco Loco, además de los ganadores Pasaje Llanero, Queen Cecilia, Otro Abarrio, Explosivehands, Superexplosive, Sra. Atrevida, Lady Explosive, Elvilia, Baby Camila, Papá León, Vikinga Boom, Hermano León, Explosivo y Doña Abarrio. Sin duda que Piratexplosive fue uno de los purasangres más valientes, veloces y consistentes de su época.

 

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Revista La Fusta, Sr. Jaime Casas A., Sr. Amílcar Gutiérrez (fotos)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, viernes 30 de septiembre de 2022

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