Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Rom-Vit

(Ven, 1971, Barbs Delight en Miss Windero por Bolero)

Por Juan Macedo

 

De temperamento dominante y con mal carácter, Rom-Vit fue un purasangre ideático que dependía de su buen humor para realizar las actuaciones más asombrosas. Este poderoso zaino nació el 3 de mayo de 1971 en las praderas aragüeñas del Haras Tamanaco, perteneciente a la primera producción de ese destacado establecimiento de cría. Fue adquirido en subasta pública por la cantidad de Bs. 102.000 por los Sres. Romeo y Vittorio Montagna (de ahí su peculiar nombre, ROMeo-VITtorio) para realizar vida pistera en el Hipódromo La Rinconada luciendo la chaquetilla amarilla del Stud Rom-Vit. Su entrenamiento estuvo a cargo del Sr. Raúl Payares Aguilar.

 

Rom-Vit corrió una sola vez a los dos años, el 11 de noviembre de 1973 con la monta de Rubén A. Peche, mostrando de una vez lo que iba a ser buena parte de su campaña pistera debido a su mal genio, finalizando en el duodécimo puesto a 22 cuerpos de Tomiko. En esos momentos ningún aficionado hípico creería estar en presencia de un purasangre excepcional e incluso algunos llegaron a recordar al “asesinoPilot Jack, guardando las distancias.

 

Reapareció el 16 de marzo de 1974 con Pedro González Pinto en su cabalgadura donde mostró destellos de su calidad, a pesar de sus resabios, superando a Mitiboy con ventaja de seis cuerpos y agenciando 68”1 para los 1100 metros. Dos semanas después, subido a la Serie C, batió en gran carrera a Run Run con ventaja de ¾ cuerpos y parando el reloj en 81” exactos para los 1300 metros.

 

El 13 de abril “le entró el demonio” y por supuesto fue a quedar último, fuera de carrera, de Gibernero. Dos semanas después reverdeció laureles al derrotar a Tigrillo con ½ cuerpo y agenciando 74”2 para los seis furlones. A la semana fue inscrito en una carrera de la Serie B en 1500 metros con la monta de Carlos Orcial (jinete muy trabajador que Raúl Payares utilizaba con frecuencia en las mañanas de traqueo) y los pronosticadores de la época no le daban mucha oportunidad, pero en esta ocasión que era un “diamante en bruto” y salió disparado en punta hasta la meta sin enemigos, siendo Garzón su escolta a 4 cuerpos, imponiendo nuevo record de pista de 92”1 para el recorrido. Sin descanso, el 12 de mayo fue inscrito en la milla del Clásico José Antonio Páez con la monta de Pedro González Pinto y su desempeñó fue muy similar a la carrera anterior, pero en la recta final no se desprendió de sus oponentes y en los últimos 150 metros “se paró” para finalizar quinto a 4 ½ de Garzón, eso sí, corrió derechito.

 

Regresó al lote de la Serie B donde logró tres buenas figuraciones hasta que el 10 de agosto con la monta de Carlos Orcial cruzó la meta en ganancia con margen de 2 ½ cuerpos sobre Montanaro, registrando 78”2 para los 1300 metros. Ascendió a la Serie A donde realizó cuatro carreras para el olvido, todas afectadas por su carácter irascible.

 

Pasó a la cuadra de Guillermo Andrade, quien sorpresivamente lo reapareció el 12 de enero de 1975 dentro del marco del Clásico de los Sprinters con la monta del zuliano Silvio Miranda. Se dio la partida y como era su costumbre Rom-Vit corrió a un tren endemoniado mientras el veloz Altivo perseguía, con la esperanza de que el hijo de Miss Windero se entregara en cualquier momento, sea por cansancio o por su imperiosa tendencia a abrirse en los codos. Sin embargo nada de eso paso, Rom-Vit no se cansó y giró perfecto, casi pegado a la baranda, sin regalar ni un solo metro para contener efectivamente la atropellada de Tanius e Inteligente y cruzar la meta con sólida ventaja de 1 ¼ cuerpos, parando el cronómetro oficial en 72”1 para los seis furlones.

 

Reapareció tras merecido descanso el 1 de marzo enfrentando a la 5° Serie y basado en su velocidad dio cuenta de Guamache con ventaja de 1 ¼ cuerpos, recorriendo los 1200 metros en tiempo de 72”1. Dos semanas después figuró tercero a 5 cuerpos de Bolfram.

 

Tras nueve semanas de descanso, reapareció el 24 de mayo con la monta de Ángel Francisco Parra para lograr un extraordinario triunfo superando a Majarete con 6 cuerpos de ventaja, parando el reloj en 85”4 para los 1400 metros. Dos semanas después fue Balsamino Moreira quien lo cabalgó en esa ocasión para propinar un galope tendido de ¡11 cuerpos! sobre Guamache, recorriendo los 1300 metros en tiempo de 78”2.

 

El 22 de junio fue inscrito en la milla del Clásico Independencia-Día del Ejército y salió a pelear la punta, pero a la entrada de la recta final “no quiso correr” y finalizó séptimo a 22 cuerpos de Tanius. El 6 de julio regresó al lote común donde con autoridad superó a Bolfram con margen de 1 ¼ largos y dejando registro de 91”3 para los 1500 metros.

 

Luego de superar algunos problemas físicos, Rom-Vit reapareció el 18 de octubre con Ángel Francisco Parra y para no perder la costumbre, hizo de las suyas para terminar noveno a 19 cuerpos de Victorioso. Tres semanas después “El Diablo” repitió la monta ante el mismo lote y el pupilo de Guillermo Andrade se les creció en la punta sacando margen de 7 cuerpos sobre Tablao, agenciando 71”4 para los 1200 metros. Cerró el año enfrentando a la 1° Serie con la conducción de Jesús Márquez, haciendo otra carrera para el olvido.

 

Con cinco años a cuestas, Rom-Vit reapareció el 8 de febrero de 1976 con la monta de Ángel Francisco Parra quedando tercero a 4 cuerpos de Filibustero. Mes y medio después con Silvio Miranda dio cuenta de Filibustero sacando 3 ¼ cuerpos de ventaja agenciando 72” exactos para los seis furlones.

 

Luego realizó tres carreras para el olvido ¡hasta le dio por partir mal! Pero el 13 de junio con la magistral conducción de Ángel Francisco Parra hizo otra gran carrera al superar con ½ largo a Niso, registrando 91”4 para los 1500 metros. Lamentablemente las lesiones hicieron crisis y tuvo que optar por un descanso obligado.

 

El 30 de enero de 1977, viejo y lesionado, Rom-Vit reapareció en la milla del Clásico Burlesco con la monta de Jesús Delgado, salió disparado a la punta y la mantuvo hasta girar la última curva, allí comenzó a abrirse y perder posiciones para llegar último muy lejos del ganador El Aventurero.

 

Rom-Vit materializó una campaña con 32 actuaciones, de los cuales en 13 saboreó las mieles del triunfo, además de 4 terceros y 2 quintos, acumulando en premios la cantidad de Bs. 506.368. Después de su última carrera, no tenemos información con respecto al paradero del nieto de Bolero. Para finalizar solo nos queda esta pregunta que no tendrá respuesta ¿Qué hubiera sido de Rom-Vit con otro temperamento y carácter?

 

Fuentes: Sr. Jaime A. Casas, Revista Gaceta Hípica, Revista Hipódromo.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, miércoles 30 de junio de 2021

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