Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Fernando Parilli

Por Juan Macedo

 

Desde Los Andes Venezolanos, oriundo del estado Trujillo, Fernando José Parilli Araujo hizo realidad su sueño, ser entrenador de purasangres de carrera. Nació el 19 de julio de 1950 y desde niño montaba caballos en su natal Trujillo, su hermano Alfonso y su padre Benito eran los hípicos de la casa, ambos jugaban sus cuadritos del 5y6, incluso Alfonso tenía caballos de carreras. A través de él y con la oposición del resto de la familia en el año 1969 se trasladó a Caracas a darle forma a lo que es su medio de vida.

 

Su aprendizaje la realizó en la caballeriza de Don Vittorio Catanese y se graduó con Antonio Bellardi, Carlos Regalado, Roy Zerpa y Rafael Alemán en el año 1972. Luego que obtuvo la matrícula se fue unos meses a la República de Chile a hacer una pasantía de la mano de “El MariscalJulio Castro Ruiz. Se hizo entrenador por pura pasión.

 

Luego regresó a Venezuela sin padrinos, sin que nadie le conociera a medirse con entrenadores como Millard Ziadie, Manuel y Eduardo Azpúrua, Manuel Medina, Abigail Colmenares, Raúl Payares, corriendo con el infortunio de que su primer presentado salió positivo a un medicamento prohibido y fue suspendido por un año. Según sus propias palabras “me tendieron una trampa, pero es mejor no hablar de eso”.

 

Su primer triunfo lo consiguió en el año 1974, Arsénico (un caballo que su hermano Alfonso importó desde Chile para que este lo preparara). A pesar de su fama de malhumorado, poco a poco va tomando forma su sueño. Parilli ha tenido altos y bajos, siempre en la misma cuadra, número 11 del Hipódromo La Rinconada. De grata recordación Agatela (que después de haber llegado tres veces fuera de carrera con otros preparadores la hizo ganar varias en serie, “producto de la paciencia”) y Garicupersi (del que cuenta, que junto a otros cuatro animales del mismo dueño, había sido desechado por Manuel Medina, el líder del momento).

 

 

Su primer triunfo selectivo fue con Gorly el 22 de marzo de 1981 en la Copa Carlos Morales y su primer Clásico el 28 de junio de ese mismo año con Tres Reinas en el General Joaquín Crespo. Durante la década de los ’80 pasaron por su cuadra excelentes corredores, destacando Carbolita, Adversario, Come On Baby, Monchanson Rey, King Albert, Mónica G, Tántalo y Jacarandosa, siempre demostrando su gran capacidad profesional. Su trayectoria se mantuvo con caballadas poco numerosas debido a su forma de ser. “Puede ser que me confundan con una persona malhumorada, pero lo que soy es introvertido, me cuestan mucho las relaciones sociales, el pedir caballos, y en un hipismo como este, eso está por encima de tus capacidades. En otros países, como Chile, por ejemplo, se fijan más en el trabajo, en el esfuerzo, aquí hay una competencia desleal, el que más adula es el que más tiene caballos y yo no sirvo para eso”, mencionó en una entrevista.

 

 

Para la década de los ‘90’ contó con ejemplares como Rey del Mar (doblecoronado, el caballo donado por el criador Mauricio Azar para las víctimas y damnificados del terremoto de Cariaco, estado Sucre), Anzoátega, Enomao, Holda, D’Laylin, My Prospect, The First Lady, Flamingo Gold, el norteamericano Yankee Axe y otros buenos corredores de los recordados Flamingo y del Stud San Remo.

 

 

Para el siglo XXI Fernando Parilli cuenta con un “implemento” adicional, su hijo Fernando Parilli Tota, que aprendió de su padre la profesión (tiene la matricula de entrenador desde 2011), pero fue el canal principal para que su papá pudiera, por primera vez, tener la oportunidad de entrenar una caballada numerosa. Su hijo fue su complemento, lo que a él le faltó toda la vida, pues el joven Fernando tiene mejores relaciones públicas, se lleva mejor con los propietarios y eso permitió que llegaran nuevos inversionistas a la cuadra.

 

Cuando el joven Fernando decidió marcharse a los Estados Unidos en el año 2014, les recomendó a sus propietarios que los dejaran en manos de su padre y los resultados están a la vista, un gran total de 98 triunfos en ese año, la mejor temporada de su carrera.

 

 

Como anécdota, el domingo 12 de marzo de 2017 entre Fernando padre e hijo ganaron 4 carreras de 10 disputadas, pero allí no paró todo, ya que (según mis apuntes) nunca se había visto aquí en el hipismo venezolano a padre e hijo entrenadores, ganar los dos Clásicos disputados en una misma tarde. Fernando Parilli Araujo impuso a Manuscrito en el Clásico Hypocrite y Fernando Parilli Tota se llevó el Clásico Asamblea Nacional con Patinera. El caso de Apistos, un gran logro del entrenador Fernando Parilli, le tuvo mucha paciencia luego de la intervención quirúrgica, en los ejercicios y para esperarlo hasta dos años para reaparecerlo triunfante en el Clásico José María Vargas 2020 y luego triunfó en el Gran Premio Simón Bolívar del mismo año. No conforme, también triunfó en el Clásico Presidente de la República de 2021.

 

 

Entre otros grandes corredores que han pasado por la cuadra 11 están Luna Santa (Campeona madura 2014), La Invasora (Campeona dosañera 2013), Graciela Mía (Campeona dosañera 2014), Strength Donatella (Campeona dosañera 2020), Ensenada, Hay Fe, Sharapova, Kandinsky, Xica Linda, Amor del Bueno, Running River, Gran León, Juan Ramón, Grand Passion, Principe Cielo, La Avispa, Speed Leo, Artempus, Caltanissetta, Hillary, The Gold Lion, Sikelia, León Vara, Circle of Power, Helena Mía, Anubis, Certero, entre otros. El desempeño de Fernando Parilli Araujo conseguidos en base a calidad, trabajo y sabiduría, demuestra que sí tiene méritos en la hípica nacional. Dicho por el mismo homenajeado “El mayor éxito ha sido mantenerme en una profesión tan difícil con el pasar de los años”.

 

Fuentes: Sr. Jaime Casas A., Revista Hipódromo, Diario Líder, Diario Meridiano, Revista Gaceta Hípica.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, miércoles 30 de junio de 2021

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