Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Veniz

(Ven, 1987, Auraria en Kelly's Colleen por High Echelon)

Por Juan Macedo

 

El mundo del hipismo venezolano puede presumir en su historia de contar con purasangres de carreras a los que ningún imprevisto les ha supuesto un obstáculo para triunfar. Un ejemplo de esto es la tordilla Veniz, nacida el 27 de marzo de 1987 en el Haras Los Aguacates y que fue adquirida por los Sres. Alejandro Ávila Vivas y Jorge Yebaille para lucir la chaquetilla roja con triangulo negro del Stud Avi-Yeb.

 

Alojada en el Hipódromo La Rinconada, específicamente en la cuadra de “El CaimánDaniel Pérez García, sucedió lo inesperado: una lesión de tendón en uno de sus manos que hacía peligrar su campaña pistera. La “magia” del Dr. Eduardo Larrazábal Eduardo, que la operó utilizando nueva tecnología quirúrgica (para la época) en lesiones de tendones en su Clínica San Francisco, hizo la diferencia.

 

Fue hasta el 13 de mayo de 1990 cuando Veniz hizo su debut con Juan Vicente Tovar en su cabalgadura ¡y en qué forma! ya que superó fácilmente a Embrujadora con 5 ¼ cuerpos de ventaja y crono de 88”1 para los 1400 metros. Después de quedar cuarta a 10 cuerpos de Polarka, con la monta de “El PumitaJosé Luis Rodríguez se anotó dos triunfos: 3 ½ cuerpos sobre Blood Princess en tiempo de 86” exactos para los siete furlones y margen de ¾ cuerpo sobre Petit Florette recorriendo la milla en 99”1.

 

En su primer intento en los cuatro codos Veniz fracasó, al quedar séptima a 14 cuerpos de Cecyvick. Dos semanas después regresó a la milla que “le cayó como anillo al dedo” superando a Mon Dancer con ventaja de dos cuerpos registrando 98”2. Luego de par de derrotas sin deslucir, fue inscrita en su primera carrera de orden selectivo, la Copa Francisco Andrade Álvarez con la monta de “El SultánJosé Leonardo Verenzuela, donde realizó una emotiva carrera al quedar tercera apenas a 1 ½ cuerpos de Esmeraldita.

 

Regresó al lote común para protagonizar un final dramático entre tordillas con la fogueada Barataria, donde sacó la mejor parte al superarla con apenas pescuezo de ventaja, parando el teletimer en 78”1 para los 1300 metros. Veniz fue inscrita para participar el 9 de septiembre en los nueve furlones del Clásico Cavepro con José Leonardo Verenzuela donde corrió colocada muy cerca de las punteras y en terrenos de la última curva avanzó con fuerza para tomar la delantera y simplemente se limitó a galopar en toda la recta final para cruzar el disco en ganancia con ventaja de 3 ¼ cuerpos sobre Asomada, dejando crono de 115”3.

 

 

Luego de esa sensacional carrera, Veniz corrió seis veces más durante ese año sin reconocer la victoria, aunque se mantuvo logrando figuraciones importantes como un tercero a 3 cuerpos de Star Moon en el Clásico de los Sprinters.

 

La hija de Auraria reapareció el 10 de febrero de 1991 en los siete furlones del Clásico Andrés Eloy Blanco con la monta de “El FerrocarrilRafael Torrealba donde, a duras penas, figuró quinta a 20 cuerpos de “la tordilla de aceroStillwater. Dos semanas después participó en los 1800 metros de la Copa Mario Mauriello con Argenis Rosillo up, figurando nuevamente quinta, pero a 4 ½ cuerpos de Polar Bet. El 3 de marzo regresó al lote común para reverdecer laureles, derrotando en buena lid a Barataria con margen de 3 ½ cuerpos agenciando 86”2 para los 1400 metros.

 

Corriendo seguido, participó en la Copa Ángel María Gudiño donde derrotó fácilmente a Alfarería con 3 ¾ cuerpos de ventaja y crono de 74” exactos para los seis furlones, pero lo que no sabíamos era que esa fue su última victoria. Corrió nueve veces más sin deslucir del todo, realizando buenas actuaciones como en la Copa Cañonero con la monta de Rafael Bravo Gómez donde figuró segunda a cabeza de Lucky Girl o en la Copa Día del Veterinario con Daniel Centeno arriba, donde escoltó a Lady York con margen de 2 ¾ cuerpos, hasta que sus allegados decidieron dar fin a su vida como pistera.

 

Veniz completó 30 actuaciones en el Hipódromo La Rinconada coronando 8 victorias, además de 4 segundos, 3 terceros, 3 cuartos y 5 quintos, acumulando en premios la cantidad en metálico de Bs. 2.555.415. Fue enviada al terruño que la vio nacer, Haras Los Aguacates, para continuar su vida como yegua madre. Solo se le conocieron cuatro descendientes, de los cuales destacaron las ganadoras Lluvia de Plata (madre de El Platinado), La India y Nyaga. Veniz, milagro de la medicina veterinaria.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas A.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, miércoles 31 de agosto de 2022

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados